EL POTENCIAL REVOLUCIONARIO DE LA PROTESTA SOCIAL

Escribe: Milciades Ruiz

Ante la persistente protesta popular, con saldo sangriento, oportunismo político y molestia en los sectores afectados económicamente, se clama por una salida que ponga fin a la misma, y todo vuelva a la “normalidad” de la dominación social. Pero precisamente, la protesta es contra esa “normalidad” avasalladora que bloquea nuestras aspiraciones. Veamos algunos aspectos.

Podemos hacer muchas propuestas en pro y en contra. Todo depende del diagnóstico. Si nuestra conclusión es que la culpa de todo, la tiene la presidenta, se exigirá su renuncia y se acabó el problema, quedando libre el camino para la “normalidad”. Si se piensa que la culpa la tiene el Congreso, la solución sería cerrarlo para reemplazarlo por otro de la misma condición.

Si culpamos a toda la cúpula gobernante, nuestra propuesta será que se vayan todos, y se hagan nuevas elecciones lo más pronto posible, para reemplazarlos por otros testaferros. Y, si vemos que el origen de la problemática está en la Constitución vigente, propondremos cambiarla convocando a una asamblea constituyente en la que los derechistas tendrían amplia mayoría.

También podríamos proponer cambiar todo lo mencionado a la vez, para dejar sin banderas a los reclamantes y volver a la “normalidad” reformada sin afectar la solidez del sistema. Las miradas cortas, nos hacen buscar soluciones cortas. A miradas superficiales, platearemos propuestas del mismo tipo. El inmediatismo, es lo más fácil.

Pero también, podríamos mirar la profundidad del caso hasta encontrar las fallas estructurales en el sistema de dominación vigente. Entonces recomendaremos la reparación de dichas fallas, en la estructura de la maquinaria republicana o, descartarla por obsoleta e implantar una nueva. Esta disyuntiva es ya más difícil, pues de ella depende la vigencia del sistema.

Todos sabemos que, la tradicional política de parches ha sido la que ha dado a la república, el aspecto monstruoso que ahora tiene. No es lo mismo seguir con la misma vestimenta, llena de remiendos que, cambiar por una nueva. Precisamente, es el pueblo parchado en todas sus heridas el que está protestando contra la deformidad del sistema imperante, que nos minusvaliza.

Sin embargo, de poco sirve una alternativa, si su grado de factibilidad es bajo o nulo. “El hombre propone, pero la fisiología del poder dispone”. El asunto es, valorar si estamos en condiciones de hacer prevalecer nuestras propuestas. Si no tenemos poder de decisión sobre las mismas, si no tenemos influencia, todo quedaría en simple autoexcitación mental. Al poder de los opresores, solo queda oponer el contrapoder de los oprimidos.

En este caso, generar poder popular con capacidad de imponer condiciones, es indispensable. Claro que esto es lo más difícil, pero la prosperidad de todo intento suele llegar, venciendo lo difícil, contrariamente a su opuesto que, es lo fácil. Y suele suceder que lo difícil se convierte en fácil y viceversa, según la proporción de habilidad en nuestro proceder. Las oportunidades pueden presentarse, pero las posibilidades de éxito, están condicionadas por su factibilidad.

Nadie se imaginó que las tropas enviadas reprimir a los rebeldes sociales de la década de 1960, se salieran del libreto de los opresores, optando por enarbolar las banderas de la rebelión y capturar el poder para trabajar juntos con los guerrilleros sobrevivientes, en una revolución transformadora que, ahora se añora. Era la oportunidad con cierta seguridad de factibilidad.

Lograr esta proeza no fue fácil, pero valió la pena. Hubo muchas muertes y las dificultades de la contraofensiva las conocemos. Nada escapa al principio universal de la predominancia. Por eso debemos pensar estratégicamente pues, “No por mucho madrugar, amanece más temprano” y, “El remedio podría ser peor que la enfermedad” si equivocamos los cálculos. Perder la vida vanamente no es enaltecedor.

Sabemos que la mayoría de la población de Lima, son provincianos, que ella concentra un tercio del electorado nacional. Sin embargo, en elecciones recientes, en pleno repudio al legislativo, han elegido alcalde provincial al candidato más derechista, acusado de adeudar S/. 34 millones por impuestos impagos, siendo concesionario del estado neoliberal. (Rafael López Aliaga).

En segundo lugar, a un militar acusado de asesinato de un periodista cuando hacía la guerra antisubversiva aplicando el terrorismo de estado. En cambio, han relegado a los últimos lugares a las opciones de izquierda, que han perdido credibilidad. Otro tanto sucede a nivel nacional donde la izquierda, que enarbola una nueva constitución ha perdido terreno.

Esto resulta contradictorio al clamor de esta protesta social. Pero esta expresión popular debería hacernos reflexionar, al formular nuestras propuestas, porque hay interferencias de poder a tener en cuenta. De convocarse a una asamblea constituyente en estas condiciones, lo más probable es que los partidos de derecha tengan la hegemonía para evacuar una constitución acorde con sus intereses. Lo contrario a nuestras intenciones, a costa de vidas perdidas.

Adelantando elecciones, podríamos tener resultados frustrantes y tendríamos que pedir nuevamente el cierre del próximo Congreso en tanto que, sería más de lo mismo. Adelantando elecciones ni siquiera nos deja tiempo para organizar mejor nuestra participación política, toda vez que necesitamos reivindicar previamente a la izquierda, para recuperar el terreno perdido.

Tenemos pues, contraposiciones que, es necesario precaver. Al analizar esta explosión social de protesta, bien podríamos preguntarnos: ¿Hacia dónde va este movimiento? ¿Hasta dónde quiere llegar? Quizá no es lo que suponíamos, o tal vez, sean los advenedizos los que la están empujando a un callejón sin salida. Todo cabe en las posibilidades.

En marzo de 1871, bajo circunstancias distintas, estalló en Francia una protesta social caótica, con vandalismo e incendios de edificios estatales repudiables. Los obreros y sectores populares tomaron París, levantaron barricadas y empezaron a decretar medidas justicieras. Fue lo que dio origen a la famosa “Comuna de París”, con gran apoyo de soldados y policías armados. La izquierda nacional e internacional apoyó a los insurrectos. Era la oportunidad, pero la factibilidad de una república popular era más romántica que real.

El gobierno había huido de los amotinados refugiándose en Versalles, pero se perdió la oportunidad de liquidarlo. El gobierno monárquico aprovechó la desidia para preparar una gran ofensiva contra el poder popular. La Comuna de París, solo duró poco más de dos meses, porque el gobierno derechista arremetió con todo, dejando más de 20,000 muertos en las calles, otro tanto de prisioneros y deportados. El terrorismo de estado prevaleció acabando con las ilusiones de los insurrectos.

En nuestro caso, la izquierda nacional e internacional, también apoya y alienta a los soliviantados que son los que ponen el pecho. Azuzar desde afuera es muy cómodo porque nada arriesgamos, pero: ¿Alguien se ha puesto a pensar en lo que sería el Perú en estos momentos, si no fuera porque una mujer preside el país?

Se le tilda con los peores términos, pero si ella no aceptaba la presidencia, hoy tendríamos como jefe de estado al derechista militar que preside el Congreso, ex jefe del operativo en el que fueron asesinados extrajudicialmente miembros rendidos del MRTA en tiempos de Fujimori. ¿Se imaginan lo que sería la represión bajo el mando de dicho personaje?

No cabe duda de la legitimidad de la protesta social que estamos viviendo, ni del valor heroico de esta gesta, pero el empirismo de la lucha tiene sus limitaciones si no hay claridad ideológica que oriente el accionar de las masas. Lo que deja la experiencia es el enorme potencial revolucionario que hay en el pueblo peruano.

El sacrificio de los rebeldes al sistema, no debería quedar a la deriva, sin sostenibilidad política. Es necesario encausar las demandas populares y sus justas aspiraciones, institucionalizando sus fuerzas, conforme a sus tradiciones, hasta adquirir la capacidad de imponer condiciones de liberación social. Es nuestro deber, ayudar en la construcción del poder popular como contraparte al poder de los opresores.

No pretendo con este comentario, irrogarme más de lo que el derecho de opinión me corresponde. Disculpen la impertinencia.

Febrero 7, 2023

PROTESTA LEGÍTIMA

Escribe: Milciades Ruiz

Hemos emitido juicios sobre el movimiento social de protesta que aqueja al país en estos días, interpretándola desde nuestra perspectiva política, toda vez que las características del suceso son atípicas. No tiene orientación ideológica común, ni plataforma política. Pero entonces, ¿Qué, es lo que mueve a actuar de la misma manera en diversas regiones a la vez? Al respecto, va la siguiente nota.

La explosión social, es un producto del sistema, como hay otros, generados por las condiciones del modelo republicano vigente. Es la respuesta a la presión de la maquinaria del neoliberalismo. Su estallido puede haber sido circunstancial, pero su fermentación viene desde muy atrás. Por ello, juzgar los hechos por sus resultados y no por las causas, quizá no sea lo más apropiado.

Tenemos hábitos de raciocinio muy esquemáticos. En la izquierda se piensa que todo es culpa de la extrema derecha, y en el campo opuesto se piensa que todo es culpa de la extrema izquierda. De este esquema no salen, porque no tienen otra manera de pensar. Lo mismo sucede con quienes solo piensan en términos de burguesía y proletariado, que, en este caso, no encaja.

Pero el materialismo dialéctico, que es el eje de todas las ciencias, nos provee de muchos instrumentos de análisis. Sabemos que todo en la vida y en el universo, se desarrolla por antagonismo bipolar, como la electricidad, el bien y el mal, la vida y la muerte, etc. La sabiduría popular advierte: “Siembra vientos y cosecharás tempestades”

Nuestra historia es una larga sucesión de antagonismos bipolares, pues cada situación genera su contrario que finalmente lo supera, como lo viejo y lo nuevo. La conquista española generó el sentimiento antiespañol entre los dominados. El bloqueo contra Cuba genera un rechazo anti norteamericano y la expoliación a países pobres causa migración hacia los países depredadores.

Porque no hay acción sin reacción, la bipolaridad está en nuestro organismo. También en la mentalidad que procesa nuestro cerebro. Los impactos que recibimos, nos hacen reaccionar de distinta manera según nuestra predisposición. Si no conseguimos nuestras aspiraciones legítimas, nos invade un sentimiento de frustración que puede tornarse hostil.

Por ello, pienso que en esta protesta masiva hay un componente neurológico que deberíamos tomar en cuenta. La frustración es una respuesta del organismo, desencadenada por una decepción. En el caso de personas socialmente excluidas presentan reacciones de depresión, ansiedad, desamparo como lo señalan numerosos estudios. (Williams, Cheung & Choi, 2000; Eisemberger, Jarcho, Lieberman & Nalebuff, 2006). Pero si se agrupan en grandes colectividades dan rienda suelta a sus iras.

Es frecuente ver la frustración grupal entre quienes comparten las barras deportivas cuya disconformidad llega a ser violenta. Para el psicoanálisis, la conducta agresiva es resultado de un impulso interno del organismo, que se activa cuando a este, se le impide conseguir la meta que pretende alcanzar. Si el estado emocional es intenso en estos colectivos, lo más probable es que lleguen a la violencia.

La colectividad peruana se siente traicionada por una falsa democracia y ha perdido la fe en los mecanismos republicanos. Repudia el sistema electoral, a los partidos políticos, a los organismos públicos y culpa al estado de todas sus frustraciones. Las mayorías no se sienten representados por los parlamentarios ni por los políticos. No ven al estado no como un amparo, sino como una negación a sus aspiraciones legítimas. Por eso, los insurrectos apedrean todo lo que signifique estado.

La pérdida de fe en el sistema político lo podemos ver en las cifras electorales oficiales. La gran mayoría de electores no ha podido pasar del nivel de educación secundaria. Eso no es justo. No es lo que se aspira, pero al régimen, eso no le importa. Entonces, la frustración genera descontento que se acumula con otros de la misma causa.

En las elecciones parlamentarias de 1980, hubo 712,796 votos nulos, 403,248 votos en blanco y un ausentismo de 1´173,404 electores. En el 2021, los votos nulos subieron a 2´737 099 nulos, 2´126,712 en blanco y un ausentismo de 7´565,223. El total, de estos tres rubros en las elecciones del 2921, suman 12´429,034, cifra casi igual al número de votos válidos 12´858,829. ¿No es esto, una señal clara de disconformidad con el régimen electoral vigente?

Los más perjudicados por el deterioro del sistema son los jóvenes que constituyen la mayoría nacional. Los hemos visto que no reparan en los riesgos de la violencia y muchos de ellos terminan perdiendo la vida. Son jóvenes sin un futuro satisfactorio, como también, gran cantidad de peruanos frustrados por un sistema que los anula. El denominador común de las protestas en zonas distantes tiene este componente generacional en gran parte.

Pero es toda la población la que se siente decepcionada por el sistema republicano vigente, pues no responde a lo que uno espera de su país. Veamos otra respuesta social en el siguiente cuadro oficial.

En las encuestas nacionales de hogares que ejecuta el INEI cada año, solo un tercio de la población está conforme con el sistema político, en tanto que dos tercios no.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática-Encuesta Nacional de Hogares.

Si el pueblo se manifiesta de esta manera y nunca se le toma en cuenta; si gasta tiempo, dinero y energías reclamando de manera formal e informal, pero es ignorado, ¿Qué le queda? Ahora mismo, hipócritamente dicen los políticos: Sí, está bien, ¡Que renuncie la presidenta!, ¡Elecciones adelantadas! ¡Dialoguemos! Pero solo es un caramelo para contentar a los enojados.

El problema no es de personas. El meollo está en el sistema político y mientras eso no se cambie, el problema se mantendrá latente, sin resolver. Con el sistema vigente, tampoco es viable una nueva constitución creyendo que allí, está la solución. Una constitución popular solo es factible si se cuenta en su aprobación con una representación mayoritaria que la garantice.

Finalmente debo decir que, si las causas de este estallido social son estructurales, lo que corresponde entonces es reformar la estructura republicana. Siendo así, habría que pensar en las alternativas para la refundación de una nueva república, acorde con las exigencias de nuestra época. Salvo mejor parecer.

LA REBELIÓN DE LOS MARGINADOS

Escribe: Milciades Ruiz

No es la primera vez en el Perú, que la protesta social colisiona con el “estado de derecho”. Son miles las rebeliones en los diversos sistemas de opresión que nuestra historia omite. Como en las matemáticas, sumar y restar, se contraponen por el principio universal de la unidad de los contrarios, nuestra sociedad tiene una contradicción de origen. La republica está erigida sobre el despojo hereditario del poder de decisión arrebatado a la población aborigen. El caso se repetirá, cada vez que los intereses contrapuestos colapsen

En esta unidad, la suma de poder de unos pocos, es a costa de restar poder a la gran mayoría. En lo natural, siempre habrá desbordes hídricos cuando los causes sean rebasados, y siempre habrá explosión cuando no hay desfogue a la presión interna. Con mayor razón, cuando el factor humano exacerba la confrontación de intereses opuestos. Lo que para los dominadores es justicia, para los dominados es injusticia.

No hay acción sin reacción, es otro principio universal. La reacción violenta de los esclavos, era muy visible cuando el castigo excedía lo soportable. Era una reacción natural, pues hasta los animales se rebelan cuando el amo abusa extremadamente. Pero primero es la violencia del domador o, dominador. La reacción violenta es una respuesta a la violencia previa contraria. ¿Acaso no retiramos la mano, cuando sentimos que nos queman los dedos?

También era visible, la causa de las protestas violentas de nuestros ancestros en el virreinato. Era preferible la muerte, antes que seguir soportando los abusos desmedidos del sistema de los corregimientos. De nada servían los reclamos reiterados ni las súplicas, ni el “diálogo”. Por eso optaban por hacer justicia con sus propias manos, ejecutando a muchos corregidores. La represión era sangrienta contra los anti sistema.

Pese a ello, fue necesario masificar la protesta con una gran rebelión encabezada por Túpac Amaru. Más de cien mil muertos, pero finalmente, se consiguió la eliminación del sistema de los corregimientos y su reemplazo por las intendencias, que la república cambió de nombre, llamándolas “prefecturas”.

Los colonialistas pasaron a gobernar la república sin devolver el territorio a los dueños primigenios, ni permitirles, el acceso al gobierno nacional. Treinta años después de la independencia del virreinato, las prefecturas todavía obligaban a los indígenas a transitar con pasaporte interno dentro del territorio departamental que, era territorio ancestral.

Son numerosas las protestas sociales en respuesta a la violencia republicana. Hasta hemos recurrido a la violencia armada, para cambiar el sistema. Como siempre, la sangre derramada ha vertido mayormente de la población ancestral. Esta impotencia frente al abuso republicano lleva ya más de doscientos años. Los opresores festejan el bicentenario de su dominación, pero el resentimiento también es bicentenario.

El sistema de gobierno vitalicio, de una élite minoritaria de los opresores, contra los oprimidos que constituyen la inmensa mayoría, ha sido la herencia política de los invasores colonialistas y una maldición para los peruanos ancestrales. Hay mucho rencor acumulado que, explota cuando la ira rebasa la paciencia.

Los grilletes y el látigo ya no son visibles, la república tiene otras formas imperceptibles más efectivas. La población trabajadora no está al tanto de los decretos que los afecta, directa o, indirectamente. Solo reacciona tardíamente sin saber por qué, no tienen derecho ni a lo suyo. Se les arrebata las riquezas naturales bajo su suelo ancestral y si se oponen pierden hasta la vida.

La clave de esta dominación ha sido conservada desde el inicio de la república. Ella se sustenta en la posesión del poder en todo momento. El que tiene el poder es el que domina. El poder, emana de la trampa militar, jurídica, económica, política, mediática y religiosa. Estas envolturas son los grilletes de nuestra esclavitud.

En cierto momento de la década de 1960, la fuerza militar estuvo de parte de los oprimidos con el gobierno de Velasco, pero las trampas enemigas revertieron el cambio y volvimos al sistema político repudiado. Este, se ha envilecido y es una camisa de fuerza que ya resulta insoportable. Vemos las atrocidades de gobierno con alto grado de corruptela y no podemos intervenir, pues el sistema político está diseñado para impedir la participación popular en las decisiones nacionales.

Paradójicamente, elegimos como gobernantes a nuestros depredadores. El sistema político es un tapón electoral que está colapsando. Aunque se cambie de gobierno, se adelanten elecciones, o se cambie de Parlamento, el sistema hará que tengamos siempre gobernantes ajenos a los intereses populares.

Si miramos más allá de nuestras fronteras veremos que nuestro caso es similar a otros países. Pinochet y Fujimori, parecen haber salido de un mismo molde. Sus pasivos políticos siguen provocando estallidos sociales porque estamos atados a los nudos constitucionales que dejaron. Las dictaduras fueron eliminadas, pero no, esos nudos. Con estos han venido gobernando sucesivos mandatos “democráticos”.

A fines del 2019, estalló en Chile un movimiento de protesta social al margen del sistema político, como sucede en nuestro caso. La protesta se extendió a varias regiones sin responder a un comando ni programa ideológico. Era una protesta de desfogue, como la rabia contenida, por el hartazgo de lo que venía sucediendo en el país, por causa del sistema neoliberal que dejó la dictadura, con una constitución ya asfixiante.

La protesta se masificó tornándose violenta y, el gobierno de Piñera, “democráticamente” elegido, respondió con represión policial primero, pero luego sacó los militares a la calle y declaró toque de queda. La solidaridad introdujo la bandera de nueva constitución y asamblea constituyente, para darle contextura al movimiento, incluyendo demandas indígenas y paridad de género. Este precedente y su evolución nos deja varias enseñanzas.

Sobre nuestro caso, se ha comentado bastante, interpretándolo desde diversa perspectiva e interés político. Se ha personalizado el suceso interesadamente. Los dominantes solo ven cuánto dinero pierden por los disturbios. Se le relaciona con azuzadores extraños porque consideran que los marginados son sumisos e incapaces de rebelarse. Los políticos se aprovechan del suceso para llevar agua para su molino. No entienden, ni quieren entender la naturaleza estructural de las protestas sociales.

El gobierno de Alan García, dejó 193 muertos, mayormente indígenas, incluyendo el “Baguazo” del premier Yehude Simon que, contuvo la rebelión nativa a costa de muchas muertes. Ollanta Humala tiene en su haber 66 muertos, en la lucha indígena contra la minería. Y así, a lo largo de la república tenemos muchas réplicas sangrientas de un mismo sismo que pugna por desahogar.

Lo que queda de estas tristes experiencias, es el resentimiento contra una democracia que no es tal, que no defiende lo nuestro, con la que no estamos identificados. La gran mayoría de la población detesta los poderes del estado y no se siente representado por los órganos del sistema político. El estado no defiende al pueblo sino a los depredadores de este. Ante nuestros ojos esta protesta sangrienta aparece desordenada e incoherente, porque no la entendemos. Nuestro sentir, es distinto al sentir de los marginados políticos, históricamente omitidos.

Vemos y analizamos la eclosión del fenómeno, pero no, el proceso de ebullición. La población revienta de indignación acumulada porque repudia el sistema político y su falsa democracia. ¿Por qué, ha sucedido esta explosión social, al margen de los partidos políticos? ¿Por qué, la indignación desborda los canales oficiales? ¿El diálogo mecedor, la renuncia presidencial, adelanto de elecciones, asamblea constituyente, son suficientes para cambiar la estructura de dominación hereditaria?

Como siempre, la protesta será contenida momentáneamente a un alto costo de vidas de peruanos ancestrales. Pero el resentimiento seguirá acumulándose nuevamente, por la necesidad de justicia política. Será necesario entonces, seguir una estrategia que permita a las fuerzas populares ir ganando espacio político, hasta vencer la predominancia de los opresores. La lucha debe continuar, pero actuando con eficacia para alcanzar las metas progresivas que conduzcan a un sistema equitativo.

Luchar sin claridad de objetivos solo conduce al fracaso. Quizá lo dicho, no merezca reconocimiento, pues hay mejores enfoques. En todo caso, lo he hecho de buena voluntad, sin pretender ser dueño de la verdad.

12.01.2023

TRAUMATISMO POLÍTICO

Escribe: Milciades Ruiz

Afrontamos una situación política que se veía venir, como el punto de quiebre de un proceso social, en las actuales condiciones históricas de nuestro país. Aunque el depuesto presidente Pedro Castillo, ha estado circunstancialmente en la cresta de la ola, en la que sucumbió, la borrasca viene desde muy atrás. Ha sido el proceso el que lo puso allí por unos meses, pero este continúa invariable en tanto las condiciones se mantengan. Veamos.

Se podrá decir mucho sobre las torpezas, errores, ineptitudes, corruptela, malas influencias y traiciones de Castillo. Se podrá echar toda la culpa a la derecha, sin mirar la nuestra, pero pasada la indignación, tenemos que dejar de lado las especulaciones anecdóticas y recapacitar a cerca del ¿Por qué?, sucedió este descalabro político en este momento histórico de nuestro país.

Al interpretar los fenómenos sociales no solo deberíamos tener en cuenta los factores que intervienen en la generación de los hechos, sino también, sus antecedentes. Nada es espontáneo y hasta la noche se gesta desde muy temprano. Son las condiciones de poder las que determinan el curso de la historia, por la predominancia de algunos factores, que la encaminan en un sentido, u otro.

Sea como fuere, el colapso gubernamental no ha terminado. La gobernante de transición tampoco es de izquierda y, está en una posición política muy débil, sin partido político que la respalde ni representación parlamentaria. La oposición se ha fortalecido con las facilidades que otorgó Castillo y en la correlación de fuerzas tiene todo a su favor, hasta con respaldo de la OEA. La fagocitosis conservadora acabará con los restos que quedan.

Esto es así, porque en las condiciones de nuestro país, persiste un predominio político de las fuerzas antipopulares. Estas, mantienen la situación imperante, sin cambio fundamental, dado que, la resistencia social contraria no adquiere todavía la capacidad de anular tal predominio. No es casualidad que los siete últimos presidentes surgidos de las urnas, estén probadamente comprometidos con la corrupción, desde que el neoliberalismo se posesionó de nuestro país.

Si el producto social arroja siempre los mismos resultados negativos, es porque persisten las condiciones que los ocasionan. Podrían ser los insumos, los métodos, o todo el diseño del sistema político, pero sea cual fuere la causa, sus efectos afectan no solo a los órganos supremos del nivel nacional, sino también, a toda la estructura administrativa de nuestro país.

Este proceso degenerativo, ha impactado los gobiernos regionales y locales, pues son muchas las autoridades denunciadas judicialmente y encarceladas por corrupción. En el origen del surgimiento de Castillo está el partido político “Perú Libre”, cimentado desde el gobierno regional de Junín, en el que ha predominado una organización mafiosa que está identificada judicialmente.

Al acceder inesperadamente al poder político dicho partido, (debido en gran parte al temor del electorado a que el fujimorismo tome nuevamente el poder), ese estilo de gobierno delincuencial, se apoderó del gobierno central desplazando a la izquierda. Ha primado por ello, los malos manejos por lucro indebido, dejando de lado la ideología y las promesas electorales. Para el lumpen político no hay valores éticos.

Pero este proceso deteriorante, ha involucrado paralelamente a la izquierda peruana que se ha desprestigiado, reduciéndose a su mínima expresión. Con las condiciones favorables generadas por el gobierno de Velasco, la izquierda creció considerablemente, pero desde entonces ha venido perdiendo fuerza por su inconsistencia ideológica, primando en ella el acomodo electoral, en el que abundan los oportunistas propensos a la corrupción.

El partido “Perú Libre” accedió al poder bajo estas condicionantes. Los partidos más representativos de la izquierda electoral, vanamente, hicieron al comienzo, causa común con el gobierno de Castillo, y participaron, en la nueva administración. El líder de “Juntos por el Perú” fue uno de los escuderos de Castillo, hasta último momento en que renunció al ver todo perdido, pidiendo el apoyo de la OEA. Tras este episodio, la credibilidad de la izquierda está muy afectada.

En el escenario nacional, siguen predominando los partidos políticos conservadores. Accedieron al Parlamento unos siete partidos de derecha que siguen vigentes y dos agrupaciones de izquierda, con representantes de muy baja calidad, que se han desprestigiado y diezmado. La derecha tiene abrumadora mayoría en el poder legislativo. Esto es determinante para las decisiones gubernamentales.

En cambio, la izquierda se está quedando sin partidos políticos inscritos. Perú Libre y Juntos por el Perú, van camino a perder vigencia como lo indican las últimas elecciones sub nacionales. Entonces, la situación de la izquierda es bastante precaria. De convocarse a elecciones adelantadas o, a una asamblea constituyente, la izquierda no tendría mayor opción, aplicando el actual régimen electoral.

En estas condiciones, adelantando elecciones no se cambiará la situación imperante de predominio político. El proceso seguirá arrojando los mismos resultados negativos señalados, en tanto no se modifique las causas de la degeneración. El nuevo Congreso será tan detestable como el actual y el nuevo presidente podría ser otro corrupto. Entonces, de nada valdría luchar por nuevas elecciones para seguir en lo mismo. O quizá peor, si lo que manda, sigue inalterable.

¿Qué hacer frente a esta situación? Hay mucho por hacer, pero lo que se haga, depende del enfoque del diagnóstico. Lo que he expuesto es solo un punto de vista como lo tienen cada uno de ustedes. Hay que confrontar nuestros planteamientos y proponer alternativas. Opciones puede haber muchas, pero hay que optar por las más factibles realistamente, dentro de una estrategia integral de largo alcance.

Si consideramos que estamos en desventaja frente a un predominio de partidos de derecha, la lógica nos dice que el objetivo es fortalecer nuestras fuerzas hasta que estemos en capacidad de sobreponernos a esa predominancia. Pero aquí nos encontramos nuevamente con el requisito de las condiciones favorables. Si no hay condiciones, habrá que crearlas aprovechando las oportunidades que nos brinde la historia.

Aun cuando haya mucha voluntad, habrá que ver cuán decididos estamos en pasar a la acción. Lo declarativo suele quedarse en el papel cuando no hay la mística del sacrificio. Hay que ser claros en el reto, porque significa hacer una revolución dentro de nuestras filas. Nuevos planteamientos, nuevos liderazgos, nuevos métodos, nuevos mensajes, nuevo sistema orgánico, reformulación ideológica, etc.

En lo inmediato está el reto de lograr el cambio en el sistema político fraudulento y anacrónico, empezando por el régimen electoral, para lograr una democracia realmente representativa. Los sectores sociales territoriales y funcionales, en proporcionalidad equitativa deberían ser la columna vertebral del nuevo sistema político. Solo así, lograremos un Parlamento realmente representativo.

Si no trabajamos en esta perspectiva, con la honestidad requerida, no podríamos cambiar la correlación de fuerzas en el escenario nacional. Salvo mejor parecer. Ustedes qué dicen.

Diciembre 11-2022

MAL AÑO

Escribe: Milciades Ruiz

El río hablador está mudo, pero dice mucho. El problema es la indiferencia. Mucha gente cruza sus puentes en bus, pero ni lo miran. Está detrás de palacio de gobierno, a una cuadra de la autoridad municipal y a dos cuadras del Parlamento, pero lo omiten, porque se prefiere la riña política. Nadie lo entiende, a pesar de su importancia económica, política y de supervivencia social. Va esta nota, aunque no tenga eco.

El río Rímac, está seco y apesta a podrido porque es usado como desagüe por una descomposición urbana creciente. Cada día huele peor porque el calor está aumentando. En sus buenos tiempos, había agua fresca, flora y fauna silvestre. Su pasado fue mejor. Hoy, nos hace señas, advirtiendo lo que se viene, pero “no hay peor ignorante que el que ignora su ignorancia”.

El asunto central es el cambio climático que muchos lo sienten ajeno. Pero el planeta se está recalentando, haciendo variar los vientos planetarios, con las consiguientes repercusiones en el hábitat humano. Entonces tenemos desajustes o trastornos atmosféricos, marinos, cambios en los polos, generación de condiciones epidémicas, movimientos sísmicos, reactivación de volcanes, exceso de lluvias por un lado y sequías por otro, etc.

Pero, ¿Qué tiene que ver esto, con el río Rímac? El asunto es que, al variar el movimiento de los vientos planetarios y en particular lo alisios, en el océano pacífico, varía también, la temperatura atmosférica, las corrientes de agua marina, etc. Se genera en la parte central de nuestro océano, remolinos inmensos que provocan hondas marinas. Las aguas superficiales frías son arrastradas hacia la orilla en la que está Perú, Chile, Ecuador, como se muestra en el gráfico.

Las aguas frías en nuestro litoral, evitan la evaporación que forma nubes y que, a la altura de la sierra descargan lluvias. Normalmente, las lluvias vienen con la estación de primavera, pero ya estamos por entrar al verano y las lluvias no llegan en la cantidad necesaria para abastecer los ríos. Entonces, al igual que el río Rímac, los ríos de la costa no están con el caudal esperado. No hay abastecimiento de agua para los grandes reservorios que abastecen a los cultivos de agro exportación.

Tenemos así, un fenómeno inverso al fenómeno del “El Niño” en que las lluvias son abundantes. Es el fenómeno de “la Niña” en el que las lluvias escasean. La producción agropecuaria depende de las lluvias. Es inconcebible la agricultura sin agua. Sin lluvias tampoco hay pasto para el ganado. Esto es lo que los agricultores llaman un año malo, y si hay sequía la desgracia es total. Ya tenemos incendios forestales y la sequedad va en aumento. Los conflictos por el agua se agudizarán.

Esta situación significa para los productores agrarios un descalabro general. No tendrán ingresos, habrá hambre, se endeudarán para sobrevivir, se descapitalizarán, el campo se despoblará y tendrán que esperar hasta el próximo año para recuperar lo perdido, siempre que para entonces haya lluvias. Mientras tanto. ¿De qué vivir? ¿Qué hacer con el ganado si no hay pastos? El drama es escalofriante.

Sería es un grave problema social que, el gobierno está en la obligación de atender. ¿Lo hará como lo hace con la urea? ¿De qué sirven los fertilizantes si no hay agua? ¿De qué sirve el financiamiento agrario sin agua? ¿Con qué garantía otorgar crédito agrario, sabiendo que habrá pérdidas? ¿O declarar en emergencia al agro, será un canto a la bandera como la II Reforma Agraria? En Lima, hay escasez de agua de consumo humano, a la par que crece la población. Es de imaginarse lo que sucedería si queda desabastecida.

Pero no solo los productores agrarios serán los afectados. ¿Está garantizada la seguridad alimentaria? ¿Quiénes proporcionan los suministros a la industria nacional de azúcar, lácteos, algodón, cuero, lana, etc.? ¿Y cómo quedan las empresas y proveedores de semillas, fertilizantes, insecticidas, herramientas, equipos y maquinaria agrícola? ¿Y los comerciantes de productos e insumos agrarios, obreros y personal dependiente de los circuitos económicos agrarios?

El presidente del BCR podrá decir que el país crecerá 3% quizá para no asustar la economía nacional, pero el agro es determinante. La inversión en el agro retrocederá si no hay condiciones mínimas. Si ya tenemos creciente inflación en alimentos y caída en intenciones de siembra, ¿Qué precios podemos esperar en una situación de recesión agropecuaria en un país con recesión política y en medio de una recesión mundial?

Como se podrá apreciar, aunque los ríos no hablen, emiten señas cruciales para la vida nacional. Hay toda una cadena de repercusiones a tomar en cuenta y no es “cuestión de confianza” porque los organismos internacionales de meteorología dicen que, esta situación continuará hasta el año próximo. Entonces, es posible que el año agrícola esté perdido y hay que tomar medidas preventivas.

Pero esta situación se veía venir desde meses atrás y no se ha tomado las precauciones que el caso amerita. El SENAMHI es un organismo gubernamental cuyos reportes y pronósticos han pasado desapercibidos. Pero pensando en los agricultores, paso a mostrar los pronósticos de noviembre a enero del 2023.

Presencia de La Niña en el Pacífico: El pronóstico para el próximo trimestre (noviembre enero de 2023 prevé mayores probabilidades de condiciones La Niña, con un 86%. Estas condiciones se mantendrían por lo menos hasta el primer trimestre de 2023. Mayores probabilidades de lluvia bajo lo normal (puntos en amarillo) sur del Perú.

Pronóstico estacional de anomalía de la Temperatura Superficial del Mar (°C). Noviembre 2022 –enero 2023

Los pronósticos sugieren valores bajo lo normal en las regiones costeras de Ecuador, Perú y parte de Chile

Pronóstico estacional de lluvias probabilístico (%)

Noviembre 2022 –enero 2023: Condiciones por debajo de lo normal norte del Perú. (Lluvias en verde, sequía en marrón)

Fuente: http://www.ciifen.org/

Noviembre 18.2022

TRAICIÓN A LA PATRIA POLÍTICA

Escribe: Milciades Ruiz

No se puede acusar de traición a la patria, por simple invención interesada. Tampoco es solamente por asuntos territoriales, sino también, cuando se pacta ajenamente, contra los intereses que compartimos todos los peruanos. La historia está llena de traiciones de toda índole, cuyas consecuencias las estamos viviendo, olvidando causas.

El Perú ha perdido territorio frente a todos los países limítrofes. En todos los casos, la responsabilidad ha sido de los colonialistas y sus descendientes enquistados en el poder republicano. Estos días, el presidente castillo ha sido acusado de traición a la patria, tan solo por opinar a favor de una salida al mar para Bolivia. De los verdaderos traidores no se dice nada.

Para los peruanos ancestrales, la patria de ahora no es la misma que la patria originaria. El Tahuantinsuyo, fue descuartizado cuando tenía aproximadamente una extensión territorial de 1.731.900 km²; un 35% más que el área del Perú actual. Hubo traiciones en la dominación colonial, como la de Pumacahua que, estuvo del lado enemigo movilizando nativos guerreros contra la gesta de Túpac Amaru.

Pero también en la guerra por la independencia del virreinato del Perú, muchos oficiales realistas incluyendo los libertadores más encumbrados, traicionaron al imperio español, se pasaron a las filas independentistas y terminaron siendo héroes nacionales e internacionales. En la batalla final, en Ayacucho, el enfrentamiento fue entre traidores y leales al rey de España.

También podríamos decir que los dos primeros presidentes del Perú, el golpista Riva-Agüero y el marqués de Torre Tagle, fueron traidores a la patria al pactar con el enemigo realista (virrey La Serna) en la guerra por la independencia. En la república, hubo muchos políticos “vende patria”, como los gobernantes entreguistas, que han hecho del Perú, un país sometido a EE UU, condenándonos a no tener soberanía, ni independencia política.

Podríamos decir también que, quien accede al poder político enarbolando el plan de gobierno de su partido, pero gobierna con un plan distinto, no solo comete delito contra la fe pública, sino también, traiciona a sus electores y a su partido. No es traición a la patria, pero si, una traición política. La traición ideológica es recurrente en nuestro país, y es siempre contra el pueblo indefenso.

Si digo que Bolivia es Perú, y a la inversa, no estoy cometiendo traición a la patria. Conozco porque he vivido en ambos territorios. Sería una ignorantada o, de lesa cultura, no reconocer que Bolivia está en el origen mismo del Tahuantinsuyo. El Collasuyo no se ha extinguido. Collas quechuas y, aymaras, están en ambos lados. Son nuestros ancestros más genuinos. Una traición histórica nos dividió, pero seguimos compartiendo nuestra integridad, y quizá, nos reunificaremos con el Alto Perú. Ya hemos estado confederados.

Los peruanos ancestrales, compartimos el deseo de facilitar una salida al mar para Bolivia, sin necesidad de ceder soberanía territorial. No hay que perder la razón por eventualidades. Es de interés nacional abrir un torrente de ingresos de incalculable dimensión, si tomamos en cuenta los proyectos interoceánicos y la red que se extiende hasta Brasil, Argentina y, Paraguay pasando por Bolivia, cuyos parámetros técnicos ya están definidos en el proyecto meridional surandino que comprende una red vial, ferroviaria y fluvial amazónica.

Pretender acusarnos de traición a la patria por propiciar una salida al mar para Bolivia, no solo es tozudez política, sino también una barbarie histórica. Es una muestra de los rezagos de la dominación colonialista y su incapacidad moral permanente, que ignora nuestros lazos ancestrales. Los pura sangre extranjera, y los descendientes de quienes invadieron el Tahuantinsuyo y nos arrebataron nuestra patria originaria, son los menos indicados para dar esa calificación a quienes preservamos nuestra hermandad ancestral. S.E. U.O.

Noviembre 15-2022

LA DETESTABLE OEA

Escribe: Milciades Ruiz

En el colonialismo monárquico, la población nativa pagaba la “contribución indígena” que fortalecía el régimen de su opresión. Hoy también pagamos para que nos opriman. Parte de los impuestos que pagamos al erario nacional, se va para sostener a la OEA, el organismo testaferro de la dominación estadounidense. Desde su creación en EE UU, el pueblo peruano como de otros países latinoamericanos, vienen sufragando millones de dólares para su sostenimiento. ¿A cambio de qué?

Lo que recibimos a cambio de nuestro aporte son, injerencias en nuestros asuntos internos, respaldo a las invasiones norteamericanas a países miembros, como se hizo con Panamá y, el envío de mercenarios para invadir Cuba, derrocamiento de gobiernos populares, bloqueo genocida a los países que no se alinean con el amo yanqui y toda una serie de represalias para hacer prevalecer la doctrina de Monroe, “América para los norteamericanos”.

El diario español “El País” dijo sobre la OEA: “Su vinculación a la política exterior de los Estados Unidos quedó de manifiesto en la crisis de Guatemala (1954), Panamá (1959), Nicaragua (1959) y, sobre todo, en Cuba, en 1962, cuando la OEA apoyó todas las medidas de la «cuarentena» declarada por el presidente Kennedy y expulsó de la OEA al Gobierno cubano, alegando la incompatibilidad de los principios de la organización con el «comunismo».

Recordamos esto, porque en esa ocasión, el entonces canciller peruano Raúl Porras Barrenechea, que no era comunista, se opuso a tal medida en un brillante discurso doctrinario y, defendió a Cuba, desobedeciendo la orden del presidente Prado, quien lo conminó a renunciar. Parte de su extenso discurso es el siguiente texto:

“La no intervención es pues, uno de los puntos claves del interamericanismo. Es una sólida doctrina multilateral proclamada y sustentada por todas las repúblicas americanas, reafirmada en la Declaración de Lima de 24 de diciembre de 1938 que ordena el procedimiento de consulta para hacer efectiva la solidaridad americana contra cualquier atentado a su soberanía e independencia. El artículo 15 de la Carta de la OEA establece que ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, ya sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro, y agrega terminantemente que este principio excluye no solamente la fuerza armada, sino también cualquier otra forma de injerencia o de dependencia atentatoria de la personalidad del Estado y de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen.

(…) “Confiamos en que la revolución cubana que ha proclamado principios que significan una honda transformación económica, la mejora de los niveles de vida y una más justa distribución de la riqueza, no se desvíe de su camino original y su destino americano que comparte la mayoría de nuestros pueblos y gobiernos”

En estos días, la Organización de la Naciones Unidas con sede en EE UU, acaba de aprobar casi por unanimidad, el cese del bloqueo a Cuba. ¿Alguna vez la OEA ha condenado este bloqueo a un país miembro? Ya van 30 resoluciones de la ONU en el mismo sentido y no hay sanción para el agresor, ni la OEA se pronuncia al respecto. De acuerdo al informe previo, entre agosto de 2021 y febrero de 2022 esa política unilateral causó a Cuba pérdidas en el orden de los 3 806,5 millones de dólares.

A precios corrientes, los daños acumulados durante seis décadas del bloqueo ascienden a 150 410,8 millones de dólares. Solo en los 14 primeros meses del gobierno de Biden, las pérdidas ocasionadas por el bloqueo ascendieron a 6 mil 364 millones de dólares, lo que equivale a una afectación de más de 454 millones de dólares mensuales y más de 15 millones de dólares diarios, de acuerdo con el documento.

Esta semana una comisión de alto nivel de la OEA visitará al Perú para intervenir en nuestros asuntos internos a petición del presidente Castillo que, pide la aplicación de la “Carta Democrática” aduciendo que hay peligro de golpe de estado. Este mismo pedido se hizo para desconocer al gobierno legítimo de Venezuela y, reemplazar a Maduro por Guaidó. Ante el fracaso, se formó el “Grupo de Lima” con los países que estaban de acuerdo con EE UU para atacar a Maduro. En ese contexto, Juan Guaidó se juramentó como presidente encargado de Venezuela y la Asamblea General de la OEA reconoció al gobierno paralelo.

Entonces, ¿Con qué moral la OEA viene al Perú, pretendiendo arreglar nuestros asuntos internos? ¿No ha sido la OEA la que, ha respaldado intervenciones militares de EE UU en Panamá (1989), Guatemala (1954, 1967-1969), ¿Cuba (1961), Nicaragua (1980-1990), y muchas otras intervenciones encubiertas, contra la democracia en los países latinoamericanos?

¿No ha sido la OEA la que ha conspirado contra Allende y defendido a Pinochet? El siguiente comunicado lo dice.


COMUNICADO DE PRENSA DEL SECRETARIO GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

Washington, DC, 11 de diciembre de 1998

El Secretario General de la OEA, César Gaviria, ante la decisión del gobierno británico de permitir la extradición del General Augusto Pinochet, expresó su preocupación por lo que puede constituirse en un nuevo antecedente de la aplicación unilateral de la extraterritorialidad de las leyes nacionales, en violación de la igualdad jurídica de los Estados y de la no intervención en los asuntos internos, principios éstos, que son pilares fundamentales del derecho interamericano. Expresó también que es necesario el absoluto respeto a la igualdad soberana de los Estados, tal como lo disponen las Cartas de la OEA y de las Naciones Unidas como base de la convivencia internacional. En consecuencia reiteró que la lucha por la plena vigencia y el respeto de los derechos humanos debe darse dentro de este marco.

El Secretario General, César Gaviria, afirmó que los países americanos disponen hoy de los instrumentos adecuados para solucionar los problemas jurídicos en el ámbito de sus propios territorios, con plena garantía para las partes. Las naciones de América están hoy plenamente comprometidas con el fortalecimiento y consolidación de la democracia y a tales efectos han adoptado instrumentos jurídicos obligatorios, que son fundamento del proceso de integración de los pueblos de nuestro continente. Asimismo, estas naciones cuentan hoy con procedimientos e instituciones regionales que aseguran el pleno respeto de los derechos humanos.

Esta es la OEA. Pero también el presidente de Bolivia, Luis Arce, en entrevista concedida a France 24 en el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el 28/09/2021 dijo: “La OEA ha jugado un rol nefasto en el golpe de Estado de 2019 en Bolivia”. Por su parte, el ministro de Justicia de Bolivia, Iván Lima, afirmó que el secretario general de OEA, Luis Almagro, y un grupo de políticos opositores del expresidente Evo Morales fueron los encargados de propalar el entuerto de fraude electoral en 2019, al entregar en la madrugada del 10 de noviembre un informe preliminar que indicaba que existieron irregularidades. Hoy sabemos que era falso. Esto nunca se demostró, ni siquiera durante los 10 meses de gobierno de facto de Áñez.

Con estos antecedentes, ¿Qué podemos esperar de la Comisión especial de la OEA en su visita al Perú? La correlación de fuerzas está cambiando en la OEA, con representantes de nuevos gobiernos populares, pero no al punto de cambiar la trayectoria de sumisión a EE UU. En el Perú, ni el poder ejecutivo ni el legislativo son un peligro para EE UU. Dicha comisión de “alto nivel” no tiene facultad para poner orden al caos político en nuestro país. No hay sustento para temer un golpe de estado retórico, pero si para nuevas elecciones.

Entonces, todo quedará en simples recomendaciones teóricas para el entendimiento entre ciegos que no quieren ver y sordos que no quieren oír. La solución la tiene el pueblo si supera el marasmo que lo tiene en la desesperanza. Sacudirlo del ostracismo político y estimular su protagonismo histórico, es nuestra responsabilidad. Salvo mejor parecer.

Noviembre 4- 2022

TUPAC AMARU INMORTAL

Escribe: Milciades Ruiz

El 4 de noviembre de 1780, estalló en Sangarara- Cusco, la más grandiosa rebelión nativa de todos los tiempos, liderada por José Gabriel Condorcanqui Noguera-Tupac Amaru II. Conmocionó al mundo y aterró a los colonialistas del sistema de dominación monárquica. Fue la culminación de sucesivas rebeliones en diversas localidades andinas, contra los abusos de los extranjeros que los despojaron del Tahuantinsuyo y se apropiaron de su territorio.

Han pasado más de 240 años y la lucha continúa, porque los abusivos colonialistas pasaron a ser los gobernantes de la república. Los descendientes de estos, siguen dominando a los descendientes de los nativos. No tenemos la versión nativa de los hechos históricos, pero sabemos que los dueños originarios del territorio andino, nunca dejaron de luchar por la recuperación de su patria, desde los inicios de la conquista.

Actualmente, la lucha prosigue porque al igual que en el virreinato, expoliadores extraños, en condición de inversionistas, invaden el hábitat nativo, se adueñan de su suelo, de sus recursos naturales y saquean las riquezas que los nativos heredaron de sus antepasados. Los depredadores capitalistas, dejan en escombros la ecología de la vivencia nativa. Si los nativos protestan, se les reprime como en el coloniaje. En el fondo, es la misma figura del abuso de poder de los dominantes.

Como sabemos, históricamente, las mayores inversiones mineras han estado en las regiones de Cajamarca, Huancavelica, Cerro de Pasco y, Apurímac que, por ello, son las de mayor pobreza en nuestro país y tienen entre sus escombros, inmensos pasivos ambientales. La carroña que dejan las corporaciones mineras al estado, como impuestos, no compensan los daños ecológicos, ni la pérdida de riqueza para la sostenibilidad de generaciones futuras.

Es por eso que, la veneración a Tupac Amaru II no se extingue en la memoria nacional, en el pensamiento político y en el sentimiento ancestral. No solo en el Perú, sino también, en todo el territorio que fue el Tahuantinsuyo y más. No desparecerá, hasta que las causas de la añoranza lo mantengan vivo en el clamor popular.

Hacia 1750, las rebeliones se intensificaron por la tiranía de los corregidores, que eran las autoridades supremas en las provincias. Cobraban los impuestos a los nativos arrebatándoles sus propiedades si no pagaban, establecían las “mitas” de trabajo forzado por turnos anuales en las minas y, obrajes manufactureros de mortífera explotación de fuerza humana, abusaban con el sistema obligatorio de los “repartimientos” de mercadería sobrevaluada que los nativos estaban obligados a comprarles, aunque no les gustasen, como naipes, libros que no sabían leer, vestimentas europeas, etc. etc.

En un informe de una misión científica que pasó por Perú en aquellos años (Juan y Ulloa) se lee: “El origen principal de los abusos y extorsiones cometidos por los corregidores, eran la codicia insaciable…. Era indispensable labrar fortuna, pronto y bien, y el único camino para lograrlo, consistía en explotar las fuerzas, el trabajo y hasta la existencia misma de los indígenas”. (Diccionario Histórico Biográfico del Perú- Tomo VIII).

Pero también ahora, sigue “la codicia insaciable” de las corporaciones, capitalistas coludidas con los neo corregidores adictos a la corrupción. Están en la minería, hidrocarburos, servicios, concesiones forestales, tecnología, latifundios agro exportadores, agro importación, cadenas de tiendas comerciales, cadenas de farmacias y muchas otras formas de arrebatarnos riqueza. Todo esto hace que el resentimiento nativo se acumule y quizá estalle en algún momento.

“No más pobres en un país rico” dijo un defraudador político y Chumbivilcas que antes luchó contra los corregidores, está ahora, en pie de lucha precisamente porque en medio de la riqueza minera, no tienen los servicios básicos de agua potable, desagüe, infraestructura educativa, y siguen cultivando con instrumentos de labranza prehispánicos. Las mujeres trabajando con sus bebes a la espalda, sin descanso por maternidad, sin seguro social, sin gratificaciones, sin bonificación por escolaridad, etc.

En cambio, los parlamentarios gozan de todas las bonificaciones y el presidente carga con la familia y amigos, en el avión presidencial a costa del erario nacional. ¿Cómo no anhelar entonces, la resurrección de Tupac Amaru, para terminar lo que dejó pendiente? Velasco acogió este sentimiento nacional y la figura de Tupac Amaru fue el ícono de su gobierno revolucionario. ¡Qué diferencia con el que se abraza de la OEA para guarecerse de las penalidades de sus malos manejos!

Tupac Amaru representa pues, la lucha contra la injusticia social, la esclavitud laboral, el abuso en todo régimen de explotación humana, contra las inequidades sociales y, la discriminación indígena. Por eso mismo, está en los ideales de libertad, autonomía nacional, equidad social, patriotismo, reivindicación de los pueblos originarios, defensa de las riquezas naturales, nacionalismo, integración andina y solidaridad.

El pueblo oprimido se identifica con Tupac Amaru por lo que significó y sigue significando en este sistema republicano de opresión. Tras su muerte, se le dio la razón eliminando el régimen de los corregidores y estableciendo las intendencias que, la república las mantuvo como prefecturas. Pero la dominación colonial no suelta el poder republicano y por eso vemos a su descendencia presidir el poder legislativo, como hemos tenido en el anterior parlamento a Vitucho García Belaunde, descendiente de Juan de la Torre, uno de los trece de la Isla del gallo, con Pizarro.

Por el contrario, la población nativa es marginada del poder y subestimada por racismo. Pero no olvidemos que, junto con Tupac Amaru, se sublevaron otros revolucionarios como José Bermejo, Antonio Oblitas, Antonio Bastidas, Francisco Tupac Amaru, su hijo Hipólito y muchos otros líderes nativos. Especial homenaje merecen Micaela Bastidas, su esposa, la curaca o cacica de Acos Tomasa Condemayta, Marcela Castro y las esposas de los sublevados que estuvieron siempre junto a ellos.

Tupac Amaru era descendiente del inca Huayna Capac, de quien Huáscar heredó el mando. Asesinado este, asumió su hermano Manco Inca. Asesinado este, por los españoles, el sucesor fue su hijo Sayri Tupac a quien la dominación española sedujo y lo mantuvo custodiado, muriendo sospechosamente de manera extraña. Su hermano Felipe Tupac Amaru, tomó la posta, pero desconfiando de los españoles permaneció en Vilcabamba, preservando su autonomía.

Temeroso de que tramara una rebelión para recuperar el Tahuantinsuyo, el virrey Toledo lo hizo perseguir y tras su captura, fue ejecutado públicamente en la plaza del Cusco en 1579, a pesar de los ruegos de clérigos y personalidades, al no comprobarse los cargos atribuidos. El llanto masivo altisonante de la población nativa en el escenario fue desgarrador.

Hija de Felipe Tupac-Amaru fue Juana Pilcohuaco, (nieta de Manco Inca y bisnieta de Huayna Capac) que casó con Diego Felipe Condorcanqui, curaca jefe de Curimana. De este matrimonio nació Blas Condorcanqui, que heredó el cargo, y fue abuelo de José Gabriel, cuyos padres fueron Miguel Condorcanqui y Rosa Noguera.

Bueno pues, no tendría sentido conmemorar este acontecimiento histórico, si no fuera por la responsabilidad que nos compromete a seguir su ejemplo, pues lo que hagamos por la justicia social, será el mejor legado a nuestra descendencia y porque la lucha, es la única forma de forjar un futuro de bienestar equitativo para la sociedad nacional y mundial.

Noviembre 02- 2022

PERSPECTIVA ECONÓMICA MUNDIAL

Escribe: Milciades Ruiz

La invasión rusa a Ucrania, ha evidenciado fragilidades estructurales en muchos países, incluyendo el nuestro. Eso, nos obliga a pensar y obrar estratégicamente en cuanto al desarrollo nacional. Por nuestra dependencia sin soberanía, estamos atados y subordinados a las decisiones de países dominantes, que nos hacen pagar los costos de sus supremacías. Defender este sistema, es mucho más que masoquismo. Veamos.

PROYECCIONES DEL CRECIMIENTO MUNDIAL (FMI)

Como consecuencia de la intromisión de EE UU y su férula occidental en este conflicto, aplicando represalias a uno de los bandos y prestando ayuda bélica al otro, se ha generado un efecto contrario en los países intrusos que, sufren por ello, encarecimiento de sus condiciones de vida por inflación de precios en todos los rubros y estancamiento económico.

Según Moody’s Analytics, los consumidores estadounidenses están gastando mensualmente, unos US$ 500 adicionales solo en alimentos, reduciendo su capacidad de compra en otros rubros, que caen en ventas e ingresos. No nos importaría si EE UU se hundiera solo. El asunto es que estamos atados a su hegemonía y nos arrastra, aunque no tengamos culpa alguna.

Por lo que hace EE UU, ahora compramos a precio duplicado el pan, fideos y todos los derivados de trigo. Pero lo mismo sucede con otros productos e insumos que, de allí, adquirimos: alimentos, medicinas, tecnologías, servicios y otros suministros encarecidos. Hay pues, un trasvase inflacionario de EE UU a nuestra economía.

La estrategia de EE UU y sus aliados contra Rusia, erosiona nuestra base alimentaria ocasionando desabastecimiento y encarecimiento de fertilizantes para la producción agraria. Suben los precios de los fármacos agropecuarios y demás insumos productivos primarios y agroindustriales, todo lo cual deteriora las condiciones de vida nacional.

Pero también sus aliados europeos sufren las consecuencias de esta intromisión hegemónica pues las represalias que aplican generan crisis energética por desabastecimiento que ellos mismos se infringen con su estrategia de efecto contrario. El presidente de Francia, Emmanuel Macron ya reconoció que, su país está «pagando cuatro veces más» por el gas estadounidense que la industria en EE.UU. Este país se beneficia a costa de sus aliados.

Por su parte, el pueblo francés en número de 140.000 aproximadamente, hizo marcha de protesta en París, contra el alto costo de la vida, participando más de 80 organizaciones políticas y gremiales. Alegan la pérdida del poder adquisitivo frente al aumento vertiginoso en los precios de la electricidad, alimentos, combustibles y servicios.

Pero todo es una cadena. Para combatir la inflación que ha generado contra sí mismo, el bloque dominante occidental, obliga a que los bancos centrales de reserva de los países involucrados, estén recurriendo a elevar tasas crediticias, encareciendo el dinero. Nuestro país también lo viene haciendo. Pero con ello, también se elevan costos crediticios y deudas contraídas. Las tasas de cambio en Europa, están a la baja.

La revista The Economist, da cuenta que dicha medida ha desplomado las cotizaciones de numerosas compañías estadounidenses y multinacionales, por falta de liquidez e insolvencia. El primero de ellos ya ha afectado a los fondos de pensiones británicos. En nuestro caso, los fondos AFP, en setiembre 2022, intensificó su caída al registrar pérdidas de hasta -9,08%, según información de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).

El dólar es la moneda comercial mundial. Si EE UU encarece el dólar, entonces produce devaluación de todas las monedas del mundo y los que más han sentido este problema han sido sus aliados. Según el FMI, el dólar se ha encarecido un 22% frente al yen, 13% frente al euro y 6% frente a las monedas de mercados emergentes. Nosotros también pagamos ese costo y el dólar ya bordea los cuatro soles pese al contrapeso que pone el BCR. Afecta todos los negocios e inversiones financiados a plazos y desalienta nuevos proyectos.

EE UU hace pagar sus culpas a todo Latinoamérica, a la que considerada su patio trasero. La situación es grave, sobre todo para los países endeudados, que tendrán que pagar un mayor costo, tal como se muestra en las proyecciones del gráfico siguiente.

AUMENTO DE LOS COSTOS DE ENDEUDAMIENTO PARA LATINOAMÉRICA (Tasa de fondos federales de EE.UU. por WEO vintage. %)

Este desajuste, desacelera el crecimiento de nuestros países, pues los mayores costos de endeudamiento pesan sobre el crédito interno, el consumo privado y la inversión. El alza de tasas de interés, está empujando a la baja los precios de las materias primas, y será peor cuando todo el mundo entre en recesión. Se reducirán las exportaciones, el flujo de remesas a la región y el turismo.

Como sabemos, la gente de negocios no utiliza su propio dinero para los proyectos de inversión, sino el dinero ajeno acumulado en los bancos a un costo financiero calculado para obtener ganancias. El encarecimiento crediticio y de suministros desbarajusta el costo beneficio, haciendo perder rentabilidad que se traduce en morosidad y quiebra.

Pero también, los créditos de consumo bajan y la morosidad pone en riesgo el patrimonio personal por cobranza coactiva, embargos y otros castigos. Así, se van creando condiciones para la desaceleración económica en todos los negocios. La producción entonces decrece y, si baja en dos trimestres seguidos, técnicamente entramos en recesión. A menor producción, mayor problema social.

El encarecimiento crediticio retrae la circulación del dinero, dejando sin liquidez a los negocios. Se pierde capacidad de compra (demanda) de bienes y servicios, se despide personal, caen los ingresos, se vive en déficit, se truncan planes, aumenta la pobreza, la delincuencia y todo se derrumba poco a poco, si no hay recuperación. En la gran depresión de 1929, la recuperación en nuestro país, duro ocho años.

En suma, podríamos decir que estamos en riesgo severo por decisiones extranjeras y, si a eso agregamos los riesgos internos, tenemos entonces un panorama sombrío en el devenir. Pero como dice el refrán: “No hay mal que, por bien, no venga”, será el próximo gobierno el que tendrá que afrontar la cadena de problemas sociales derivados del derrumbe. Entonces, la derecha decaerá, haciendo crecer la izquierda.

Octubre 17.2022

LIMA, ELECCIONES Y FUTURO

Escribe: Milcíades Ruiz

Las últimas elecciones sub nacionales no han sido gratas para la mayoría del electorado, pero ya se sabía de la deshonestidad de la mayoría de candidatos. En esta democracia del dinero, suelen triunfar los que hacen mejor marketing político, aunque la oferta sea falsa. A esta situación hemos llegado en nuestra realidad política.

No busquemos culpables afuera, sin mirar dentro de nosotros. La calidad de un producto depende de los insumos del proceso. Tenemos responsabilidad en el resultado obtenido, por lo que hayamos hecho y dejado de hacer al respecto. En nosotros está, haber permitido la desnaturalización política de impostura electoral.

A falta de un marco orientador del rol que corresponde a las instancias de gobierno intermedio, en el proyecto de desarrollo nacional, cada autoridad secundaria hace de las suyas, sin racionalidad alguna. Priman los intereses personales de las autoridades electas que buscan recuperar el dinero invertido en la campaña. (propio o, ajeno). No hay planes integrales de gobierno local, provincial, ni regionales, porque no es una condición obligatoria.

Lo que hay, es una distorsión de las funciones y atribuciones. Aunque la ley señala la misión institucional, hay una preferencia por los gastos en obras de infraestructura. Es así, porque la norma no expresa, es que el 10% de los contratos millonarios, son para la autoridad corrupta que otorga la buena pro a las empresas beneficiarias. Las licitaciones son farsa en la generalidad de casos.

En esta mala práctica gubernamental, por más que el ámbito territorial sea netamente agropecuario, los proyectos y presupuestos priorizan la construcción de hospitales, estadios, coliseos monumentales, carreteras y otros, cuyos montos son elevados y no, la inversión productiva agraria. Muchos alcaldes construyen y remodelan parques innecesariamente, solo por la coima. El gasto público se va en monumentos, veredas y locales municipales de varios pisos, en medio de la pobreza de la vecindad.

En el caso de Lima, el alcalde electo es el que le compró el partido político “Solidaridad Nacional” al ex alcalde Castañeda acusado de corrupción. Como propietario de los derechos de este partido le cambió la razón social y símbolos. Los electores hartos de los partidos tradicionales, lo vieron como partido nuevo y distinto, sin percatarse de la jugada.

Pero esta estafa política como las otras que usan la membresía de partidos ajenos como vientre de alquiler, está permitida por la autoridad electoral y nosotros no solo lo hemos aceptado, sino también hemos hecho usos de esta suplantación, en varios casos de alianzas en las que un partido tenía la inscripción vigente y traficaba con esa membresía para sacar provecho particular.

Pero en general, las autoridades regionales y municipales electas, no tienen consciencia de la problemática social ni visión de futuro. Para Lima, solo buscan resolver las fallas caóticas previsibles, como es el caso vial y la seguridad ciudadana. No ven que la población crece y el agua disminuye. El río Rímac es un botadero de basura y derrames tóxicos contaminantes. No se avizora que las condiciones se agravarán en un futuro cercano.

Cada vez más, el espacio urbano se comprime y las congestiones de todo tipo deterioran las condiciones de vida humana. El metro cuadrado urbano contaminado, cuesta más que una hectárea de campo agrícola con ambiente saludable. Pero Lima ha llegado a esta situación a través de un proceso histórico nacional y el enfoque de su problemática no debería ser aislado, sin considerar el pasado, presente y futuro nacional.

Lima fue fundada por los conquistadores del Tahuantinsuyo, como una aduana del imperio español. Su finalidad era servir de canal de salida de las riquezas capturadas a la población colonizada hacia la metrópoli imperial y, controlar el intercambio comercial de los colonialistas. Su ubicación obedece a esa finalidad, y a su cercanía al embarcadero marítimo, más conveniente para el imperio español.

La capital del territorio conquistado estaba en el Cusco y en la región de la sierra, porque la dinámica económica social era netamente andina y rural. La colonia, enlazó al Perú al mar comercial a través de Lima colonial y fue la capital del virreinato, pero no era la ciudad más importante ni la más adinerada. Las arcas coloniales de Cusco y Puno eran más abundantes porque tenían mayor población nativa, que era la que pagaba los impuestos (tributo indígena).

Al inicio de la república, Cusco seguía siendo la ciudad más poblada, seguido por Huancayo, Trujillo y, Ayacucho, antes que Lima. En 1850, la costa albergaba al 18% de la población nacional; la sierra, el 80%; y la selva, el 2%. Pero, entre 1876 y 1940, la población de la costa aumentó 343%; pasando a ser la región más importante y poblada.

Hubo un proceso de urbanización y centralización, por la variación de la economía nacional. La industrialización mundial requería materia prima, insumos y mano de obra. Perú se fue convirtiendo en proveedor de esta necesidad. La economía se orientó hacia los cultivos industriales como el algodón y caña de azúcar que, requerían abundante mano de obra.

Se tuvo que recurrir a la importación de mano de obra china. Las ciudades de la costa se fueron poblando con el crecimiento de la manufactura algodonera. Casi toda la costa vivía del algodón, en la cadena económica: Producción agrícola, comercialización, hilandería, textilería, confecciones, etc. La oligarquía terrateniente manejaba el país según su conveniencia, acaparando el poder político y todos los negocios. Lima se fue convirtiendo en el centro del poder, de la organización social, económica, política y demás.

Con la manufactura, el Perú se hizo cada vez más urbano generando desequilibrios por desigualdad de desarrollo con lo rural. Junto al desarrollo urbano y al centralismo de Lima, surgieron los problemas habitacionales, laborales, transporte, etc.

En este proceso, el 48,9% del total de las empresas se ubicaron en Lima y Callao (INEI), determinando un alto grado de concentración empresarial en la capital del país. Arequipa y Trujillo no pasaban del 6% del total de empresas. Este proceso de centralismo no se ha detenido y aunque hay gobiernos regionales, estos dependen totalmente de Lima para todas sus actividades.

En estas condiciones, en la distribución del gasto público, Lima absorbe alrededor del 30% del presupuesto nacional, mientras Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Tumbes no reciben ni el 1%. En Lima está la concentración financiera, el dinero que mueve todo, pues concentra el 85 % de los fondos crediticios del país. Esto hace que Lima, concentre el 50% del PBI nacional.

En esta trayectoria, Lima Metropolitana bordea los 11 millones de habitantes (el 32% de la población peruana). Solo el distrito de San Juan de Lurigancho tiene más de un millón de habitantes. Esto es, más del doble de lo que tiene la ciudad de Ica y otras capitales regionales. La población limeña al 2050 superará los 40 millones y a mayor población las necesidades se multiplicarán en servicios de salud, educación, agua potable, electrificación, personal policial, judicial, etc.

Pero Lima ya no tiene condiciones para seguir creciendo desproporcionadamente. Es urgente pues, corregir los problemas derivados del centralismo para que Lima como ciudad, tenga un futuro racional. Absurdamente, tenemos tres regiones en un solo departamento: Región Lima Provincias, Región Callao y Región Lima Metropolitana.

No seguimos un plan de ordenamiento territorial apropiado para el país y mientras se mantenga el centralismo, Lima podría estallar agobiada por sus problemas. No hay un enfoque sistémico de nuestro hábitat sobre la base del agua y la ecología. Quizá sea el momento de refundar la república con un nuevo diseño de federación de estados regionales, con autonomía económica y de autogobierno, sin tener que depender de la capital para sus asuntos locales.

Pero por lo menos se podría cerrar los flujos problemáticos. No otorgar más licencias de funcionamiento, ni sedes administrativas a una serie de empresas con inversiones totales en provincias. Sacar fuera de Lima las fábricas de alto consumo de agua, como cervecerías, embotelladoras de agua que destruyen la capa de agua subterránea y nos la venden con sobreprecio, fábricas contaminantes y todo aquello que perjudique las condiciones de vida de la vecindad. Retirar las cárceles de la capital hacia la cordillera, etc.

En fin, se podría ir progresivamente, a un régimen que desintoxique Lima, y revierta el centralismo para un desarrollo nacional, equilibrado, racional y más equitativo. Quizá el intercambio de ideas al respecto, enriquezca nuestra visión con respecto a esta temática.

Octubre, 6-2022