UN ASUNTO ESTRATÉGICO

Escribe: Milcíades Ruiz

Estamos en el año 19 del siglo en curso y en un momento crucial de la historia de la humanidad. Lejanos han quedado los años revolucionarios del capitalismo insurgiendo contra el despotismo monárquico enarbolando las banderas de libertad, igualdad, autodeterminación de los pueblos y otros principios doctrinarios contra los cuales hoy se opone despóticamente, para poder sobrevivir. Pero la dialéctica es inexorable.

lainfo.es-20501-imperialismoEE UU erigió su hegemonía favorecido por las circunstancias históricas que le dieron prevalencia en el dominio del planeta. Mientras su fortaleza crecía sin mayor resistencia tenía el campo libre. Pero la resistencia fue creciendo y entonces tuvo que tomar medidas militares y políticas para mantener la predominancia. Por la propia dinámica del capitalismo, su fortaleza se ha venido erosionando perdiendo capacidades, sin posibilidades de recuperación. La libertad de comercio que antes fue su estandarte hoy se vuelve contra sí, causándole serias heridas.

Antes era enemigo del proteccionismo pero ahora recurre a este. A esta altura de la historia, todavía sigue siendo fuerte, pero cada vez menos. La clave está en su economía que ha sido la base de su poderío militar. Su solvencia está declinando. Todavía puede aplicar represalias económicas abusivas contra los pueblos rebeldes pero el tiro le sale por la culata generando una tendencia cada vez mayor de abandonar el dólar como divisa, lo cual podría ser nefasto para la economía estadounidense.

Hoy tiene muchas dificultades de liquidez para mantener el armazón internacional de protección, montado para preservar su hegemonía mundial. Su fracaso en Siria esconde muchas de sus debilidades y su retiro disimulado de la región árabe, así como la desactivación silenciosa de lejanas bases militares dicen mucho de la pérdida de su capacidad económica militar.

El 12 de febrero el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció que la deuda nacional ha alcanzado la cifra récord de 22,01 billones de dólares. La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que la deuda nacional representa ya, el 78 por ciento del PIB, (la cifra más alta desde 1950). A todo esto se suma, el desborde migratorio como nunca había sucedido antes y que amenaza invadir su territorio. Esta presión podría crecer alarmantemente.

En América latina, EE UU ya ha perdido mucho terreno y lo seguirá perdiendo a medida que China, Rusia y otros países adversos se vayan posesionando. En Perú el principal inversor estratégico es China, que se apodera de nuestros recursos naturales, pero también tiene intereses en todo el continente y este proceso podría ser irreversible, lo cual, condiciona los planes estadounidenses.

Por lo pronto, el jefe del Comando Sur de los EE.UU., almirante Craig S. Faller, expresó esta semana ante el Senado norteamericano su “preocupación” por el posible uso “no civil” de una base de observación espacial china instalada en la Patagonia, cuyo concesión legal es de 200 has., por 50 años, con beneficios para Argentina pero con autonomía estratégica china.

China ya está construyendo en Nicaragua un canal alternativo al canal de Panamá, en una concesión por 50 años, como ofreció al Perú el ferrocarril estratégico interoceánico que está pendiente desde el gobierno pasado y que Bolivia lo tiene en sus planes. La particularidad es que se trata de inversiones estratégicas planificadas por el gobierno chino y no por empresas privadas. Este acceso, se ha dado con el establecimiento de gobiernos populares en América latina. Ello explica el acoso al gobierno de Nicaragua y los desmontajes en Argentina, Ecuador y, Brasil.

Con el gobierno de Velasco Alvarado, EE UU perdió la exclusividad monopólica de dominio pues el Perú, optó por un modelo diferente diversificando el desarrollo. Dejó de ser dependiente de la tecnología militar, suministros y maquinaria de guerra norteamericana. Los aviones, barcos de guerra, tanque, cohetes nucleares, armamento, equipos provenían en gran parte de la Unión Soviética, Francia y hasta la formación militar tomó un giro europeo. Esto, no se lo perdonaron a Velasco.

Los de edad avanzada recordarán que, lo que hoy hacen con Venezuela, lo hicieron antes con Velasco. Le hicieron mala fama de dictador, provocaron desabastecimiento, sacaron a las calles a la delincuencia política anidada en el partido aprista, encabezado por el joven Alan García, incendiaron diarios, soliviantaron la policía y el divisionismo en las fuerzas armadas. Allí, la CIA captó traidores que pretextando la limitación física del presidente y fingiendo profundizar las reformas, lo depusieron en términos castrenses y retornó la podredumbre que nos agobia.

En el caso de Venezuela, también se cortó el suministro de guerra de exclusividad estadounidense y se han firmado acuerdos militares con Rusia, aparte de acuerdos comerciales. Esto significa pérdida de mercado y de ingresos para EE UU., en una situación de carencias presupuestales. No se trata pues de un asunto de democracia como se pretende hacer creer al mundo, sino de un asunto económico estratégico. El objetivo es recuperar la posición perdida.

Los gobiernos populares resultan perjudiciales para EE UU, y si el Perú accede a un gobierno popular tendrá que afrontar estos problemas con la inteligencia apropiada. La izquierda peruana debería tener clara una percepción más coherente, pero hay quienes solo ven a Maduro y a Trump, mientras que otros toman distancia política calculada alejándose del gobierno de Venezuela sin percatarse que caen en el juego de EE UU. La falta de claridad les impide ver el bosque en el horizonte.

En vista del fracaso de la estrategia anterior contra el gobierno de Venezuela, que duró más de dos meses de violencia callejera, EE UU busca ahora una mayor contundencia. Todo lo que estamos viendo ha sido planificado. Autoproclamación de un presidente paralelo, mover el Grupo de Lima, comprometer mayor boicot internacional, azuzar un golpe militar, socavar la moral popular, gran cobertura prensa internacional, presión de organismos internacionales y, suministro de medicinas y víveres como ayuda humanitaria para ganar adeptos.

La opción militar de abrir un frente de guerra en América latina en las condiciones en que se encuentra EE UU y ante la presencia chino rusa, es muy riesgosa porque las derivaciones podrían ser funestas para el futuro norteamericano. “El remedio podría ser peor que la enfermedad”, razón por la cual, no queda más que agotar la vía política ya que el golpe militar no ha sido posible.

El operativo internacional está calculado para una caída rápida y segura del gobierno venezolano porque si se prolonga, el montaje podría desinflarse después de haber comprometido a varios países que quedarían en ridículo. ¿Y si esta movida no da resultado, cómo queda nuestro país? Como miserable adulón, como infraterno, como ingrato histórico. Pero esta posición es solo del gobierno y no del pueblo peruano que se avergüenza de esta confabulación. Es el mismo estilo que nos condujo a la derrota en la guerra con Chile. El pueblo fue ignorado.

Ahora que, hasta en la izquierda se promueve el festejo del Bicentenario de la Independencia del virreinato del Perú, sin libertad de esclavos y sin emancipación de los aborígenes, auténticos dueños del territorio, sin devolver lo ajeno que tomaron por la violencia, despojando de su patria tahuantinsuyana a la población andina; resulta irónico conmemorar una independencia que no la tenemos todavía. No somos libres, no somos independientes, no tenemos soberanía nacional, estamos sometidos a EE UU y en peligro de quedar enganchados al dominio chino.

El esclarecimiento entre nosotros quizá no tenga mucho valor que hacerlo expansivamente al conocimiento de nuestro pueblo. Hay que asumir esta tarea.

Febrero 2019

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COMPETITIVIDAD SIN MORAL

Escribe: Milciades Ruiz

El presidente Martín Vizcarra, ha anunciado muy horondamente su plan de gobierno en lo que resta de su mandato, como si fuera una gran ideota. Al parecer, su ministro de economía lo ha encandilado con la música del neoliberalismo sin avisarle los fracasos. Pretende que su Plan Nacional de Competitividad es la varita mágica que permitirá un crecimiento sostenido mayor al 4 % anual. Hizo recordar las ínfulas conque empezaron los neoliberales Macron y Macri, siguiendo los dictados del FMI, con los resultados ya conocidos. competitividad

Es bueno tener un plan y tener metas optimistas pero, sin perder la concordancia con la realidad. La palabra clave es “Reformas”. Quizá no está enterado de lo que significa la palabra “competitividad” en la ideología neoliberal ni lo que para el FMI significa “reformas”. Quizá no sepa que no es lo mismo ventajas comparativas y ventajas competitivas. O tal vez, desconoce que el extractivismo nos hace dependientes de la hegemonía industrial extranjera, aun ralentizada en su PBI.

Quizá no sabe que el PBI podría ser una fantasía que conduce a muchos engaños. O tal vez no sabe que India (7° PBI mundial), México (15° PBI mundial), y otros países de alto PBI, tienen a sus pueblos en la más alta miseria. Bajo las recetas de la competitividad, decenas de millones de personas siguen siendo indigentes y miles de agricultores se suicidan cada año en la India, en tanto que, en México más del 40% de su población (unos 55 millones) está en situación de pobreza y diez millones en pobreza extrema, con zonas indígenas donde la pobreza es cercana al 80% (cifras oficiales del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social).

Pero si en verdad quiere elevar raudamente el PBI al 2030, bastaría con seguir el camino de la exitosa Bolivia que bajo la conducción del sindicalista aymara y sin tener secundaria completa, Evo Morales, ha triplicado su PBI per cápita sin recurrir a la competitividad neoliberal. Solo nacionalizó recursos naturales, fortaleció el patrimonio estatal y distribuye la renta nacional con sentido equitativo. De este modo, el PIB de Bolivia que en el 2005 apenas llegaba a 9.574 millones de dólares, el año pasado llegó 40.800 millones de dólares (+77%). Reporte xinhuanet.com/2019-02/03/

Es una economía chica, pero sin alardear de revolucionario ni socialismo porque no lo es, Bolivia no teniendo mar, es el abanderado continental del crecimiento económico, se ha diversificado y, ya no depende solo del extractivismo. La renta nacional permite una elevada inversión pública, programas sociales, mayor liquidez para la demanda interna, expansión financiera, buen manejo de la estabilidad económica y de la estabilidad política que contrasta con el caso venezolano acosado por el imperialismo y sus lacayos como el que aquí, gobierna.

Bueno, pero para qué pedirle peras al olmo. El Plan Nacional de Competitividad centra su estrategia en la productividad, otro concepto manipulado por el neoliberalismo. La productividad para ser competitivo no depende del rendimiento laboral solamente. El agricultor gringo no tiene ni para empezar para competir laboralmente con un agricultor andino. El primero no es nada sin maquinaria. Sin embargo, si el agricultor peruano eleva su productividad, lo que recibirá en premio será, precios por debajo del costo de producción pues el sobre abastecimiento lo arruinará.

Eso ya ha pasado muchas veces. En el gobierno de Alan García, los productores de papa encontraron una salida mediante la exportación que les fue negada por razones políticas, aduciendo que eso elevaría el precio a los consumidores, tendría un costo de popularidad y provocaría inflación. Entonces, es problema de mercado dirán algunos. ¿Así? ¿Y por qué no les vendemos de todo a Cuba y a Venezuela que nos piden comprar los excedentes? ¿Por qué no venderle a Irán que es un mercado solvente?

Vaya pues. Basta ver la política exterior del gobierno peruano para constatar su competitividad moral. Pero no es que el gobierno quiera resolver la pobreza estructural de los agricultores peruanos que son los inversionistas más numerosos del país. Su Plan de Competitividad dice lo siguiente:

“Para que las empresas puedan explotar al máximo su productividad, requieren de un entorno favorable y competitivo. Bajo este razonamiento, no es difícil deducir que las políticas públicas juegan un papel importante debido a su incidencia tanto en los mercados de los factores de producción, como en el entorno competitivo necesario para potenciar esa productividad”.

¡Más claro no canta un gallo! ¿Qué significa, dar a las empresas (las de CONFIEP y extranjeras) un entorno favorable? ¿A costa de quiénes? ¿En qué, factores de producción están pensando? ¿En los costos laborales? ¿En los costos tributarios? ¿En un régimen especial como se otorga a los consorcios agroexportadores de capitales extranjeros? ¿En la anulación de controles y requisitos? ¿Se incluye a las empresas que lucran con nuestros recursos naturales? ¿Vender patria nos hace más competitivos?

Cuando una economía es dependiente de la inversión extranjera el que crece es el país inversor. En Perú, la inversión extranjera en minería, hidrocarburos, medicamentos, cadenas comerciales, financieras, pesca, agro, construcción, puertos, etc., aportan más del 30% al PBI pero esta fracción no es nuestra. Las 120 empresas chinas se llevarán su PBI, los chilenos lo suyo, como las demás transnacionales que recapitalizarán haciendo crecer sus respectivas economías nacionales. ¿Qué es lo que nos queda como PBI propio? Muy poco.

Pero así como, hay un PBI bruto y otro PBI neto, lo hay también en exportación, ingresos fiscales, etc. Podemos alardear de una balanza comercial con superávit pero “si separamos la paja del trigo” nos daremos cuenta del autoengaño y que el mayor valor de nuestras supuestas exportaciones está constituido por remesas a cuenta del país inversor como es el caso de los minerales que China y otros países se llevan sin retorno. En el 2018, cerca del 60% del valor de nuestras exportaciones corresponden a productos mineros (US$27.332 millones)

Pero para el gobierno el motor del crecimiento es la inversión privada y, si las empresas nacionales no son competitivas por sus propios medios, siendo superadas por las chilenas y colombianas, hay que darles más ayudas para bajar sus costos liberándolas de obligaciones sociales y tributarias. El costo de esta rebaja las asume el Estado y los trabajadores. “Las reformas hay que hacerlas si queremos ser competitivos”, repite el premier Villanueva.

Similar pensamiento tuvo el presidente argentino que adujo haber encontrado una economía estancada y para impulsarla se propuso poner en marcha diversas “reformas”: Eliminación de restricciones a la agroexportación, reforma electoral, reducción de subsidios, eliminación de derechos de exportación, reforma fiscal, ambiental, productividad, y otras más.

Cuestionó duramente la gestión anterior de Cristina Fernández. Sin embargo, la Dirección General de Estadística y Censos (DGEC) de la Ciudad de Buenos Aires ha revelado que se ha duplicado el número de indigentes en apenas tres años y esta era la situación del PBI de esa ciudad al 4 dic 2018 en comparación con gobiernos anteriores.(“El Economista” 01.02.19).

Fuente: Dirección General de Estadística del GCBA. Datos del 3° trimestre.

Aquí también, Fujimori al implantar el neoliberalismo privatizó al remate las empresas estatales y muchos empresarios sacaron el máximo provecho, eliminó programas sociales y despidió miles de trabajadores estatales. No hay lonche gratis dijo su ministro de economía Boloña y, si sale más barato traer arroz de Vietnam, no hay razón para apoyar a los productores nacionales. Estos, tienen que ser competitivos.

Así pues, éramos competitivos en algodón que se cotizaba en las mayores bolsas mundiales. De esta línea productiva no solo vivían los agricultores, sino gran parte de la población de la costa entre jornaleros pañadores, transportistas, desmotadoras, hilanderías, textilerías, confeccionistas, jabonería, etc. El neoliberalismo lo ha dejado en estado de extinción y ahora no puede competir con el algodón transgénico procedente de la India y China, pues en el Perú está prohibido sembrarlo.

Lo mismo sucede con los maiceros también impedidos de sembrar transgénicos, pues a pesar de ser altamente competitivos en calidad y productividad no puede competir con el maíz transgénico estadounidense que, importamos en millones de toneladas y que tiene tras de sí, subsidios encubiertos, cientos de centros de investigación sin costo para los productores, programas de extensión y asistencia técnica, incentivos a la exportación, etc.

El Perú es campeón mundial, galardonado muchas veces en café de calidad. Vayan a ver como están ahora los caficultores nacionales. Mientras que en Colombia y Brasil el café es una línea estratégica nacional, aquí se le da la espalda. La competitividad no es pues, de productor a productor, tampoco es por productividad, sino de maquinarias estatales detrás de rubros estratégicos. En el mercado internacional son los países los que compiten por captar riqueza.

Para el neoliberalismo en la competitividad no interesa la moral. Si un pobre no puede competir con un millonario, la culpa es del pobre. En la competitividad neoliberal no interesa si es atleta o minusválido los que compiten. Gana el más competitivo en el todo vale. Para ellos no hay un dios religioso sino un Dios mercado. Este ser supremo, decide lo que debemos producir, como y cuando, a que precios, quienes triunfan enriqueciéndose y quienes deberán arruinarse por no ser competitivos.

Hay mucho más que decir, pero me he extendido demasiado. Ojalá lo dicho motive el debate tan necesario en la izquierda, cuyos representantes debería esclarecer a la militancia y al pueblo, advirtiendo lo que se viene. Salvo mejor parecer.

Febrero 2019

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

SUGERENCIA DE FIN DE AÑO

Escribe: Milcíades Ruiz

En el libro RAZONANDO CON LA DIALÉCTICA he explicado con detalle el ciclo de vida humana y el rendimiento óptimo en cada etapa de nuestra existencia para llegar a la cúspide en óptimas condiciones de productividad y condiciones de vida. Lo que pretendo ahora es propiciar que al finalizar el presente año, hagamos un balance de nuestro desempeño, como persona, como trabajador especializado, como padre, como hijo(a), como ser político y demás, para luego proyectar planes para el futuro.27 sin crédito

¿Tendremos el coraje de hacer una autoevaluación a consciencia, y valorar honestamente los resultados de nuestro desempeño en el año que fenece? Solamente los seres irracionales viven su vida sin aspiraciones, pero también hay humanos que viven su vida según como les lleve el viento. A nadie se le ocurre hacer un breve paréntesis para hacer una autoevaluación anual ni a proponerse metas para el año venidero y como no es costumbre, resulta odioso que alguien sugiera esto.

Sin embargo, es la familia la que absorbe las consecuencias de nuestra gestión personal. Pero en general, las repercusiones de lo que hayamos hecho durante el año, son muchas en terceras personas, aunque no tengamos la capacidad de percibirlas. Es cierto que amamos a nuestros seres queridos y muchos estarán satisfechos de haber hecho algo por ellos. Pero quizá los hemos afectado con nuestros hechos. Para otros, no habrá problema ni arrepentimiento si se acude a recibir la hostia y todo queda condonado. Borrón y cuenta nueva.

Aun cuando a muchos no les agrade la autocrítica, siempre es bueno tener planes de mejoramiento personal, familiar y social o comunitario. Un plan, es una escalera. Es mejor tener un plan que no tenerlo. Tener una escalera puede servir de mucho para escalar posiciones. Esperar que la suerte nos alce en peso no es de inteligentes. Pero no todo es cuestión de suerte, y a veces de nada sirve la suerte si no estamos preparados para aprovecharla. Si por lo menos dijéramos “Este es mi año”, ya tendríamos una predisposición a emprender retos factibles para el año venidero.

Pero así como, nos proponemos planes personales, podremos plantearnos planes institucionales haciendo una evaluación anual de nuestra organización y de la trascendencia de su desempeño. Para algunas organizaciones es un buen momento para dar un salto significativo y para otras, recuperar el terreno perdido. Analicemos las condiciones y sopesemos lo que podemos hacer para lograr un 2019 fructífero. No es una costumbre hacer esto en las organizaciones de izquierda pero es necesario establecerlo como tradición.

Si no tenemos un plan anual, todo quedará a la deriva, en estado caótico. Si queremos crecer orgánicamente hay que seguir un plan en el corto, mediano y largo plazos. El plan anual nos da la pauta de las metas inmediatas a cumplir dentro de la estrategia de largo plazo. ¿Cuánto podemos avanzar? Ello dependerá de las condiciones propias y externas. Pero hagamos el esfuerzo de planificar siguiendo objetivos, estrategia y metas. Nada es fácil cuando se carece de todo, pero al menos, hagamos una programación calendarizada que nos permita dinamizar el grupo.

Si pensamos en el país, hagamos una evaluación general de las condiciones imperantes, de las tendencias y perspectivas. No solo hay que fijarse en lo que han hecho o dejado de hacer las instancias gubernamentales sino mirar todo el conjunto. Lógicamente, no se debería ver la paja en ojo ajeno sin antes ver la viga en ojo propio. ¿Cuánto hemos avanzado en relación con el año pasado? “Somos la segunda fuerza política del país” dijeron alucinados ciertos izquierdistas tras las últimas elecciones generales. ¿Seguirán pensando igual? ¿Por qué hemos perdido la plaza izquierdista en Cajamarca?

Los acontecimientos coyunturales suelen distraer nuestra atención y mientras nos arremolinamos en torno a los escándalos, las fuerzas que medran a costa del pueblo avanzan sin que nos demos cuenta. Así, por ejemplo, mientras los agricultores del valle Tambo y los grupos de izquierda que los apoyaron se han quedado quietos después hacer retroceder a la transnacional minera que, con apoyo del gobierno corrupto, había empezado a destruir la ecología agrícola, por el contrario la empresa depredadora ha avanzado sigilosamente y está lista con un nuevo plan de retorno.

El presidente Vizcarra ya anunció con entusiasmo un incremento de 19% en la inversión minera y la Southern se apresta a re emprender el proyecto Tía María, estando planificado empezar a producir 120 mil toneladas anuales de cobre a partir del 2021. El acondicionamiento político ya empezó y, ya se trabaja en la promoción de los supuestos beneficios en la recaudación tributaria, canon, generación de empleo y todas las consabidas lisonjas. Contrariamente a esto, Cerro de Pasco, Huancavelica, Cajamarca y otras históricas zonas mineras figuran en los peores lugares de la escala de pobreza.

Pero esto es solo una muestra de lo que se pretende con nuestros recursos naturales que mientras estén bajo suelo se dice que somos ricos, pero cuando se extraen son otros los dueños de esa riqueza. El gobierno anuncia de común acuerdo con el sector empresarial, un venidero Plan de Competitividad que incluye “reformas estructurales” en la legislación laboral y demás. Entonces, tenemos que parar la oreja y actuar como corresponde sin esperar los hechos consumados. Para planificar acciones es necesario informarse adecuadamente.

Si las perspectivas del acontecer nacional no son buenas para el desarrollo nacional y para el pueblo del llano, lo más probable es que la lucha popular se hará presente actuando en defensa propia. Las organizaciones de izquierda no deberían seguir desvinculadas de los sectores sociales que sufren los abusos del sistema. Acompañarlas en sus demandas es una obligación ideológica. Sea como fuere, hagamos planes. Pongamos a prueba nuestra capacidad. Hay que acabar con la ineptitud. Sembremos y cosecharemos. Disculpen la impertinencia.

Diciembre 2018

ES CRISIS DE ESTADO, NO ES SECTORIAL

Escribe: Milcíades Ruiz

Las empresas mediáticas nos están llevando a concebir que las crisis en el sistema judicial es solo sectorial. Por lo tanto, la solución es reformar únicamente este sector. Pero es el Estado como estructura lo que se resquebraja por un lado y otro. Se puede parchar las grietas más notorias pero se nada sirve si todo está podrido. La delincuencia callejera a mano armada es solo una modalidad pero la tenemos bajo otras modalidades en toda la estructura del Estado hasta el más alto nivel, de manera encubierta y hasta con legalidad.

El poder legislativo ha removido muy a su pesar al Consejo Nacional de la Magistratura, declarando a esta institución tutelar en estado de emergencia a fin de restructurarlo y calmar la indignación popular que podría desbordar en insurgencia. El desmontaje ha malogrado los planes de los delincuentes congresales y seguramente reconstruirán sus redes pues como sabemos: “Hecha la ley, hecha la trampa”. Pero veamos lo siguiente:

Sobre la base de una encuesta a expertos en la materia “Transparencia Internacional”, elaboró una tabla mundial de la percepción de la corrupción en las instituciones de los países, incluyendo el nuestro. De una calificación de 1 (nada corrupto) a 5 (muy corrupto), las instituciones más corruptas resultaron siendo los partidos políticos, con un promedio de 3,8 y en el caso del Perú 4,3. (Fuente: Barómetro Global de la Corrupción 2013). Desde entonces la corrupción se ha elevado a la actualidad. Entonces, siendo el Parlamento el sustrato de los partidos políticos, la figura que proyecta es la de corruptos procediendo contra corruptos.

En estas condiciones, ¿Puede haber garantías de solución a esta crisis global del estado peruano? ¿Acaso el Parlamento no es un poder corrupto? Se sabe por los audios filtrados solamente unos cuantos magistrados pero ¿Son los únicos corruptos del sector judicial? ¿Acaso no se ha comprobado la corrupción en la presidencia de la república? ¿No hay corrupción en el poder electoral? ¿No hay corrupción en el ministerio de energía y minas, como en los demás ministerios? ¿No hay corrupción en los gobiernos regionales y locales?

El tráfico de influencias es muy común en todos los organismos del estado, en las importaciones no solo de alimentos, en las exportaciones, en las autorizaciones, licencias, organismos de supervisión, en la administración de cuentas, en el ingreso y ascensos a las fuerzas armadas y policiales, en el cuerpo diplomático, en las licitaciones de obras y proveedores del estado, tanto o peor que en el sector justicia. Las mafias, compadrazgos y padrinazgos no de exclusividad de este sector sino, multisectorial.

Pero también hay corrupción en el sector privado. ¿No es común el soborno para eludir trámites y pagos por infracciones de tránsito vehicular? El deterioro moral nos alcanza a muchos de nosotros ¿Alguien puede decir que no hay arreglos deshonestos en los partidos de izquierda? Es que la conducta social es solo una manifestación de males que están en la profundidad del sistema que nos rige. Podemos bajar la fiebre, pero si no se cura la enfermedad, el padecimiento irá creciendo.

Si tuviésemos el poder para cambiar de raíz todo el sistema sería muy fácil. Se van a cumplir dos siglos de república y el pueblo sigue sin acceso al dominio de gobierno. La fuerza para cambiar todo reside en el pueblo. Son las masas las que tienen que asumir un creciente protagonismo en la forja de una nueva sociedad. Sin el pueblo organizado, que luche y defienda sus derechos no somos nada. Empoderar a los sectores sociales oprimidos es nuestra misión. Esa debería ser nuestra línea de trabajo político. Ustedes que dicen.Manifestantes  3.jpg

Julio 20018

 

PARA MEDITAR EN “FIESTAS PATRIAS”

Escribe: Milcíades Ruiz

Todas las voces de izquierda y derecha se aprestan a celebrar un año más de la independencia del virreinato del Perú y abogan por el boato celebratorio de su bicentenario. Lo hacen de buena fe sin pensar en la enorme injusticia de este acontecimiento. Independencia del virreinato no es lo mismo que emancipación del Tahuantinsuyo, menos de la población nativa. Todo se ha tergiversado y ha hecho perder de vista el derecho de la población autóctona de recuperar su territorio arrebatado por la dominación colonialista. La población nativa ancestral perdió su patria siendo suplantada por los invasores y sus descendientes que se apoderaron de ella.incas

Es otra la historia y este es otro asunto pendiente de recuperar velando por su autenticidad y reivindicando la lucha heroica por la independencia desde la perspectiva de la población nativa. Esto tiene que ver con nuestra consciencia y honestidad. Reconocemos o no, los derechos de la población ancestral, estamos dispuestos o no, a reparar el daño histórico. Disculpen que insista. Estamos indignados por la delincuencia en el poder judicial pero el fraude también estuvo presente desde el inicio de la república. Todo fue arreglado a espaldas de los herederos de la patria nativa.

Muchos prefieren no tocar esta temática que resulta molestosa para quienes no llevan sangre autóctona. Mucho menos en “Fiestas Patrias” donde unos reciben gratificación y aguinaldos mientras muchos peruanos ancestrales de las alturas andinas pasan hambre y sufren las inclemencias de la estación invernal. Otros países de Asia, África y Europa también fueron invadidos y colonizados pero recuperaron su territorio, su autonomía y su derecho de gobernarse a sí mismos. Vietnam, China, Rusia, países árabes, africanos y hasta la misma España son gobernados por descendientes autóctonos. En Sudamérica sucede todo lo contrario.

Revisar la cara oculta de la historia desde una perspectiva diferente quizá nos haga reflexionar y actuar de otra manera. La Revolución Francesa de 1879, cambió la historia y su radicalismo generó espanto en todas las monarquías que tuvieron que aceptar nerviosamente la necesidad de reformar su modelo de gobierno para sobrevivir antes que el contagio revolucionario las arrase. Una nueva Constitución republicana como en Francia, era una consigna que recorría toda Europa. Carlos IV era del rey de España, de la misma dinastía del derrocado rey francés Luis XV y Luis XVI guillotinado por la revolución.

La monarquía española trató de recuperar la corona francesa aliándose con su enemiga Gran Bretaña pero fue derrotada desastrosamente y las tropas francesas ocuparon gran parte del territorio español, teniendo que ceder la colonia de Santo Domingo a cambio de la paz. No obstante, en 1796, España hizo alianza con el gobierno francés, desatando la ira de Gran Bretaña que le declaró la guerra. Las guerras causaron la ruina de España haciéndola insostenible. En estas condiciones surgen las ideas independentistas de los virreinatos.

El rey enfermo y desalentado fue tentado a refugiarse en sus colonias de Sudamérica pero optó por abdicar en favor de su hijo Fernando VII en 1808. Esta medida fue desactivada por Napoleón Bonaparte para entonces ya emperador francés. Carlos IV se exilió en Francia y cedió todos sus derechos a Napoleón, que nombró emperador a su hermano José. El pueblo español, no aceptó lo dispuesto por Carlos IV y emprendió la lucha por la independencia de España.

Mientras este desastre sucedía en España, las colonias en Sudamérica quedaron al abandono sostenidas solo por la lealtad de los virreyes que enviaban dinero para socorrer al imperio sumido en el desastre. Ante la incertidumbre, los españoles instalaron Juntas de Gobierno y lo mismo se hizo en las colonias aunque tropezaron con la oposición del virrey pues amenazaba su autoridad. En este intento fracasaron y fueron ejecutados los hermanos Angulo, Pumacahua, Melgar y otros.

Mientras tanto, las ideas de la independencia de las colonias habían calado en los españoles sudamericanos resentidos por la discriminación que sufrían ante los españoles peninsulares que ocupaban los mejores cargos y privilegios en los negocios. Los subversivos independentistas siguiendo las ideas de la Revolución francesa y el ejemplo de las colonias de Norteamérica independizadas de Gran Bretaña, ya se habían organizado y estaban operando con el apoyo británico a condición de romper el monopolio español del comercio con las colonias.

Los grupos revolucionarios independentistas se organizaron militarmente, retornaron a las colonias y entraron en acción primeramente en los virreinatos de Granada y Buenos Aires. En este proceso, Chile juró su independencia el 12 de febrero de 1,818 pero quedaba el riesgo de perderla si no se aseguraba la caída del gobierno realista del Perú, donde no había líderes luchando por la independencia del virreinato.

Con tal fin, haciendo gran esfuerzo económico Chile organizó y financió, una Expedición Libertadora que tenía la misión liberar el virreinato del Perú. Esta expedición estaba conformada fundamentalmente por argentinos, al mando del general José de San Martín y se contrató los servicios mercenarios del Almirante inglés Tomás Cochrane al mando de la armada en las operaciones marítimas.

Fue así como, los subversivos extranjeros llegaron al Perú y el 15 de Julio de 1821 se firmó el Acta de independencia. Firmaron esta acta: El Conde San Isidro, el Conde de la Vega del Ren, el Conde de Las lagunas, el Marqués de Villafuerte, el Marqués de Monte Alegre, el Conde de Torreblanca, el Conde de Vista Florida, el Conde de San Juan de Lurigancho, el Marqués de Corpa, el Marqués de Casa Dávila.

Y también, otros miembros del entorno aristocrático y terratenientes tales como: Xavier de Luna Pizarro, José de la Riva Agüero, Manuel Agustín de la Torre, Tomás e Ignacio Ortiz de Cevallos, Antonio Boza, Hipólito Unanue, José y Miguel de la Puente, Manuel A. Colmenares, Luis A. Naranjo, Mateo de Pro, Lorenzo Zárate, Francisco Moreyra y Matute, Manuel y José Ferreyros, Francisco Xavier Mariátegui, Antonio de Bedoya, José Pezet, Pedro Olaechea, Manuel Tudela, Agustín de Vivanco, Toribio de Alarco y otros cuyos apellidos que aún hoy resuenan en nuestros oídos, porque siempre estuvieron en el gobierno republicano. Aun hoy se conservan muchos de esos nombres en los terrenos urbanizados del conde de San Isidro, San Juan de Lurigancho, Zárate, Pro, Matute, Monte Alegre, etc.

La representación de la población nativa, verdaderos dueños del territorio fue omitida totalmente, a pesar de haber derramado su sangre en la lucha por la independencia de su patria durante todo el coloniaje. El primer Congreso Constituyente de la República de 1822 estuvo conformado inicialmente por 53 representantes, llegando hasta 91 diputados en 1825, de los cuales 78 eran nacidos en el Perú y todos económicamente pudientes, conforme a las normas eleccionarias. 28 diputados eran abogados aristócratas y 26 sacerdotes del alto clero. Presidente de la Junta Gubernativa fue designado el ex general realista José La Mar, que tampoco era peruano.

Es así que, declarada la independencia se comisionó la búsqueda de un rey para el Perú para traerlo de Europa y se estableció la nobleza para la corte del emperador con el nombre de la “Orden del Sol”. Como miembros de esta nobleza fueron considerados: Bernardo O`Higgins, Juan García del Río, Bernardo Monteagudo, Hipólito Unanue, Tomás Guido, Gran Mariscal Gregorio de las Heras, Gran Mariscal Juan Antonio Alvarez de Arenales, Toribio de Luzuriaga, el Marqués de Torre Tagle, el Conde del Valle Oselle y algunos militares más de alta graduación.

De la aristocrática “Orden del Sol” salieron los primeros gobernantes de la nueva república. El predilecto de virreyes, Dr. Hipólito Unanue, terrateniente de Cañete y fundador de la Orden del Sol, que había estado en el campo enemigo pasó a ser Ministro de Hacienda llegando a ser presidente del Consejo de Gobierno. Otros miembros de la aristocracia colonial también pasaron a dirigir la naciente república y han pasado a la historia como próceres de la independencia.

El hijo del Conde de San Juan de Lurigancho, Diego Aliaga, quien fuera teniente del regimiento de la nobleza colonial, capitán de la Guardia del Virrey Abascal y del virrey Joaquín de la Pezuela, regidor del cabildo de Lima, pasó a ser Consejero de Estado y en 1823 Vicepresidente de la República. El Dr. Manuel Pérez de Tudela, regidor realista, pasó a ser congresista constituyente en 1922 y, ministro vocal de la Corte Suprema. El Conde de Torre Velarde, que había sido regidor del Cabildo realista en 1813, gobernador del Cercado en 1821, pasó a ser Vocal de la Corte Suprema de Justicia. El Conde de la Vega del Ren, José M. Vásquez de Acuña, pasó a ser Consejero de Estado.

Así también, la oficialidad de la fuerza armada realista ligada a la aristocracia colonial copó los altos mandos de la nueva fuerza armada de la naciente república. De ser militares realistas, defensores del régimen virreinal y enemigos de la causa libertadora, se convirtieron de pronto en militares “patriotas”. El Mariscal de Campo, Marqués de Montemira, que al proclamarse la independencia ejercía el cargo de gobernador, designado por La Serna, pasó con el grado de teniente General, siendo más tarde Vicepresidente del Consejo de Estado.

Sobre esta base social se fue erigiendo el nuevo poder dominante de la República del Perú. Ellos coparon el Poder Legislativo, Poder Ejecutivo, Poder judicial y la nueva Fuerza Armada Republicana. El virreinato del Perú tenía 8 intendencias y 56 partidos (zonas). Cada ciudad tenía un Cabildo o Ayuntamiento con sus alcaldes y regidores. La finalidad de este ordenamiento territorial era controlar mejor el régimen de expoliación y recaudación de los tributos impuestos a la población nativa.

Al crearse la República del Perú, las intendencias tomaron el nombre de Departamentos geográficos y el intendente pasó a llamarse Prefecto. El intendente había sido el representante del virrey en cada intendencia pero continuaron como prefectos representando al presidente de la república en cada departamento. En las provincias era el sub prefecto y en los distritos eran los gobernadores. Los ayuntamientos tomaron el nombre de municipalidades pero mantuvieron los cargos de Alcalde y regidores, que eran ejercidos por los “notables” de cada ciudad, que en la práctica eran los mismos colonialistas aristócratas del virreinato.

Como es fácil deducir, el mismo ordenamiento territorial del virreinato, cuya finalidad era el sometimiento de la población colonizada, siguió rigiendo en la República. Y los mismos colonialistas y sus descendientes siguieron manejando este sistema administrativo. Aun ahora los parlamentarios siguen suplantando al pueblo ancestral, no lo representan, no son auténticos, son traficantes políticos en su mayor parte. Sin embargo, el proceso de alienación nos ha hecho perder de vista esta situación y tenemos otro concepto de lo que ha venido sucediendo en nuestro país.

Ahora que la cloaca del régimen vigente nos muestra la podredumbre generalizada de la república que fundaron los descendientes de conquistadores y colonialistas, quizá sea buen momento para meditar sobre esta temática y al vez los peruanos ancestrales luchen por recuperar la conducción de su heredad.

Lo que viene sucediendo con gran escándalo en la administración de justicia y en la administración política no es pasajero. Es un producto social estructural. Actuar sobre el producto terminado no resolverá el problema estructural. La maquinaria seguirá arrojando los mismos productos para lo cual ha sido diseñada. Mucho más que las simples reformas institucionales lo que se necesita es remover los cimientos para construir una nueva república, libre de virus sociales, con una nueva democracia equitativa.

Salvo mejor parecer.

Julio 2018

UNA LEY PARA ROBAR

Escribe: Milcíades Ruiz

¿Lobby estás? “Estoy en el Parlamento, en el BCR, en el Ejecutivo, poder electoral y poder judicial”. Es verdad, están donde haya puerta giratoria. Pero “Qué billetera tan grande que tienes abuelita”. “Para corromperte mejor”. También es cierto. Siempre nos hacen el cuento y con todas las de la ley. Por eso la gente dice: “El vivo, vive del sonso y el sonso de su trabajo”. Dicho en su correlato: “El rico vive del pobre y el pobre de su trabajo”. A diferencia del pillo de la calle que procede bruscamente, el de alto vuelo lo hace finamente con el consentimiento de sus víctimas. Así salió la Ley de promoción del sector agrario, signada con el número 27360, que otorga una serie de subsidios a las transnacionales, beneficios tributarios, régimen laboral excepcional y otras gangas que el gobierno quiere cortar pero contrariamente los gremios empresariales quieren que se prorrogue muchos años más.

robo.jpgPromulgada durante el gobierno de Fujimori, en el año dos mil, siendo ministro de agricultura José Chlimper Ackerman y ministro de economía Carlos Boloña, se nos dijo que era para beneficiar a los productores agrarios con cultivos y crianzas. Subrepticiamente se agregó a los que le compren a estos, con fines de industrialización. El objetivo era promover la inversión y “el desarrollo agrario” para lo cual era necesario conceder incentivos y beneficios tributarios hasta el año 2010, “nada más”. Esto era válido tanto personas naturales como los campesinos como también, para “personas jurídicas” sin señalarlas específicamente y todos pensaron en las asociaciones agrarias peruanas.

Los incentivos:

  • Rebaja del 50% al impuesto a la renta de tercera categoría (empresas). Solo paga el 15% después de depreciar 20% anual lo invertido en instalaciones de riego y otros.
  • Devolución del IGV por sus compras previas en instalaciones, equipos, maquinaria, contratos de obras de construcción y también, durante los años de producción.
  • No están obligados a tener trabajadores estables. Los puede contratar por temporada de días o meses. Pueden prolongar la jornada a más de 8 horas a cuenta del total de horas semanales.

Régimen laboral:

  • Jornal de S/. 16,00 (reajustable) solo si trabaja más de 4 horas. Este salario incluye CTS y bonificaciones de navidad y Fiestas Patrias.
  • Si completa el año tendrá vacaciones pero solo 15 días.
  • Indemnización: 15 jornales por año pero no más de 180 en total.
  • Subsidio por seguro de salud debiendo pagar solo el 4% de la remuneración mensual de cada trabajador.

Naturalmente, la ley no estaba pensada para agricultores ni estos estaban en capacidad de acogerse. Los primeros en acogerse fueron las empresas buitres chilenas, españolas, colombianas y otras empresas extranjeras como Campo Sol que actualmente es un conglomerado de empresas transnacionales de capitales noruegos, ingleses, norteamericanos, alemanes, y otros. A estas se les otorgaron las mejores tierras de los proyectos de irrigación costeados por los contribuyentes pero privatizados por Fujimori. Todo a precio de subasta depreciada. Lo que se hizo en CHAVIMOCHIC y otras irrigaciones del norte ahora se piensa hacer lo mismo con la de Majes-Siguas. Gracias dijo el grupo Gloria.

Lo insólito es que a costa del pueblo contribuyente se ha subsidiado por triple partida a las empresas extranjeras beneficiadas hasta con el subsidio a la tarifa de agua por obras hidráulicas. El estudio de estos subsidios elaborado por Lorenzo Eguren, publicados por CEPES, da cuenta de subsidio a la inversión, subsidio a la venta de tierras y subsidio tributario a esas grandes empresas que vinieron para aprovechar la oportunidad. EL informe hasta el año 2012, señala:

“Los ingresos obtenidos son por la venta mayormente en subastas de la extensión de nuevas tierras y la venta de servicios como pueden ser la provisión de agua y energía. Toda esta recaudación solo ha logrado cubrir el 7% del costo de inversión de los proyectos de irrigación en su conjunto, lo que significa un subsidio de 93%. Este subsidio es probable que sea mayor ya que en los casos en que no ha habido información disponible sobre ingresos en venta de tierras o en tarifa de agua, hemos asumido, para ser conservadores, que tales ingresos existieron” (ESTIMACIÓN DE LOS SUBSIDIOS EN LOS PRINCIPALES PROYECTOS DE IRRIGACIÓN EN LA COSTA PERUANA. Lorenzo Eguren).

Cuadro 1: Subsidio en la inversión en proyectos de irrigación en la costa peruanafigura 1.png

Fuente: Elaboración L Eguren.

Cuadro 2: Subsidio en la venta de la tierra en proyectos de irrigación en la costa

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Como señala Eguren, el subsidio más contundente es el subsidio en la inversión. Hasta el 2012, el Estado peruano solo ha logrado recuperar a lo más, 7% del costo total de los proyectos de irrigación. El subsidio en la venta de la tierra fue menor y solo se habría pagado alrededor de 75% del valor de mercado de las tierras (excluyendo experiencia de Olmos).

Con todas estas gangas, ahora Campo Sol cuenta con más de 25 000 hectáreas de tierras en las zonas de Chao, Virú, Ancash y Piura. Cuenta con seis plantas de procesamiento, tres de las cuales son de conservas, dos de productos frescos y una de productos congelados. Además, es propietaria de una empresa de empaquetamiento de frutas (mangos, uvas y otros) y participa como socia de otra en Piura. El año pasado Campo Sol s.a. ha facturado ventas por valor de US$ 368.4 millones (Agraria.pe). También tienen inversiones en Filipinas, Colombia y otros países donde le ofrecen alta rentabilidad.

Pero este, es solo uno de los tantos casos de empresas extranjeras a las que se viene beneficiando 18 años con la referida ley sin que se hayan cumplido con el objetivo que la justificó. El 99,9% de los agricultores peruanos no se benefician de esta ley. El conocido millonario Chlimper, que antes de la ley solo tenía la empresa de agroquímicos Drokasa, creó la corporación Agrokasa para acogerse a los beneficios de dicha ley como agroexportador y su fortuna creció como espuma incursionando en otras ramas además de ser director de Graña y Montero. Con este poder económico entró a financiar y manejar con Keiko el partido Fuerza Popular.

Ahora que el gobierno amenaza con quitarles la mamadera, los agroexportadores nacionales y extranjeros ponen el grito al cielo pidiendo que se vuelva a prorrogar la vigencia de esa ley por muchos años más para seguir gozando de sus beneficios a costa nuestra. Como siempre, aducen que han creado muchos puestos de trabajo y que han levantado al éxito las exportaciones agrarias. “Las exportaciones del sector agropecuario pasaron de US$ 644 millones (2001) a US$ 5.925 millones (2017), han generado 800 mil empleos y generarán 175 mil en la próxima década” dice Comex Perú, en representación de los que se comen al Perú.

Los gremios empresariales: ADEX, SIN, AGAP, CCL, CONFIEP, se han movilizado pidiendo al Presidente Vizcarra una reunión para tratar este asunto. Todos los poderosos, salen a defender sus privilegios repitiendo sus conocidos cuentos. ¿Qué hace la izquierda, supuesta defensora de los intereses nacionales y de las clases populares?

Mayo 2018

SOBRE LAS COOPERATIVAS DE AHORRO Y CRÉDITO

Escribe: Milcíades Ruiz

En el debate parlamentario sobre la supervisión de las cooperativas de ahorro y crédito, la izquierda no suena ni truena. Que se sepa, ninguna de las dos bancadas tiene una posición tomada al respecto, ni sobre el sector cooperativo de nuestro país ni sobre economía solidaria. Difícil imaginar a un izquierdista ignorante de las luchas de nuestro pueblo por alternativas distintas al capitalismo individualista. Solo los izquierdistas de pura pose, ignoran la historia del cooperativismo peruano, de las entidades comunitarias, de las empresas comunales y de las empresas de propiedad social. Pero en la historia de las revoluciones socialistas las granjas comunitarias, cooperativas y otras formas asociativas no estatales, han estado presentes como formas de mayor pureza socialista.

cooperativas.jpgEn el mercado financiero compiten por captar el dinero de ahorristas, los grandes bancos y financieras de los grupos de poder. Pero también, las cajas municipales, las cajas rurales y urbanas, mutuales, entidades de microfinanzas y, cooperativas de ahorro y crédito. Pero mientras las sociedades anónimas utilizan sus bancos y financieras como negocio lucrativo como propósito principal, para las cooperativas lo principal es la ayuda mutua. En términos generales, los bancos utilizan los ahorros de los oprimidos para financiar los proyectos de negocios de sus opresores. A los primeros le pagan bajos intereses descontando los gastos de mantenimiento y otros administrativos y a los segundos, le cobran altos intereses y comisiones adicionales por riesgo, etc.

En una cooperativa en cambio, los ahorristas son los dueños de la empresa y si necesitan crédito para emprender un negocio se prestan a sí mismos. Si tiene ahorrado mil soles podría solicitar un préstamo hasta de cuatro mil y así sucesivamente cuanto más tenga ahorrado podrá solicitar hasta un múltiplo proporcional. Al final de año, las utilidades obtenidas son de beneficio comunitario. Muchos vendedores ambulantes son socios de cooperativas en las que ahorran y solicitan créditos para mercadería, especialmente en las campañas navideñas, campañas escolares, ferias y otras oportunidades. Con la cooperativa sostienen a la familia y por ello, devuelven con puntualidad para tener buena calificación.

Pero lo que sucede con los pequeños ambulantes se multiplica cuando los cooperativistas son de mayor capacidad económica y entonces la cooperativa adquiere una potencialidad inmensa. Millones de migrantes en Lima, incluido analfabetos, tienen casa propia por su cultura ancestral de asociarse cooperativamente, lo que no sería posible individualmente. Así se han fundado miles de urbanizaciones. Pero igualmente podemos encontrar cooperativas en el sector educación, pesca, agricultura, minería, agricultura, servicios, etc. A diferencia de las sociedades anónimas donde cada miembro vale por el dinero que posee en acciones de capital, en la cooperativa hay igualdad de derechos, cada socio un voto y la administración es democrática, siendo la asamblea general la que tiene el máximo poder.

En nuestro país, las cooperativas han sido muy maltratadas políticamente. Derrocado el gobierno de Velasco que las expandió, la rencilla pudo más que la racionalidad y fue destruido todo el sector asociativo creado por la Reforma Agraria. El neoliberalismo fujimorista acabó con las cooperativas agroindustriales azucareras que se resistían a perecer. Se las obligó a transformarse en sociedades anónimas con el fin de facilitar su recaptura por la empresa privada de capital individual. La empresa Gloria S.A., compró las acciones que poseían los trabajadores cooperativistas a precios irrisorios y se adueñó de Casa Grande, Chiclín, Cartavio, Chiquitoy y otras cooperativas colindantes convirtiéndose en un latifundio agroindustrial más extenso como jamás hubo en la historia del Perú.

Aún los trabajadores de Andahuasi, Tumán y Pucalá luchan por mantenerse unidos sin tener la solidaridad de quienes dicen estar al lado de los trabajadores. Por eso pienso que para la izquierda es un deber apoyar a las empresas cooperativas, que son las más afines a nuestra ideología en nuestro medio. La derecha odia las sociedades comunitarias y prefieren apoyar a las pequeñas y medianas empresas de capital individual jugando con la ilusión de ser ricos a costa de los demás. Las cooperativas no son de su simpatía y las marginan como hacen los partidos políticos ignorándolas en sus planes de gobierno.

Hemos tenido en el Perú, la cooperativa más grande de Sudamérica, un banco cooperativo y una gran central de crédito cooperativo como banca de segundo piso. Todo lo hemos perdido por políticas de Estado adversas a la economía solidaria. La quiebra de los más grandes conglomerados cooperativos en el Perú nos ha dejado muchas lecciones. Por eso es importante la intervención de la superintendencia de Banca y Seguros para dar seguridad a los ahorristas de las cooperativas de ahorro y crédito evitando a tiempo los malos manejos que pudieran surgir. Pero que esta necesidad perentoria no debería ser aprovechada para imponerles castigos a estas cooperativas que les impida su desarrollo. No a la segregación de las cooperativas. Igualdad de condiciones y de oportunidades con todas las empresas del rubro. O mejor todavía, políticas de fomento para las zonas de pobreza.

En momentos en que la nación está abrumada por crisis económica que genera mucha delincuencia, es cuando más se necesita las organizaciones cooperativas. Para muchos, es imposible que los pequeños propietarios campesinos, de bajo nivel educativo, con cultivos de una hectárea en zonas de pobreza, puedan exportar sus productos y competir exitosamente en el mercado internacional, captando miles de millones de divisas para el país. Sin embargo, los caficultores y cacaoteros lo hacen. Más aún todavía, ganando premios mundiales de calidad. ¿Cómo lo hacen? Pues organizados en cooperativas.

Cuando el capitalismo individualista nos impide desarrollarnos y no disponemos de un marco socialista, entonces el cooperativismo es una alternativa para la población de bajos ingresos. Aun así, los socios son propietarios de los medios de producción y de la plusvalía que ellos generan. En los países desarrollados las cooperativas han alcanzado un alto poder económico y a nivel mundial existen a la fecha unas 1500 cooperativas que por sí solas facturan por más de 100 millones de dólares anuales cada una, según reporte institucional de la Alianza Cooperativa Internacional. Las 300 cooperativas y mutuales más importantes facturan más de 2,16 billones de dólares. El 30% de estas son agrarias. (Fuente: https://www.aciamericas.coop)

En un año electoral en el que se necesita apoyo de las organizaciones populares, resulta importante enarbolar las banderas de la asociatividad comunitaria en los planes de gobierno regional, provincial y distrital. Las municipalidades deben fomentar la ayuda mutua entre vecinos y lugareños. El empresariado cooperativo puede ser la base de desarrollo en las zonas de pobreza donde el inversionista especulador no llega. El dinero generado en la localidad, en el valle o en la región no debe ir a potenciar a nuestros depredadores. Debe quedarse en nuestra zona para empoderar la economía local. Salvo mejor parecer.

Mayo 2018