JAVIER HERAUD: POETA REVOLUCIONARIO

Escribe: Milcíades Ruiz

El 15 de mayo de 1963, una noticia inesperada atravesó el sentir de la sociedad peruana. Una confusa balacera había ocurrido en Puerto Maldonado (Madre de Dios), una ciudad selvática, fronteriza con Bolivia, con el saldo de un muerto. Este era el laureado joven poeta Javier Heraud. Todos se preguntaban: ¿Qué hacía por esos lugares Javier y sus acompañantes?

La más sorprendida fue su angustiada madre. La familia lo creía estudiando cine en La Habana. Los que lo conocían no se explicaban por qué una joven promesa de la literatura peruana, tuvo que morir en tales circunstancias. Ignoraban que Javier lo había dejado todo por una causa sublime de la más alta sensibilidad humana y moría por ella.

Era su último poema, el más profundo de todos. El que fue más allá de las palabras. El que se escribe con la honestidad consecuente de los ideales. El que brota del corazón y se funde en la heroicidad, por amor a la patria. Lo había dicho premonitoriamente: “Porque mi patria es hermosa, como una espada en el aire, y más grande ahora y aun, más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida. No me importa lo que digan los traidores, hemos cerrado el pasado con gruesas lágrimas de acero (Su poema “Palabra de Guerrillero”).

Javier había resuelto traspasar el umbral del individualismo para entrar al poemario colectivo de construir una nueva sociedad sin explotados ni explotadores. El sacrificio era enorme y con alto riesgo de morir en el intento. Pero su convicción era inquebrantable y su coraje tan grande como su nobleza. Allí estuvo a la hora de la verdad, asumiendo los costos de la opción de liberar al pueblo peruano de la opresión oligárquica y emprender la revolución socialista para la patria. No fue una decisión impronta ni romántica. La tenía meditada desde tiempo atrás.

Ya antes, Javier había asistido al Foro Mundial de la Juventud realizado en Moscú, del 25 de julio al 3 de agosto de 1961, Palacio de los Sindicatos, con 800 delegados de todos los continentes. Se relacionó con dirigentes estudiantiles socialistas de diversos países, visitó fábricas, granjas colectivas, habló con la gente de la calle sobre la vida social y los logros del socialismo.

Esta experiencia acrecentó su convicción sobre la lucha revolucionaria de los pueblos y de los beneficios de toda índole en una nueva sociedad. Le apenaba el contraste con su amada patria. El cosmonauta soviético Yurij Gagarin regresaba de su exitoso viaje como primer humano en llegar al espacio sideral fuera del ámbito de nuestro planeta. Era una proeza socialista. Javier, vibraba de emoción al propio tiempo que se entristecía recordando tanta injusticia y pobreza en su querido Perú.

Foto de Javier en el evento. El tercero de los parados, de izquierda a derecha

Plaza Roja 1961.
(Fragmento del poema de Javier Heraud)
……………………
Aquí yo he estado en el centro del incendio, en plena Plaza Roja y varias veces, tragándome mis penas y forzando mi pequeñísima alegría. He dicho Paz en rojo, en calles, en plazas y jardines.   Y digo paz en Moscú, en Tashkent, o en el corazón herido de mi pueblo.

De regreso a la patria, estaba decidido a ser revolucionario más allá de las palabras. América Latina estaba conmocionada con el triunfo de la Revolución Cubana por la vía de las armas sobre la cruel dictadura de Fulgencio Batista. El gobierno revolucionario bajo la conducción de Fidel, había iniciado un proceso de reformas estructurales, creando una nueva sociedad.

En Cuba, antes de la revolución, las empresas estadounidenses controlaban el 47,4% de la producción azucarera, el 90% de la electricidad y comunicaciones, el 70% de las refinerías de petróleo, el 10% de la producción de níquel, y el 25% de los negocios comerciales, hoteles e industria de alimentos. Más de la mitad del territorio estaba en manos de 4 mil terratenientes.

En el Perú, de aquellos años, la situación era similar, con una oligarquía terrateniente en el gobierno, sistema feudal de explotación campesina, empresas norteamericanas con latifundios, inversiones mineras y, explotación petrolera extranjera. El 0.4% de los propietarios de tierras agropecuarias eran dueños del 76% de estas. Esta situación se repetía en los demás países latinoamericanos.

La revolución cubana hacía justicia social en la ciudad y en el campo con una reforma agraria que confiscaba latifundios. Estas medidas generaron entusiasmo entre los pueblos de nuestro continente, pero también, enemistad con EE UU que, viendo el peligro que representaba para sus intereses el ejemplo cubano, temía cundiera en otros países. Puso entonces en marcha, un plan para destruir el proceso de la revolución cubana y asesinar a Fidel.

Como parte de ese plan, nuestro país y demás miembros de la OEA, alineándose con EE UU, expulsaron a Cuba de la OEA. Rompieron relaciones diplomáticas con ella, para aislarla y someterla a un despiadado bloqueo económico, con la finalidad de que el pueblo se vuelque contra el gobierno revolucionario. El bloque de países socialistas y principalmente la Unión Soviética, salieron en defensa de Cuba y prestaron todo el apoyo solidario contra el bloqueo. Toda Latinoamérica apoyaba a la revolución cubana y a Fidel.

Para los jóvenes de la época en el Perú, era muy alentador escuchar por Radio Habana Cuba, la recuperación de sus recursos naturales confiscando a las empresas extranjeras, que las trabajadoras del servicio doméstico accedían gratuitamente a estudiar medicina en las universidades, que los medicamentos eran gratuitos o que, a los estudiantes de primaria y secundaria el Estado les otorgaba gratuitamente los uniformes y útiles escolares y muchos otros logros.

Por eso, cuando en 1961 el gobierno revolucionario de Cuba anunció que daría becas universitarias a estudiantes peruanos, hubo gran acogida en Lima y provincias. Entre los postulantes estaba Javier Heraud Pérez, un joven miraflorino que desde los 16 años ya era profesor de inglés y de literatura, y a los 18, un poeta reconocido por su libro “El Río” siendo galardonado en 1960 como “El Poeta Joven del Perú, por su poemario “El Viaje”.

Para Javier Heraud, viajar a Cuba como becario era un sueño que no podía desaprovechar y conocer de cerca esta heroica experiencia histórica. Animó a sus amigos poetas a seguirle. Su sensibilidad social estaba a plenitud. Era la misma sensibilidad que sintió el poeta José Martí que, a los 17 años fue enviado a prisión, lo sometieron a trabajos forzados y lo deportaron por escuchar el clamor del pueblo cubano que, buscaba liberarse del coloniaje español. Pese a ello, regresó del destierro, fundó el Partido Revolucionario Cubano y se alzó en armas, siendo abatido por las fuerzas realistas.

Los tiempos de revolución, remueven conciencias y conmueven a los humanos más sensibles. Poetas hay muchos, pero pocos los que escuchan el clamor popular y asumen los retos de su tiempo histórico. Eso fue lo que hizo sin dudar, Javier Heraud, como antes lo había hecho el poeta Mariano Melgar, al alistarse en las huestes de Pumacahua, cuando la rebelión cusqueña de 1814, enarboló las banderas de la revolución liberal constitucionalista. Melgar fue fusilado en el campo de batalla de Umachiri, Ayaviri, Puno, el 12 de marzo de 1815.

Aunque parezca paradójico, los poetas revolucionarios van a la guerra por amor. No por la guerra en sí misma, que solo es un paso obligado a su reverso, donde florece el amor en todo su esplendor, libre de tristezas. Aquellos poetas revolucionarios mencionados, eran los héroes del amor, a los que Javier admiraba. Mientras los opresores nos mostraban como paradigma a “Superman”, Javier se regocijaba con los versos de Antonio Machado, el poeta antifascista de las filas republicanas en la guerra civil española.

Caminante no hay camino
……………………………………..
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”  

Golpe a golpe, verso a verso…  

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”  

Golpe a golpe, verso a verso.
(Fragmento del poema de Antonio Machado)

Este, había escrito sobre “El poeta y el pueblo”, “El hombre que murió en la guerra” y alusiones a las hazañas del legendario Cid Rodrigo Díaz de Vivar. Ello, caló en el sentimiento de Javier y de allí, tomó más tarde su nombre de combate: “Rodrigo”.

Recordando aquellos días estudiantiles, luego de rendir los exámenes aprobatorios para acceder a las becas, en la casona de la Universidad San Marcos, los becarios nos reuníamos muy entusiasmados esperando la fecha del viaje. Hacíamos nuestros círculos de estudios y nos íbamos conociendo. Al fin llegó lo que esperábamos y entre marzo y abril de 1962, un centenar de becarios partimos rumbo a Cuba.

Recordando a Javier Heraud

Un estruendo/remeció América/asustando oligarquías. /Era Fidel justiciero. / ¡Patria o muerte! / ¡Venceremos!

El pueblo aplaudía/algarabía estudiantil. /De pronto escuchamos/ “Esta es,… Radio Habana Cuba”,/becas universitarias para peruanos./Allí estaba Javier Heraud.

El verano se estaba yendo, /llevándose su la alegría. /Había que partir/hacia el país solidario/que nos brindaba, /lo que el nuestro, nos negaba.

Cerraron el aeropuerto/por maldad imperialista/Arica era una ventana. /Por ahí, nos descolgamos. /La bandada de tórtolos, / estaba alborozada.

Fotos para el recuerdo, /y de nuevo a volar, /como aves migratorias/de instinto socialista. /Gorjeando a lo Mozart/queríamos llegar ya.

Los andes quedaron atrás. /Nos zambullimos en el Caribe, /al fondo estaba Cuba. /Bulliciosa en el ensueño, /de una revolución increíble. /Inmensa nuestra felicidad.

No era un viaje cualquiera/Javier Heraud lo sabía. /La consciencia nos conminó. /Hicimos la barca de regreso, /Ejército de Liberación Nacional, /y nos evaporamos.

Fuimos rocío de otoño, /en la selva boliviana. /Camino a la frontera, /iba Javier, rio arriba, /entre pájaros y árboles, /sin tener miedo de morir.

Pisando suelo peruano, /se escucharon disparos. / “A mi patria la defiendo/con mi vida. /No me importa lo que digan/los traidores”.

Su lecho fue un río, /como él lo fue, y lo sigue siendo. /De sus aguas bebemos, /por sed de justicia. /Irriga nuestros ideales, /reverdece esperanzas.

Javier no se ha ido, /está siempre con nosotros, /como lo está en este instante. /Te lo digo Javier, en presente, /quienes hablan de tu muerte/no te conocen.

No saben que vives, /en la memoria del pueblo, /que sigues escribiendo/a través de otros poetas, /que sigues luchando/alentando juventudes.

Estás, en toda protesta social, /en cada rebeldía popular. /Lo conseguiremos Javier/y el pueblo será feliz. /No más, injusticias. /No más, sufrimientos.

Gracias por lo que hiciste, /por lo que estás haciendo. /Por lo que sembraste. /Volveremos a encontrarnos, /andando sobre tus huellas, /hasta siempre, compañero “Rodrigo”.

M. R

Al llegar a La Habana, fuimos recibidos cariñosamente en un ambiente de euforia revolucionaria. Mucha gente armada caminando por las calles, con uniforme verde oliva como Fidel, milicianos con uniforme azul (tipo blue jeans), y hermosas milicianas con pistola al cinto, boinas y botines militares, hablando de los logros, de la guerra de guerrillas, de los combatientes, de Fidel, de Raúl, del Che, Camilo Cienfuegos y muchas heroicidades.

Los afiches, carteles y retratos de los guerrilleros estaban por todas partes y las multitudes llenaban extensas plazas para las conmemoraciones. Comprábamos postales y las enviábamos por correo a nuestra familia, sin saber que eran interceptadas por el enemigo. La torrencial lluvia de justicia social desatada por la Revolución Cubana hacía reverdecer las zonas áridas de la política Latinoamericana. Nosotros éramos los brotes y allí nos encontramos con otros jóvenes de países hermanos.

Lo primero que hicimos era visitar la Universidad de La Habana para informarnos de los estudios, sin poder evitar la impresión de la algarabía popular en ese momento histórico. Fidel nos visitó en nuestro alojamiento y junto con él, nos sentamos en el piso para hablar de los estudios, de la revolución cubana, de la realidad peruana, preocupándose porque tuviéramos todas las comodidades. Hasta ordenó se le dieran zapatos nuevos al ver a un becario con las zapatillas rotas. Su sencillez, su solidaridad con nuestra situación nos daba confianza para conversar animadamente.

Estar junto a Fidel, era ya un orgullo histórico para nosotros. Al retirarse nos dejó la alternativa de prestarnos ayuda si quisiéramos prepararnos voluntariamente como revolucionarios. El entusiasmo nos ganó a casi todos, pero había que pasar una prueba inicial subiendo las estribaciones a la montaña más alta de Cuba, el pico Turquino y recorrer los campamentos guerrilleros de “Sierra Maestra”.

La mayoría de becarios éramos de condición humilde, provincianos y acostumbrados a una vida ruda. Algunos becarios provenían de la serranía donde caminar cerros es común y sufrir los abusos gamonales no era raro. Teníamos sobrados motivos para abrazar la causa revolucionaria, aunque ello nos cueste renunciar a la soñada profesionalización y quizá, hasta la vida.

Mi procedencia era campesina y ya, llevaba años de estudios en la carrera de medicina en la Universidad de Trujillo. De modo que mi disyuntiva era: O solo lucho por mi beneficio personal o lucho porque todos los de mi condición accedan al profesionalismo en una nueva sociedad. Opte por lo segundo. Lo propio hicieron los demás al tomar su decisión respectiva. Pero en el caso de Javier Heraud, resultaba difícil entender su disposición a luchar por los pobres del Perú, abandonado sus enormes posibilidades personales.

Creo que la explicación está en su sensibilidad. Los poetas revolucionarios son los que expresan su sensibilidad de la manera más elocuente en defensa de los indefensos, a tal punto de dar la vida por ellos. Los opresores jamás serán poetas. Hace falta una fuerza conmovedora interior, como la tenía Javier Heraud. Eso marcó su designio. Animó a los otros poetas becarios con quienes compartía sus afanes literarios. Estaban, Mario Razzeto, Edgardo Tello, Pedro Morote, Rodolfo Hinostroza, Marco A. Olivera. Todos muy jóvenes.

En la caminata, el grupo de poetas siempre llegaba a la zaga. No obstante, sin perder el entusiasmo, llegaban al campamento cantando: “Somos la vanguardia………… de la retaguardia”. De regreso a la ciudad, Javier estaba entre los que habían pasado la prueba inicial. Iniciamos el entrenamiento riguroso y con él, fundamos el “Ejército de Liberación Nacional” –ELN, n setiembre de 1962. Nos alentaban las noticias de las luchas campesinas en Cusco y Pasco.

Para abril de 1963, estábamos ya rumbo a Puerto Maldonado atravesando la selva boliviana, para ingresar a territorio peruano e iniciar la lucha armada por la revolución socialista para nuestra patria. Fue una larga travesía por ríos y montes. Los más entusiastas cantaban ♬ ♬ “Por los ríos y montañas, guerrilleros libres van. Los mejores luchadores, del campo y la ciudad. Abajo el imperialismo, viva la revolución”….. ♬♬.

Aquel año de 1963, el Día de la Madre fue el 12 de mayo, pero ese día la mamá de Javier Heraud como de los demás jóvenes becarios que fuimos a estudiar a Cuba, no recibieron el abrazo ni la llamada telefónica que toda madre espera ansiosa. Todas se preguntaban ¿Qué habrá pasado?

Ese domingo, Javier Heraud, con uniforme verde olivo, dejaba atrás el río Manuripi en la selva boliviana y caminaba por un sendero “entre pájaros y árboles” cargando una ametralladora ZB30 rumbo a la frontera, cerca de Puerto Maldonado para iniciar la guerra revolucionaria por una patria socialista.

Acampamos en el fundo amazónico San Silvestre de propiedad de un camarada peruano. Dos guías nos conducirían a nuestras zonas de operaciones. El contacto peruano nos trajo una mala noticia. Se nos dijo que los guías ofrecidos para internarnos no vendrían. Era porque el partido comunista, estaba en campaña electoral y no convenía que aparezcan las guerrillas. La emergencia indujo el envío de un comando especial de avanzada para un operativo sin armas. Javier se presentó como voluntario y partió con el grupo.

Al llegar a Pto. Maldonado, cayeron sospechas sobre ellos y en el afán de no ser capturados se produjo la balacera. Javier Heraud con Alaín Elías, ganaron el río Madre de Dios y abordaron una canoa. En medio del río no pudieron guarecerse ante los disparos y alzaron un pañuelo de rendición. No hubo piedad con ellos. Quienes disparaban no sabían quiénes eran ni había delito alguno. Sin esperar explicaciones siguieron disparando.

Un proyectil se incrustó en las entrañas vitales de Javier y su vida se desvaneció en la oscuridad. Tenía 21 años. Sólo quería una patria libre con justicia social. Era su ilusión, pero su “Elegía” se hizo realidad: “Yo no me río de la Muerte. Sucede simplemente, que no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles”. “El Viaje” fue el último y terminó en “El Río” que era su otro yo. En ese momento histórico, el impacto de su muerte tocó las fibras más sensibles de la sociedad peruana.

Su sangre derramada, romántica y guerrillera, se expandió por todo el pueblo peruano como pétalos de flores que el pueblo ha recogido de mil maneras, estampando su nombre en muchas instituciones educativas, en promociones estudiantiles, en calles, plazuelas, pueblos marginales, sin que los opresores pudieran evitarlo. Había dado su vida por la causa socialista y el pueblo sabía que lo había hecho por el amor a los oprimidos. Los héroes populares nunca mueren en el corazón del pueblo.

¿Por qué recordarlo ahora y siempre? Porque su sacrificio fortalece nuestros ideales socialistas. Porque, es un símbolo de la juventud justiciera. Porque su ejemplo de revolucionario consecuente, será siempre un estímulo para las nuevas generaciones. Porque su amor por los oprimidos no tuvo límites. Porque no se quedó en las palabras. Porque su ideal sigue pendiente de culminar. Porque a la patria se la defiende hasta con la vida, antes que verla pisoteada por los opresores.

Javier Heraud se incorporó a la Ilíada revolucionaria de su época, sin saberque los dioses del Olimpo dialéctico le tenían reservada una epopeya heroica, en su camino de combatiente revolucionario. Había triunfado en el campo de batalla del amor y la literatura, pero le faltaba completar la epopeya en su parte más dramática. Su designio se cumplió. Pero los Apus de nuestra cordillera lo rescataron para nuestra historia y allí mora su ejemplo, como el más puro paladín de los precursores del socialismo peruano.

Cuando tengamos una patria justiciera, su figura resplandecerá como la aurora matinal entre los precursores del socialismo peruano. Mientras tanto, tenemos que mantener la llama de la antorcha de su inmolación. No dejemos que el olvido ingrato, sepulte su memorable sacrificio.

Mayo, 2021

DOS MADRES

Escribe: Milcíades Ruiz

La tensión electoral y la pandemia ocupan toda nuestra atención. En estas circunstancias, la neblina deja sin relevancia el Día del Trabajador y el Día de la Madre. Pero precisamente, ambas fechas alusivas tienen mucho que ver con el momento político que estamos viviendo y deberíamos hacer algo para que la manipulación mediática no las opaque. En especial, porque se trata de nuestras madres trabajadoras, sin distingo de clases sociales.

Micaela Bastidas

La crueldad contra las madres siempre estuvo presente en los gobiernos autoritarios. Entre estos, tuvimos un gobierno de mentalidad asiática que aplicó políticas de estado siguiendo sus tradiciones ancestrales extranjeras y causó muchos sufrimientos a la población peruana. Esta amenaza la estamos sintiendo en este proceso electoral en que la candidata del mismo origen étnico, enarbola la política de mano dura para gobernar.

Esta política de mano dura la hemos vivido ya con su padre cuyo gobierno puso en marcha un programa de castración de varones y esterilizaciones a las madres peruanas “para que no nazcan más niños pobres”. Según la fiscalía, muchísimas madres de 19 a 25 años, fueron sometidas a ligaduras de trompas, sin informarles que se trataba de un método de esterilización irreversible.

La acusación fiscal indica que la mayoría, eran madres indefensas de la serranía, llegándose al extremo de intervenirlas previa sesión de embriaguez y amarrándolas a las camas para vencer sus resistencias. Esta política de mano dura y de crueldad contra los indefensos, me hace recordar a una madre, que es símbolo de heroicidad. Me refiero a Micaela Bastidas, esposa de Túpac Amaru II, sometida por los ancestros de los colonialistas actuales al más horrible suplicio, como nunca hubo en la historia mundial.

El 18 de mayo de 1781, los colonialistas ejecutaron a Túpac Amaru II, en el Cusco en un macabro espectáculo. Micaela Bastidas estaba allí prisionera, con sus dos hijos. Uno de ellos de cinco años. A esta madre, antes de subirla al cadalso, le hicieron presenciar, el ahorcamiento de sus seres queridos. Un texto de la época relata lo siguiente:

“A Berdejo, Castelú, al zambo Oblitas y a Bastidas, se les ahorcó llanamente; a Francisco Túpac-Amaru, tío del insurgente, y a su hijo Hipólito se les cortó la lengua antes de arrojarlos de la escalera de la horca; y a la india Condemaita se le dio garrote en un tabladillo, que estaba dispuesto con un torno de fierro; el indio y su mujer (Túpac Amaru) vio ejecutar estos suplicios hasta en su hijo Hipólito, que fue el último que subió a la horca.

Luego subió la india Micaela al tablado, donde así mismo, a presencia del marido, se le cortó la lengua, y se le dio garrote, en que padeció infinito, porque teniendo el pescuezo muy delgado, no podía el torno ahogarla, y fue menester que los verdugos, echándola lazos al pescuezo tirando de una y otra parte y dándole patadas en el estómago y pechos, la acabasen de matar”.

Es incomparable este sufrimiento de madre. Pero también nuestras madres esposas, hermanas e hijas, en sus roles de madres, sufren muchos desvelos a que son sometidas por el injusto sistema capitalista. Algunas madres de nuestra época, se ven obligadas a prostituirse, para llevar el pan para sus hijos. Y en este momento, en nuestro país, en este gobierno de transición, se mantiene prisionera a una madre joven acusada sin prueba alguna, de terrorismo, teniendo que amamantar en estas condiciones a su bebe.

Son muchas las maldades e injusticias contra las madres, como las que ha sufrido la esposa del ex presidente Fujimori, por atreverse a discrepar de su marido. La destituyó del cargo de primera dama, la hizo torturar en el “pentagonito” y la echó del hogar. La hija mayor, Keiko, en vez de solidarizarse con su madre, apoyó al padre y usurpó el cargo de primera dama. Para esa mentalidad asiática, el marido estaba en su derecho y podía hacer lo que quisiera, por ser la esposa, una propiedad del esposo.

Sin embargo, hay peruanos y peruanas, a los que no les importa estas crueldades y creen que necesitamos un gobierno de mano dura con muchos “grupo Colina”. Olvidan que tienen una madre que se desvela por ellos y es la sufre más con los gobiernos de mano dura como los del emperador Hirohito, Hitler, Pinochet y otros. ¿Quiénes llorarán cuando nos lleven presos y nos ejecuten extrajudicialmente?

Esa no es nuestra mentalidad andina. Nuestros valores humanos son diferentes. Hasta en las peores desgracias podemos cantar “Amarillito, amarillando. Flor de retama”. Feliz Día Mamallay

Abril 28/2021

EXPRESIÓN ELECTORAL EXABRUPTA

Escribe: Milcíades Ruiz

En el reciente proceso electoral, un importante sector de votantes se ha expresado de manera inesperada por segunda vez consecutiva. Entender y comprender esta manifestación de psicología social, puede ayudar a atender su clamor. Pero las interpretaciones se van por las ramas, omitiendo este anhelo social, que busca un cambio profundo en el régimen político. Al respecto, hago las siguientes observaciones.

Los resultados del reciente sufragio han dado lugar a muchas interpretaciones, analizando diversos aspectos de la campaña electoral y actitudes de los candidatos principales. Pero precisamente, por ser resultados, se necesita revisar el proceso para visionar la gestación de los hechos, que son los que determinan el fenómeno social en que las personas destacadas, aparecen como parte del mismo.

Se trata entonces de examinar hechos y no solamente personas. Pero es frecuente atribuir a las personas destacadas, méritos y deméritos, de los cuales, no siempre, son autores, pudiendo ser frutos de las circunstancias. En este caso, nos alegra el triunfo electoral de Pedro Castillo, pero debemos cuidarnos de no perder el sentido de los hechos. Solo así, podremos aprovechar la oportunidad favorable y, ayudar sin caer en falsas expectativas.

Se dice que la izquierda ha ganado en primera vuelta y empezamos a soñar, porque no analizamos las condiciones que rodean este suceso. En efecto, el candidato de Perú Libre, sorpresivamente, obtuvo la más alta votación en la primera vuelta electoral con un 19.1% de los votos, superando a los demás competidores. Pero esto, no significa que la izquierda en general y Perú Libre en particular, tengan ya, el poder político en sus manos. Veamos.

En 1985, IU liderada por Barrantes obtuvo el 21% de la votación y 64 escaños: 14 senadores (5 del PUM) y 50 diputados (15 de UNIR), producto de 1 millón 600 mil votos. Obviamente, fueron otras las circunstancias, pero no fue una sorpresa. Los votos fueron emitidos por convicción y no por exabrupto social. No obstante, IU decidió no participar en la segunda vuelta por cálculo político en ese momento histórico. Actualmente la situación es distinta y sin restar méritos a PL, es preciso hacer una reflexión fríamente.

A riesgo de ser mal interpretado, los resultados de la ONPE me dicen que la derecha en conjunto habría obtenido el 73% de los votos y la izquierda en conjunto, el 27% (PL, JPP y FA). Consecuentemente, la derecha habría obtenido 88 curules y la izquierda 42. ¿Cómo? ¿Entonces quienes ganaron las elecciones? Según este enfoque, podríamos decir que, el gobierno ya ha sido elegido, y está compuesto por ocho agrupaciones políticas: 6 bancadas de derecha y dos de izquierda. Ahora solo falta elegir al administrador de sus decisiones.

¿Pero cómo? ¡Eso quiere decir que, tendremos un gobierno de derecha! Eso ya está definido. Se gobierna mediante leyes y estas, las aprueba el Parlamento de las ocho agrupaciones, en el que la derecha tiene amplia mayoría. Estos son los hechos. En segunda vuelta se elegirá al Presidente ejecutivo, el que se encarga de ejecutar las decisiones del Parlamento. Por eso, hablamos del Poder Ejecutivo. Este no puede salirse del marco legal que dispone el Poder Legislativo.

El presidente a elegir en segunda vuelta, puede ser de izquierda o de derecha, pero tendrá que manejar la situación de una manera que facilite su labor ejecutiva. Si el presidente tiene mayoría de votos en el Congreso de la República, entonces su labor no tendrá mayores inconvenientes. Si no lo tiene, tendrá que hacer concesiones que le permitan contar con suficiente apoyo parlamentario para facilitar su labor.

Por el contrario, si no hay entendimiento entre Legislativo y Ejecutivo, las relaciones serán conflictivas. Por ejemplo, el ex presidente Belaunde Terry, en su primer gobierno tuvo un Parlamento de oposición que le impedía cumplir sus promesas electorales, cayendo en desprestigio y terminó siendo depuesto. También somos testigos de lo que hizo la mayoría absoluta que tuvo el fujimorismo antes de la disolución del Parlamento antepasado. Pero ahora, son otras las circunstancias.

Entonces, para la segunda vuelta, sería preferible para la derecha parlamentaria, se elija como administrador político a uno de derecha, siempre y cuando, sus discrepancias no lleguen a la confrontación. En cambio, de elegirse uno de izquierda, el Parlamento mayoritariamente derechista le tendrá tirria. Salvo que haya concesiones políticas entre las partes. Pero eso, significa declinar principios, lo cual, podría ser funesto, como sucedió ya en el “gobierno de la convivencia” oligarquía/aprismo.

De modo que, en la campaña para la segunda vuelta, los candidatos podrán ofertar muchos atractivos, pero de nada servirá, porque ello, depende de lo que decida el Parlamento ya elegido. Pero cualquiera que sea el resultado de la segunda vuelta, el panorama que afrontará el Ejecutivo, es sombrío, pues no hay condiciones favorables para una gestión exitosa, ya que la pandemia y la crisis económica, lo impedirán previsiblemente.

Un gobierno de derecha podrá contar con apoyo político financiero de nuestros depredadores a cambio del patrimonio nacional, pero el problema no es solo de dinero. Es el deterioro mundial el que condiciona lo que puede hacer cada país. Ninguno por sí solo, aunque su gobierno no tenga oposición, podrá salir airoso de la catástrofe mundial que involucra a todos. Si no hay pronta recuperación, las condiciones de vida de la población se agravarán sin que los bonos de auxilio sean suficientes. Todo tiene un límite.

Dicho lo anterior, paso a resaltar algunos hechos en retrospectiva. El proceso histórico es una concatenación de hechos sucesivos que se retroalimentan de sus efectos. De este modo lo que sucede hoy, tiene relación con lo que sucedió ayer y más atrás. Pienso por ello que, desde las elecciones parlamentarias del 2020, un gran sector de la población electoral ha reaccionado frente a una situación de deterioro moral de los políticos conocidos, optando por favorecer a los desconocidos, o que no tienen antecedentes negativos. Ver, https://wordpress.com/post/republicaequitativa.wordpress.com/1429

En esa oportunidad, actuando más por desengaño que, por convicción, el electorado nos sorprendió con resultados imprevistos, pues el FREPAP, partido político de la secta religiosa “israelitas” apareció con una alta votación, ocupando el segundo lugar, seguido por la agrupación “Podemos Perú” en la que destacaban los militares Daniel Urresti y Antauro Humala, líder de los reservistas etno caceristas. ¿Qué pasó? Desde entonces se veía ya que, un sector importante del electorado actuaba por desengaño, pero no se le dio importancia.

¿Qué nos dice este hecho? Que los electores “probaron” con estos partidos esperanzados de que harían labor positiva. Pero no fue así, y fueron repudiados, a tal punto que se desató la ira popular con saldo de muertes, cuando el presidente del Parlamento asumió la presidencia provisional del Ejecutivo, después de vacar al titular. Para calmar la ira, se tuvo que designar otro presidente provisional entre los congresistas menos cuestionados.

Es así como llegó Sagasti a palacio, pero también ha desengañado al electorado, perjudicando a su partido. Consecuentemente, esos partidos sorpresa han sido rechazados en estas últimas elecciones, pues han quedado fuera por desengaño, y el partido Morado de Sagasti, de haber tenido el 7. 40% en el 2020, ahora ha quedado fuera al no pasar la valla. Vemos aquí claramente, la persistencia de un estado de ánimo adverso a los políticos que desengañan.

Podríamos decir entonces que, en las últimas elecciones dicha tendencia observada en el 2020, de votar más por desengaño que por convicción, se ha vuelto a manifestar ahora, favoreciendo la candidatura de Perú Libre, con la esperanza de tener un presidente sin los antecedentes de los otros candidatos. Pero el peligro es enorme para la izquierda, porque si hay desengaño, podría ser desastroso para ella.

Esta es una gran responsabilidad para la bancada de Perú Libre (37 congresistas muchos de ellos primerizos, frente a 88 de derecha con muchos maniobreros). Esta responsabilidad alcanza a la bancada de JPP (5 congresistas) si no hay sectarismos. Pero también es nuestra responsabilidad aportar para que la izquierda parlamentaria cumpla con un rol digno. De lo contrario, el deterioro de la imagen de la izquierda podría ser fatal.

En estas condiciones, ¿Conviene ganar en segunda vuelta? Es nuestro deseo, pero tendremos que proteger la gestión presidencial, para que no caiga en el pozo de cocodrilos. Suponiendo que todos los que votaron por PL lo hicieran nuevamente, más los demás izquierdistas, tendríamos un 27% (19 +8) en segunda vuelta. Pero los grupos de derecha sumarían más del 70% apoyando a Keiko. Se necesita bastante para asegurar el triunfo.

Keiko tiene una Espada de Damocles pendiente en el Poder Judicial, que podría enviarla a la cárcel. Entonces, también pesa en los cálculos los previsibles sucesos posteriores. Sobre esto, también es bueno calcular para ver posibilidades. Pero aquí me quedo, esperando que no me maleteen por dar una opinión divergente.

Abril 16.2021

EL PUEBLO CARGA LA CRUZ

Escribe: Milcíades Ruiz

Mientras la fanfarria electoral llegaba a su punto culminante esta semana, el precio de venta del dólar alcanzó su más alto nivel (S/. 3,77) desde hace un año en que se situaba en S/. 3,61. El fantasma de la devaluación está rondando tras las dádivas engañosas, sin sustento económico, de los candidatos presidenciales. Pero la tendencia alcista del dólar, arrastra la devaluación de nuestra moneda. Demos una mirada al respecto.

Todos sabemos que la economía determina nuestras condiciones de vida y nuestro comportamiento político. Al subir el precio del dólar, automáticamente todos los artículos importados, suben de precio en moneda nacional, de manera directa e indirecta. El Perú, importa grandes cantidades de maíz transgénico para la avicultura industrializada. Al subir el precio del maíz importado, suben los costos de la crianza de aves, obligando a subir el precio de la carne de pollo, convertido ya en un artículo de primera necesidad.

El precio del pollo arrastra el precio de huevos y de todos los preparados comerciales basados en carne de pollo. De manera similar sucede con el trigo que es la base de la cadena panadera y de fideos. En la larga lista de alimentos importados están: arroz, azúcar, aceite de soya, leche, leguminosas o menestras, etc. Pero también están las importaciones no alimenticias como los insumos químicos, combustibles, medicinas, etc. Esta peligrosa tendencia genera inflación y si, como se teme, hay inflación en EE UU, entonces tendríamos doble presión inflacionaria.

Sería pues, una locura, que el nuevo gobierno, pretenda ampliar los gastos estatales sin tener en cuenta los problemas del comercio internacional, la caída de ingresos fiscales y la consiguiente reducción del presupuesto nacional. Como se recordará, el ex presidente Alan García, hizo caso omiso de los peligros del mal uso de los fondos públicos, en plena crisis. Uno de sus programas demagógicos fue el RIMANACUY, convocando a las comunidades campesinas a las que repartía cheques de dinero.

El despilfarro se descontroló y sobrevino la devaluación monetaria junto con una inflación galopante que acabó con la moneda nacional, teniendo que reemplazarla con intis de valor muy bajo. Los pasajes de transporte urbano había que pagarlos con fajos de billetes. El dinero que otorgó a las comunidades campesinas no valía nada. En su egolatría, anunció la nacionalización de la banca privada. Ya sabemos en qué terminó todo.

Por eso hay que tener cuidado con la clase de políticos que elegimos como gobernantes. La situación del país no está para demagogias. El siguiente cuadro de la SUNAT, ilustra sobre la tendencia de los ingresos estatales en plena pandemia.

Pero la pregunta es: ¿Por qué sube el precio del dólar? Al respecto, suele haber diversos motivos en un momento dado y factores que causan desequilibrios. El dólar viene de afuera y al igual que todo lo que importamos, puede subir o bajar de precio, según la oferta y la demanda. Sube cuando hay desabastecimiento, pues la oferta es menor a la demanda y viceversa.

Los dólares ingresan al país desde el extranjero principalmente cuando exportamos y se van, cuando importamos. Pero también ingresan cuando los inversionistas extranjeros traen capitales para sus negocios en Perú. Se van cuando el inversionista los saca del país si hay temor. El turismo trae dólares, pero la pandemia impide el ingreso. Así, existen muchos otros canales.

Hay pues factores que complican el abastecimiento y desabastecimiento de dólares. Uno de los principales factores es el comercio internacional. Si nuestras exportaciones aumentan, entonces traerán más dólares al país y su precio bajará. Pero si el valor de las importaciones es mayor, entonces habrá menos dólares en el mercado y su precio subirá. Por eso, tener una balanza comercial con superávit permite estabilizar el precio del dólar. Todo depende del manejo del mercado monetario.

Pero no es tan fácil como parece, manejar una situación de comercio internacional. La pandemia ha agudizado la recesión económica mundial, paralizando la producción industrial mundial. Esto hace que haya menor demanda de materia prima, haciendo bajar el precio de esta. Por consiguiente, nuestro país recibe menores pedidos de materia prima y a menor precio, ocasionando el desabastecimiento de dólares que hace subir su precio.

Los siguientes cuadros de la SUNAT, muestran el comportamiento de nuestras exportaciones e importaciones durante la pandemia.

Esta situación, no está en la agenda de los debates electorales. Las ofertas giran en torno a los problemas sociales superficiales, pero no a las causas que los originan. Ofrecen eliminar el producto final de la fábrica social atacándolos de diversas formas. Pero, las fallas sociales, tales como la delincuencia, corrupción, informalidad, etc., se generan en el proceso de fabricación. No se trata solo de apagar el incendio. Hay que evitarlo.

Nadie plantea una estrategia coherente para salir del hoyo en que nos encontramos. La crisis mundial ha causado la caída de las exportaciones e importaciones en todos los países. Sin embargo, se visibiliza que las exportaciones alimentarias son las que no caen, como se demuestra en el siguiente cuadro de la CEPAL:

Agrupaciones y países seleccionados: variación del volumen del comercio mundial de bienes, enero a agosto de 2020 respecto de igual período de 2019 (En porcentajes

Entonces, ¿por qué no vemos la enorme ventaja del Perú en materia agropecuaria por su valor estratégico para salir a flote? El agro es el gran ausente en la perorata de la campaña electoral. Los agricultores peruanos son campeones mundiales en café de alta calidad, con premiaciones internacionales, pero el café no es un rubro estratégico del desarrollo nacional, a pesar de alta contribución de dólares al mercado nacional.

Perú ocupa el décimo puesto como país productor de café en el mundo y el segundo como exportador de cafés con certificación orgánica. El café ocupa el cuarto lugar como producto de exportación peruana y todo es pequeña agricultura. En el 2019, captaron US$ 636.6 millones. Entre enero y octubre del 2020, las exportaciones de café alcanzaron los US$ 477.7 millones, mostrando una variación del +2.7%, respecto al mismo periodo del año anterior.

En los últimos años, los agricultores peruanos han sido reconocidos en los premios Café SPP (Símbolo de Pequeños Productores) y en la feria SCAA (Cafés Especiales de América). Estos días, los productores de café del Alto Mayo – San Martín, ganaron el concurso mundial en la categoría de Proyectos Sostenibles de los Premios de la Specialty Coffee Association (SCA) 2021.

Sin embargo, su propio país, y su gobierno los ignoran. Se premia a los corruptos permitiéndoles postular nuevamente al gobierno, pero no, a los campesinos que honradamente trabajan por el país. Eso no es justo. ¿No les parece?

Productores de café- Alto Mayo

CALIDAD POLÍTICA

Escribe: Milcíades Ruiz

El show electoral es tan divertido como los talk show televisivos y similares, donde todos fingen. Salvo excepciones, los candidatos al gobierno hacen lo mismo. Ofrecen su mercadería política con mucha creatividad artística. Pero todos sabemos que solo es un espectáculo ficticio y que, nada de lo prometido se cumplirá. Este show es solo un protocolo peculiar en toda seudodemocracia. Pero hay una particularidad, que resaltaré en esta nota.

El éxito de toda gestión depende de las condiciones en que se ejecute. Estas pueden ser favorables y desfavorables. Pero también depende de la habilidad de los gestores en el manejo de las condiciones. De nada serviría tener condiciones favorables si hay ineptitud en el manejo de ellas. En cambio, si los gestores tienen la idoneidad requerida, podrán hacer un manejo óptimo de dichas condiciones.

En términos sencillos, podríamos decir, que si al conductor de un bus, se le da la responsabilidad de trasladar pasajeros, es porque está preparado para hacerlo. De lo contrario, la vida de los viajeros corre peligro. Al elegir a los gobernantes, lo que hacemos es darles la responsabilidad de conducir un vehículo de más de treinta millones de pasajeros. Me refiero como gobernantes, tanto a los legisladores como el presidente de la república.

Los legisladores son los que preparan el vehículo para que funciones adecuadamente y el Ejecutivo, es el que se hace cargo del timón. Ambos sectores gobernantes, tienen que estar preparados para gobernar. De lo contrario, la suerte de los conducidos corre el riesgo de desastre. Aun, estando preparados, mucho depende de la eficiencia y eficacia con que se desempeñen.

El chofer podrá decir que sabe mucho y que conducirá a los pasajeros excelentemente, pero si no conoce los caminos, ni sabe qué rumbo tomar, su gestión será un fracaso. Si no tiene suficiente combustible y el vehículo tiene fallas de todo orden, tampoco podrá cumplir lo prometido. Y si los encargados de preparar el vehículo no ayudan, sino entorpecen, entonces el servicio tendrá resultados lamentables.

Si aplicamos esta lógica al gobierno nacional, deduciremos la importancia de que, legislativo y ejecutivo funcionen armoniosamente en un mismo sentido. Si están enfrentados, las consecuencias la pagarán los conducidos. Si en ambos poderes no hay a calidad requerida, los resultados serán lamentables. Por eso es clave, que los gobernantes de ambos poderes, estén en condiciones óptimas de gobernar.

Habiendo calidad, la discrepancia democrática en los debates, tendrá un alto nivel de fundamentación, sin hacer uso de procedimientos chabacanos. Pero, la calidad de los actores depende de nivel de conocimientos para el cargo. Si el promedio es de buen nivel, entonces los actos de gobierno serán también de calidad. De lo contrario, el gobierno nacional será mediocre.

Desconozco si los partidos políticos preparan a sus militantes para estar en condiciones de gobernar, ya sea como legisladores, como especialistas ministeriales y personal técnico operativo. Para gobernar se necesitan cuadros políticos identificados con la causa ideológica y sus planes políticos. De este modo, todo el aparato gubernativo funciona con la mística de los ideales perseguidos.

A juzgar por lo visto en la pasarela televisiva, tan abrumadora como la cantidad de los candidatos, es la baja calidad de los planteamientos emitidos. Al parecer, los partidos participantes han improvisado candidatos de relleno que incluso postulan para representar regiones que no conocen. Por eso, los candidatos no generan confianza entre los electores. Se desconfía de los partidos y de los candidatos principales porque a todos estos, les encuentran inmoralidades y malos manejos.

Todo esto sucede en condiciones adversas por la pandemia y la grave crisis económica. Es previsible que la mayoría prefiera no ir a votar. Muchos irán solo por cumplir y evitar la multa. Pero también hay una tendencia a viciar los votos como protesta política. No hay fiesta democrática y ante la incertidumbre, se buscará elegir al menos malo, a “ojo de buen cubero”, porque todos tienen su entripado y esconden sus intenciones.

En esta perspectiva, todo indica que el próximo gobierno legislativo y ejecutivo, carecerá de la calidad requerida para afrontar la grave situación del país, agobiado por pandemia y las necesidades económicas. Nunca antes como ahora, hubo tanta precariedad política. Actualmente hasta el presidente asumió el cargo improvisadamente y tuvo que improvisar un gabinete ministerial a la carrera.

La improvisación gubernamental es un mal endémico de la república bicentenaria. La precariedad política es lo que nos ha dejado la radiografía histórica que se muestra en el siguiente gráfico de Alberto Ruibal Handabaka.

La actual jornada electoral pues, nos dejará con muchas preocupaciones. Después de la celebración de los electos y las ceremonias de estilo, el nuevo gobierno también improvisará, porque no hay partidos preparados para gobernar. Lo que se viene, es preocupante. Si no hay calidad en la intelectualidad política del nuevo Parlamento, no podemos esperar una producción legislativa de calidad.

Si se confirmara esta presunción, algo tendríamos que hacer para evitar un mayor desastre. No podemos impedir que ocurra lo inevitable en un proceso en marcha. Pero, sabiendo que, “lo que mal empieza, mal acaba”, si desde ya, estamos viendo la precariedad de lo que se viene construyendo, entonces tenemos que ser precavidos y no esperar que se caiga la pared, para recién reaccionar.

Si bien, la calidad política es un requisito importante para la representación en el gobierno, hay que tener en cuenta que todo es relativo. La calidad personal podría ser de alta calidad académica, pero si su ideología es perversa, la calidad servirá para la maldad. Entonces, la calidad humana es mucho más que la calidad política. Además, el concepto de calidad humana no es igual entre opresores y oprimidos.

Sea como fuere, hay que estar preparados para lo peor y por el bien de todos generar iniciativas para que, lo que tenga que suceder, no nos coja desprevenidos. Si podemos ayudar a los conductores a desempeñarse mejor, será una buena alternativa. Pero si los conductores se desvían del camino y nos atropellan tendremos que defendernos adecuadamente.

Estamos en esta triste encrucijada, porque durante doscientos años de vida republicana, hemos sido permisivos, soportando maldades y abusos gubernamentales. No lo hagamos más. De nuestra actitud política depende la suerte de nuestros descendientes. ¿No es así? ¡Ustedes qué dicen?

Marzo,28-2021

DEFENSA DEL AGUA

Escribe: Milcíades Ruiz

El Día Mundial del agua se celebra cuando dos patitos (22) aparecen cada marzo, en nuestro calendario. Pero de ella, emergió la vida misma. Ir a la playa es volver a nuestros orígenes, regocijándonos con las olas. Todo es agua en nuestro organismo. La tomamos diariamente para no morir. Respiramos oxígeno que libera el agua. Nos alimentamos de productos posibles solo con agua. Entonces: Contaminar todo lecho de agua, es un crimen, y así, debería penarse en toda jurisprudencia. ¿Lo analizamos?

Con mayor razón, si la contaminación del agua que discurre en sus cauces naturales es causada por prácticas codiciosas de lucro irracional, pues tendría agravantes de premeditación, alevosía y ventaja por posición de dominio. Lógicamente, hay crimen organizado, si detrás de un proyecto de explotación de recursos naturales, está la confabulación de involucrados públicos y privados interesados en su aprobación indebida, ocultando el real impacto en las fuentes hídricas.

Esto, que es de sentido común, sin embargo, no es constitucional ni figura en la jurisprudencia nacional e internacional. Tampoco está, en las propuestas de los candidatos políticos que aspiran a gobernarnos. Quizá porque todas sus promesas electorales “se irán al agua” después de asumir el nuevo mandato. Entonces, si atentar contra la pureza del agua no es delito, resulta patético que los campesinos tengan que luchar contra el orden jurídico írrito, al defender su hábitat y sus fuentes de agua, dañados por la voracidad codiciosa de las transnacionales.

Para el campesinado, luchar por el agua es luchar por la sobrevivencia de la especie humana y por lo que más ama: La madre tierra, cuya gestación tiene que ser cuidada para que su parto vital sea exitoso. Esto, no lo entienden los citadinos, pero la sabiduría campesina no es teórica, sino práctica. Al escarbar la tierra encuentra las cepas de microorganismos que se activan y salen a la superficie solo cuando las condiciones ambientales lo permiten.

Saben que toda epidemia tiene relación con la variación climática, pero también con el agua. En suelos sin agua no hay ni plagas ni enfermedades. En cambio, en suelos húmedos prosperan los hongos, virus y baterías porque son seres vivos. Por eso cultiva, manejando riegos equilibrados, pues todo desequilibrio es nocivo. Si aplicamos esta lógica ancestral al coronavirus quizá podamos comprender mejor su proliferación y, el protagonismo del oxígeno, en la pandemia que nos abate. Ese oxígeno que salva vidas proviene del agua.

Eso nos llevará a entender la importancia del agua en la defensa de la salud y de la existencia humana. El agua circula no solo en los cauces que están a nuestra vista, sino por todo el planeta, con la evaporación, fuerza de los vientos y rotación planetaria. De modo que, al contaminar en un lado del planeta, se afecta todo. El aire contaminado circula por toda la atmósfera, afectando el agua en suspensión atmosférica y la lluvia se contamina antes de tocar suelo.

El agua contaminada es absorbida por las plantas que nos proveen de alimentos y llegan al mercado con las impurezas que consumimos y que son causa de enfermedades sorpresivas. “No entiendo por qué me ha dado cáncer” dicen los afectados, pero es que, sabiendo de la lucha campesina contra la contaminación del agua, no hacemos causa común. Esta indiferencia va contra nosotros mismos, pues lo que afecta al hábitat campesino en las alturas, llega también a nuestros hogares.

En el Perú, los nevados de la cordillera andina acumulan el agua que surte a las altas lagunas de su entorno. De ellas, emana el agua que discurre todo el año sobre la superficie y la que filtra subterráneamente. Forman manantiales y bofedales, cuyas aguas bajan desde la puna hasta el nivel del mar, generando diversidad biológica en cada piso ecológico de valles naturales. Habiendo agua, hay vida, hay cosecha, movimiento económico todo el año, gracias a estos ecosistemas acuíferos.

Lamentablemente, los estamos perdiendo, y cada vez hay menos puquiales y menos vida natural. Los gases de efecto invernadero derriten nuestros glaciales y la codicia inversionista busca eliminar las lagunas naturales construyendo lagos artificiales privados, a fin de extraer los recursos mineros alojados en el fondo de las primeras. Las transnacionales agroexportadoras destruyen los acuíferos subterráneos con tuberías para extraer el agua para sus negocios y promueven irrigaciones financiadas con nuestros impuestos, derivando cauces naturales a “la tierra prometida” de sus ambiciones.

¿Cómo no entender entonces, la lucha de las comunidades aymaras de Ilave, Conduriri, Mazocruz y Capazo contra el proyecto Vilavilani II, que las dejaría sin sus bofedales?. Los depredadores han planeado trasladar el agua de los bofedales de la cuenca del Maure hasta Tacna destruyendo el ecosistema natural que es parte del gran conjunto endorreico Titicaca-Desaguadero-Poopo-Salar Coipasa. El agua es un recurso estratégico para la vida nacional, pero está en la mira de los buscadores de tesoros inescrupulosos.

Tierra y agua, forman una unidad de riqueza renovable y biodiversidad, que permite la renovación de la vida terrestre. Contrariamente, la extracción de riqueza subterránea no es renovable, no se regenera y a escala industrial destruye ecosistemas. Pero los gobiernos vende patria, sobornados por transnacionales, han erigido una estructura jurídica y constitucional aberrante. “Los recursos naturales son patrimonio nacional” aducen, a fin de que los pobladores afectados no tengan potestad de decidir sobre ellos, siendo exclusiva atribución de los sobornados.

Sin embargo, cuando se trata de los nuevos terratenientes transnacionales a los que, los gobiernos corruptos les asignan tierras en grandes extensiones, siendo también un recurso natural, se aplica el derecho de propiedad privada. Y claro, los dueños de esas tierras, son también dueños del agua, pues sin ella, carecerían de valor. Entonces, si en el proceso electoral alguna opción política es una amenaza para su posición de dominio, lógicamente harán todo lo posible para evitarla. Es lo que hizo el grupo Gloria financiando la campaña electoral del fujimorismo.

Pero todas las opciones de derecha, en mayor o, menor grado, tienen el sesgo ideológico de que el dinero es el que decide. En esta mentalidad, el agua no es un derecho humano, sino un bien como cualquier otro del mercado. Se compra, se vende o se entrega en concesión para su administración por el capital privado. Solo tienen que remarcar que el estado es un mal administrador, que es ineficiente per se, y que lo mejor para todos, es que el agua, pase a manos privadas para mayor “productividad”.

A la inversa, los campesinos y productores agrarios en general, que sufren los daños a sus fuentes de agua, que no tienen el poder del dinero, que son segregados por las políticas de estado, no tendrían otra opción que oponerse a que los grupos de derecha asuman el próximo gobierno. No obstante, vemos en las visitas de campaña electoral, que también hay incautos que van detrás de los lobos políticos disfrazados de ovinos. Es la alienación ideológica de doscientos años de vida republicana, que tenemos que revertir.

La estructura de dominación condiciona nuestra consciencia y por reflejo condicionado actuamos contradictoriamente, si no estamos precavidos de las trampas ideológicas. Los campesinos no entienden de malicia electoral, y no advierten el peligro que corren si la derecha logra privatizar las cuencas hidrográficas, como ya lo han hecho en otros países. No habrá ni comisiones de regantes y juntas de usuarios, pues los derechos de uso de agua agrícola estarán sujetos quien paga más.

Nuestras aguas están bajo el acecho de nuestros depredadores y mientras a nosotros se nos pasea el alma, las corporaciones internacionales extraen subrepticiamente nuestra agua de las fuentes hídricas sin pagar el justiprecio y nos la venden envasada como cerveza y demás bebidas industriales a un precio de alta rentabilidad. Ni siquiera protestamos por ello, porque no está en nuestra consciencia esta anomalía social, ni la necesidad de agua que padecen los barrios marginales.

Hoy el valle de Lurín está en grave peligro por la expansión urbana de Lima cuyas fuentes de agua se están agotando. Detrás del proyecto de urbanizar el valle agrícola destruyendo áreas de cultivo, están también los depredadores del agua. La población capitalina crece pero el agua no. Los valles vecinos tendrán que pagar las consecuencias del irracional centralismo.

Todos somos culpables de dejar hacer y, dejar pasar. Al igual que permitimos que las corporaciones capitalistas de bebidas envasadas erosionen nuestras fuentes de agua, también nos alienarán para permitir la privatización de nuestras cuencas hidrográficas. Actualmente, luchar por el agua no es una prioridad para muchos. Hemos sido formados por una política educativa en la que los valores capitalistas están por encima de todos los valores humanos de una vida sana.

El esclarecimiento y la desalienación cultural es una tarea que tenemos que asumir obligatoriamente. Defender el agua es defender la vida. No hay consciencia nacional de esto ni del inmenso valor del agua en la economía nacional, en la historia, en la preservación ambiental y la biodiversidad, en el transporte fluvial, en el turismo, la industria alimentaria, la soberanía, la estabilidad política y en el bienestar de la sociedad.

Aunque muchos no lo adviertan, la energía eléctrica que tantos usos tiene y que tanto nos ayuda en la modernización tecnológica, incluyendo esta vía digital, es generada por el agua. En fin, no hay otro planeta como el nuestro por su equilibrio hídrico. Si no cuidamos el agua, la humanidad sufrirá eventos más dramáticos que el actual. No callemos ante los atentados contra el agua.

Cada vez que te laves las manos, sientas sed y otras necesidades biológicas, recuerda el valor del agua. Por mi parte, no importa que lo dicho, caiga en saco roto. Seguiré insistiendo en mi prédica, aunque no reciba ninguna palabra de aliento. Nuestra forma de ser, está condicionada por la dominación. Pero tengo fe, de que la justicia social vendrá, tarde o temprano. ¿O será que estoy engañado?

Marzo 16, 2021

HORIZONTE DE INCERTIDUMBRE

Escribe: Milcíades Ruiz

Nunca antes hubo tanta incertidumbre. Hoy nos vemos, pero quizá será la última vez. Nuestras vidas están en peligro por la pandemia incontenible, y tras un año de padecimientos, no hay solución ni en los países creadores de vacunas. Tampoco se avizora solución a la crisis económica enlazada con la pandemia. El próximo mes, se elegirá un nuevo gobierno que, como es previsible, será también de gran incertidumbre.

Digo esto, porque toda situación, se gesta por las condiciones que determinan su desarrollo, tal como se obtiene un producto, según los insumos utilizados. Si las condiciones que determinan nuestra incertidumbre subsisten, no veremos la luz al final del túnel. El pan podrá cambiar de color, tamaño, forma y peso, pero si la harina de trigo sigue siendo determinante en su procesamiento, seguirá siendo pan esencialmente.

Hemos llegado a este dramático momento histórico, como resultado de un proceso de deterioro planetario determinado por poderosos intereses económicos, y mientras estas condiciones persistan, seguiremos sufriendo sus consecuencias. Cambiar esto, significa luchar contra el poder mundial, pues afectaría los intereses de las grandes potencias, cuya supremacía ha sido lograda precisamente a costa de erosionar el ecosistema planetario. Nuestro país, no lo hará. Nuestra historia lo dice.

Este principio universal de la condicionalidad, es aplicable a toda realidad, ciencia y actividad. Lo comprobamos con las matemáticas, economía, historia, conflictos sociales, política, etc. Siguiendo esta pauta, era previsible que el deterioro de las condiciones económicas en nuestro país, iban a incrementar la delincuencia, la informalidad comercial y muchas otras deformaciones sociales.

La degeneración política que constatamos, es parte de este proceso, ya que son las condiciones materiales las que determinan la conducta humana. Las condiciones del sistema político peruano, ya venían arrojando graves problemas de gobierno, evidenciados por la corrupción en siete mandatos presidenciales consecutivos. No obstante, estas condiciones no han sido cambiadas esencialmente. Por consiguiente, el proceso electoral, arrojará resultados negativos, aunque las caras serán otras.

Todo indica pues, que el próximo gobierno será incapaz de administrar exitosamente, el deterioro nacional amplificado por las crisis, pues la capacidad de defensa y reacción de nuestro país, se ha debilitado. La reducción fiscal, la recesión económica y otras condicionantes, harán crecer los deshechos sociales. Los reclamos y exigencias de todos los sectores, desestabilizarán la institucionalidad política y el desprestigio, hará detestable la precaria gestión gubernamental.

En esta perspectiva, ganar las elecciones podría ser riesgoso, porque la agrupación política gobernante podría terminar “quemada” y muy desprestigiada, ya que, no hay condiciones para un gobierno exitoso. La crisis mundial de 1929, generó condiciones adversas para el gobierno de Leguía, que terminó siendo derrocado a pesar de sus grandes obras. Hubo caída de exportaciones, disminución de ingresos fiscales a la tercera parte, desempleo, muerte por disturbios sociales, movilización estudiantil y mucho descontento popular.

Los ilusionistas electorales podrán ofrecer maravillas, pero nada de esto vale a la hora de la verdad. La historia lo dice, pero hay candidazos que creen a los candidatos. Mientras pensamos que la competencia electoral es un juego limpio, las piezas del ajedrez se mueven digitalizados por los intereses hegemónicos mundiales a través de embajadas y agentes encubiertos, en combinación con los grupos de poder de nuestra sociedad.

Es así, porque todo cambio de gobierno preocupa a los grupos de poder nacional e internacional. El cambio en las condiciones políticas podría afectar los negocios de esta alianza y no están dispuestos a perder lo que ya han ganado. Los inversionistas tienen una ideología en función del lucro. Sus valores éticos son distintos a los nuestros. Les muestro a continuación la parasitosis que el neoliberalismo ha introducido en las entrañas de la patria, para que vean lo que está en juego.

Fuente: Ing. Luis Baba Nakao -Perspectivas económicas y financieras: ¿qué podemos esperar del 2021

¿Se dan cuenta lo que está en juego en estas elecciones? Si fuésemos inversionistas parásitarios ¿Cuál sería nuestro pensamiento político? ¿Hay razones para invertir en los partidos de derecha? Échenle pluma a los millones de dólares en juego. Estas condicionantes, determinarán un gobierno a la medida de los intereses predominantes, aunque soñemos con las promesas electorales.

Con un régimen electoral fraudulento, la izquierda tiene una participación controlada en el tablero, para dar apariencia democrática al evento. Esto lo sabemos y mientras estas condiciones adversas persistan, solo tendremos un rol condimentario. Y si, además, nuestros candidatos no satisfacen nuestras expectativas, no nos quedará sino suspirar nuestra pena o luchar organizadamente teniendo un plan estratégico para no improvisar ni lamentar cada vez que cae un compañero por nuestra desidia.

Nuestro deber es apoyar a los nuestros en estas elecciones, pero no nos hagamos muchas ilusiones. ¿O será que una nueva constitución lo arreglará todo? En todo caso, lo dicho es solo una posibilidad. Ustedes tienen su propia visión de los hechos y lo que suceda en adelante, dará la razón a quien la tenga. ¿No les parece?

Marzo 09- 2021

POSICIÓN DE DOMINIO

Escribe: MIlcíades Ruiz

El escándalo de la festinación de vacunas, causan indignación y condenas en abundancia, pero quizá nosotros, hubiéramos hecho lo mismo en estas circunstancias dramáticas por la pandemia. Es nuestra formación cultural que ha sido modelada por la dominación. Nos comportamos siguiendo sus patrones de valor. La posición de dominio, no es solo es en el mercado, sino también en todo aspecto, como lo veremos a continuación.

Desde que Pizarro le sacó la vuelta a su socio Almagro, acaparando la conquista del Tahuantinsuyo, en beneficio de su familia y allegados, han sucedido incontables hechos denigrantes similares, aprovechando la posición de dominio. La historia oficial los ha ocultado obviamente. Nos inducen a celebrar el bicentenario de la república como una heroica victoria nuestra, pero fue obra de tropas extranjeras.

Sin embargo, los seudo patriotas colonialistas, festinaron la situación, sacando provecho de su posición de dominio y despojaron a los verdaderos dueños del territorio, los nativos, del derecho a autogobernarse. No era de su interés la independencia del Tahuantinsuyo, sino, la del virreinato. Tras el retiro amargado de los libertadores, lo primero que hicieron los colonialistas fue, repartirse los cargos públicos de la nueva república.

Fue así como, familiares y allegados, habiendo sido realistas pasaron a ocupar los más altos cargos en la nueva república, copando las fuerzas armadas, poder ejecutivo, legislativo, judicial y hasta los eclesiásticos (ver libro “Trazos para una República Equitativa”). Pero también sabemos que, muchos colonialistas con careta republicana aprovecharon su posición de dominio para hacerse ricos con la independencia, al abolirse el monopolio español y establecer el libre comercio.

Lo hicieron también con el guano y el salitre, como lo señala Basadre y otros historiadores. Lo hizo la oligarquía que se posicionó del poder político para expandir sus negocios multisectoriales. Hoy se hace lo mismo con nuestros recursos naturales y por más que se dictan normas y requisitos prohibitivos, la posición de dominio hace que centenares de empresas extranjeras perforen nuestro territorio nacional, causando estragos de diversa índole en perjuicio de la población nativa y su heredad biológica.

Es la posición de dominio la que generó la estructura mafiosa de “los cuellos blancos”, con la participación de las más altas autoridades judiciales, fiscalía, empresarios y autoridades gubernamentales, para ejercer un super poder de rápido enriquecimiento. Y es la posición de dominio la que ejercen las empresas de la prensa oligopólica, para tener alta rentabilidad mediante la manipulación mediática, que nos aliena.

Pero quién no sabe que las licitaciones públicas de obras, son arregladas previamente. La posición de dominio nacional, regional, provincial y distrital, es el foco de corrupción en las obras públicas. Se gestionan fondos para obras viales, escuelas y hospitales, no porque estén preocupados por la educación y la salud. ¡Qué va! Lo hacen por “el diezmo”. Es la misma conducta, como es el caso de la cúpula del ejército en el uso indebido de combustibles institucionales como medio de enriquecimiento. La figura moral es la misma, aunque muchos no la quieran ver así.

Esta posición de dominio la hemos visto en la adjudicación de obras cuando Vizcarra era Presidente del gobierno regional de Moquegua. También el caso de su empresa que ha prosperado con los contratos amarrados, cuya práctica está estandarizada en todas las licitaciones y remates judiciales. Se montan empresas con capital irrisorio, pero obtienen grandes contratos por posición de dominio como lo hizo el secretario de palacio de gobierno, en la época de Alan García.

Cada hecho delictuoso está relacionado con sus antecedentes en los que hay actos y personas involucradas. Pero también tienen relación con las consecuencias que generan, tanto en las condiciones contractuales, administrativas, sanitarias, políticas, económicas, morales, etc., las que, a su vez, ocasionan sus correspondientes efectos secundarios. No hay hechos aislados y por eso, tienen repercusiones insospechadas.

Si les digo que la posición de dominio genera corrupción que hace crecer el PBI, podría concluirse falsamente que, a más corrupción, más PBI, y que, luchar contra la corrupción, es hacerlo contra el PBI. Sin embargo, observando el siguiente gráfico en relación con cada presidente corrupto, existe esta coincidencia. Es lógico que, la valoración de las grandes obras como la vía interoceánica (que el pueblo no pidió), hagan crecer las cifras del aporte al PBI.

Claro que, es muy discutible esta apreciación. Las apariencias engañan. Pero vean el siguiente gráfico identificando los gobiernos en cada tramo, el apogeo de la corrupción con ODEBRECHT, el nivel de consumo y hagan las deducciones del caso. Verán que, también hay coincidencias que no son fortuititas.

(La fuente de estos gráficos es la exposición del Ing. Luis Baba Nakao: “Perspectivas económicas y financieras ¿Qué podemos esperar del 2021?”- El enfoque de su interpretación es de mi responsabilidad)

Estos cuadros dicen muchas situaciones, pero cualquiera sea la interpretación a las cifras, es indudable que la posición de dominio tiene repercusiones en muchas áreas de la vida nacional y que todo está relacionado. No hay PBI inmaculado si es obtenido engañosamente. Las cifras macroeconómicas ocultan detalles que pueden ser fundamentales. Podemos estar hablando de un mismo tema, pero desde perspectivas diferentes según nuestros intereses de clase.

Por eso, cuando en esta campaña electoral la Sociedad Nacional de Industrias propone salir de la crisis mediante la inversión pública, en realidad están pensando en la posición de dominio que tiene en los contratos estatales. “No es por amor al chancho, sino, a los chicharrones”. No están preocupados por los efectos de la crisis en la población indefensa. ¡Qué va! Lo hacen porque habiendo sido el Estado, discapacitado constitucionalmente para intervenir en el mercado, son las empresas privadas, las únicas adjudicatarias de la inversión pública.

La inversión pública encierra muchas tergiversaciones. La posición de dominio hace pasar como inversión pública lo que es gasto, hasta los indebidos. Remodelan un parque, aunque no sea necesario, para para justificar el contrabando. Es que no existe una estrategia de inversión pública en la que predomine la inversión reproductiva. En una situación de emergencia en que se necesita generar empleo masivo urgente, la inversión debería concentrarse estrictamente en los sectores de mayor volumen ocupacional y no, en la posición de dominio.

En resumen, podríamos decir que la posición de dominio de las minorías sobre las mayorías ha enajenado nuestra mentalidad. Concebimos que robarle al Estado, no es contra nadie y el mal uso de los recursos que pertenece a toda la sociedad peruana, no es inmoral. Entonces malgastamos los fondos estatales, traficamos con las bonificaciones en combustibles, alimentos, medicinas, vacunas, bonos y muchos etc.

Estamos condicionados por el sistema y esta situación no cambiará con la indiferencia sino con la acción consciente de las mayorías esclarecidas. O no. Ustedes que opinan.

Febrero 24/2021

DESCONFIANZA ELECTORAL

Escribe: Milciades Ruiz

Gobernar un país, es como asumir un negocio que poco conocemos. A muchos, eso no interesa. No saben nada del negocio, pero quieren sacar provecho personal. Sin embargo, todo negocio solo prospera si es manejado con eficiencia y eficacia. Si manejo mal mi negocio particular, las consecuencias las sufren mis familiares solamente. Pero, si manejo mal el negocio nacional, los perjudicados son más de 30 millones de peruanos. ¿Hay consciencia de esta responsabilidad?

La campaña electoral en curso, nos hace ver que muchos candidatos no están preparados para gobernar, ni han reparado en las condiciones que recibirán el negocio nacional. Si un negocio arroja déficits por años consecutivos y le sobreviene una grave crisis, entonces está en peligro de ruina. En estas condiciones está nuestro país, si nos fijamos en las cuentas nacionales. Tenemos déficits consecutivos, caída del 11% del PBI y ya, empezamos a sentir los paros regionales de protesta.

No es que tenga mentalidad mercantilista de ver todo como un negocio. Me expreso de esta forma por razones didácticas, pues en cierto modo se trata de un negocio nacional en procura de rentabilidad social y económica para todos, como sucede con las cooperativas y empresas comunales. Estamos en un momento sumamente crítico, que implica una drástica reducción de ingresos estatales, personales, familiares, institucionales, empresariales, etc.

Por eso, bien podríamos preguntar: ¿Saben los candidatos aspirantes a gobernar, de qué vive el país? ¿De dónde provienen los ingresos estatales? ¿Cómo se gasta el dinero de todos los peruanos? ¿Cómo se maneja el presupuesto de la república? ¿Cuál es el beneficio de los contribuyentes por sus aportes al estado? ¿Con qué recursos afrontar el futuro? ¿Cómo levantar el negocio nacional de una situación ruinosa?

Mientras la farándula electoral entra en apogeo distrayendo nuestra atención, la Sociedad Nacional de Industrias ya ha planteado al Parlamento, aplicar cuatro medidas: Shock de generación de empleo, shock de la gestión pública, shock tributario, y shock de inversión pública. Bien sabemos, lo que son los shocks neoliberales pues se aplicaron con el fujimorismo. Esos shocks no son contra los adinerados, sino contra el pueblo. “No hay lonche gratis” fue la sentencia. “No populismo”, nos dicen ahora.

Los partidos de derecha también dicen “Nueva constitución”, pero están pensando a su modo. ¿Y de donde proviene la derecha peruana, sino de la aristocracia colonialista y republicana? La independencia dejó al país en estado ruinoso, y fueron los colonialistas los que asumieron el gobierno bajo los principios de la independencia. ¿Emancipación? ¿libertad? ¡No pues! ¿Y mis esclavos? Igualdad sí, pero entre colonialistas. No con los indios apestosos. San Martín abolió el impuesto personal a los nativos, pero los gobernantes dijeron ¡No pues! ¿Y de qué va a vivir el nuevo estado?

En momentos de crisis, “nadie quiere cargar con el muerto”. Entonces se presentan los aprovechadores proponiendo las opciones de su conveniencia, sin afectar los intereses de los dominadores. Trasladar la carga a otro, siempre ha sido la viveza de gobierno, aunque ese otro sea el país, al que le ponen la soga al cuello de la deuda externa. Es que, opresores y oprimidos piensan diferente. Si estos se defienden, son acusados de delito contra la tranquilidad pública y son terroristas. Si los primeros reprimen, dicen defender la estabilidad democrática.

Por eso resulta desconcertante que desde nuestras filas un candidato proponga una alianza de gobierno con la inversión privada, sabiendo que esta se expresa a través de la CONFIEP. No interesa quien lo diga, sino los planteamientos, que nos hacen perder la fe en la izquierda y en quienes la representan: Textualmente propone:

“Aumentar inversión pública del 25% al 35% del presupuesto general de la república en próximos 5 años. Colegios modernos, mejoras a los establecimientos de salud con redes de producción de oxígeno local, carreteras, plataforma y redes de fibra óptica, programas de vivienda social y cierre de brechas de servicios de agua y redes de alcantarillado en los tres niveles de gobierno. Una gran ofensiva con mecanismos de una gran reforma tributaria (llegar al 20% de presión tributaria, en América Latina llega al 23.2% del PBI, en Perú apenas el 14.4%.) para disponer de un fondo financiero para infraestructura pública con vocación de mercado y empleo digno.

Eliminar las exoneraciones tributarias, combatir eficazmente la evasión y la elusión en el pago del impuesto a la renta (según Sunat el 7.5% del PBI se fuga a los paraísos fiscales). Creemos en alianza seria y transparente con la inversión privada. Es preferible endeudamiento externo para relanzar el desarrollo y reactivación en el bicentenario. El promedio en América Latina llega al 80.5% de su PBI. En Perú debemos llegar a 50% del PBI. (Diario UNO- 15.02.2021)

Tal vez lo diga de buena fe y quizá tenga razón. Pero habría que considerar lo siguiente: Aumentar el presupuesto en momentos en que hay enorme caída en la recaudación podría ser poco factible. (Desde el mismo grupo se propone aumentar la burocracia con un nuevo ministerio de Ciencia y Tecnología). Aumentar los gastos en inversiones no reproductivas tampoco podría ser convincente.

Lo digo porque, teniendo los presupuestos aprobados y estando asignados los recursos para los proyectos solicitados, tanto los ministerios como los gobiernos regionales no llegan a utilizarlos totalmente, y “devuelven” los recursos por incapacidad de gasto y de inversión. El ministro de Desarrollo Agrario y Riego indica que su cartera tiene 101 obras paralizadas desde el 2011 a la fecha por S/ 248 millones. Sabido es que, de la inversión pública, los que más sacan provecho no son los pobres. Lo nuestro es la economía popular y en eso, deberíamos concentrar nuestras propuestas.

En plena pandemia, con dramáticas escenas de desabastecimiento de oxígeno, de camas UCI, de equipos de respiración, con pacientes ubicados en los pasadizos, y otras premuras, el ministerio de salud no pudo gastar todo el presupuesto que se le asignó para el 2020. Igualmente, los demás ministerios, no han utilizado todo lo presupuestado para inversión pública. Es la inoperancia burocrática y la ineptitud lo que hay que corregir.

Apurímac es una región con una población agrícola. Sin embargo, se prefiere construir monumental estadio de futbol y otras obras que generan “diezmo”, pues los programas campesinos no dan eso. Muchas municipalidades levantan edificios que son “elefantes blancos” en pueblos pequeños. Hay también, un gran número de fondos estatales no reembolsables para proyectos de inversión, pero son poco usados.

El candidato propone actuar con severidad tributaria justo cuando estamos en recesión y se necesita aliviar la carga para reactivar la economía. (Que paguen los que no tributan, dirá la derecha en referencia a las micro y pequeñas empresas). La medida ha sido reclamada desde antes de la pandemia, pero en momentos de zozobra económica podría ser contraproducente. Sabemos que la carga tributaria la termina pagando el pueblo, porque las empresas la trasladan a los consumidores. Quizá lo más apropiado sería un plan de emergencia tributaria, aboliendo privilegios e inequidades.

Agrega que es preferible un mayor endeudamiento, pues tenemos un bajo nivel en comparación con otros países latinoamericanos coincidiendo con los cantos de sirena del FMI, que repite a cada rato ¡Aquí está la plata! Es que el endeudamiento es la mejor manera de tener cautivos a los necesitados. Eso lo vemos cotidianamente con los intermediarios que habilitan a los campesinos.

Precisamente por pensar de esa manera, buscando salir del apuro con la deuda externa es que toda Latinoamérica está fregada. Lo hemos sufrido en carne propia y sabemos lo que sufre Argentina, Ecuador y otros países hermanos que recurren a la deuda externa para no afectar los intereses de los opresores. No deberíamos seguir con la mala práctica gubernamental de “pan para hoy, y hambre para mañana”.

Desde el comienzo de la república bicentenaria este ha sido el recurso y “recurseo” del entreguismo, endeudándonos a costa de nuestras riquezas naturales. De eso sacaron provecho Inglaterra y EE UU que financiaron nuestras urgencias a cambio de expoliarnos. El pago de la deuda externa ha sido nuestra maldición desde entonces, aunque seguíamos cantando “somos libres”. Llegó un momento en que ya no había ni para pagar los intereses de la deuda contraída principalmente con Gran Bretaña que financió la guerra de Independencia.

Lo que salvó a la república de entonces, fue el estiércol mal oliente. Me refiero al de las aves guaneras. Con eso, se pagaron deudas y se compró la libertad de los esclavos negros. No fue gratis. Pero no se pensó en el desarrollo nacional ni en crear una base tributaria sólida para sufragar los gastos estatales del futuro. Esta conducta política hizo acuñar la frase “el Perú, es un mendigo sentado en un banco de oro”.

El endeudamiento para cubrir gastos estatales no es lo mismo que, el endeudamiento para la inversión de desarrollo. El endeudamiento para gastos, es el camino clásico a la subordinación, la pérdida de soberanía, dependencia política y colonialismo financiero. Eso es lo que se ha hecho históricamente. El endeudamiento ha sido para tapar huecos y no para sembrar desarrollo.

Después de la Guerra del Pacífico el país quedó en ruinas. Los prestamistas extranjeros estaban como moscas ofreciendo financiamiento a cambio de entreguismo y así se posesionaron del país los capitales foráneos que hasta ahora existen. Pero esta vez, la salvación estuvo en la agricultura de exportación. Caña de azúcar y algodón enriquecieron a inversionistas extranjeros que, en alianza con terratenientes nacionales de la costa, generaron la oligarquía de triste recordación. Junto a los Pardo y los Prado, estaban los Gildemeister, Larco, Grace, Aspíllaga y otros.

Estos exportaban en nombre de Perú, pero los que se desarrollaban eran nuestros depredadores. Así, nuestra economía se hizo cada vez más extranjerizante a costa de ser menos peruanizante. Eso mismo sucede ahora con la exportación de metales y materia prima. Por eso, proponer una alianza de gobierno con la inversión privada en estas condiciones, creo que no caería bien a nuestro pueblo.

Ahora, esta crisis no es solamente nuestra, sino del mundo entero. No podremos salir de ella sin que primero lo hagan nuestros depredadores. Pero sí, podríamos aprovechar que estos están debilitados, para buscar salir por nuestros propios medios. Eso, siempre que los nuevos gobernantes asuman una estrategia que nos libere de las condicionantes estructurales a que estamos sometidos. ¿Lo harán? ¿Ustedes qué dicen?

18.02.2021

PESIMISMO ELECTORAL

Escribe: Milcíades Ruiz

El estado de ánimo nacional es muy triste. No solo entre quienes han perdido sus seres queridos por la pandemia sino también, en toda la población afectada por las crisis en cadena. La crisis económica provoca otras crisis secundarias en lo personal, familiar y social. Los conflictos internos se agudizan y los entornos también entran en crisis, generando crisis sectoriales, políticas, culturales, psicológicas y hasta de moral o, ética. Pero todo problema genera su propia solución.

Esta es la situación que afrontamos. Lo peor de todo, es que no hay confianza en los conductores del país, que se muestran ineptos para resolver los problemas que nos aquejan. El deterioro generalizado requiere de un liderazgo alentador que nos haga abrigar esperanzas de solución, pero eso, no lo tenemos. El cambio de gobierno se presentaba como una ventana de escape, pero las opciones políticas que nos dan a elegir, son desalentadoras. El deterioro es profundo y tenemos que afrontarlo con inteligencia y coraje.

Hay mucho pesimismo y preocupación sobre el futuro. Se piensa que no depende de nosotros y que nada podemos hacer. Pero eso, no es cierto relativamente. Claro que podemos hacer algo, o mucho. Eso depende de nosotros. Solo tenemos que romper las ataduras de la sumisión. Estamos domados para aceptar los dictados de la dominación y permitimos que los gobernantes abusen de nuestra docilidad. Hemos perdido la confianza en nosotros mismos. Tenemos que levantar cabeza. Si el gobierno no hace lo debido, tenemos que actuar.

Es preciso luchar contra la opresión bicentenaria, armándonos de valor para vencer nuestra timidez inducida. El estado de derecho no es sagrado. Durante dos siglos nos han marginado de las decisiones de gobierno, y eso continuará sino nos decidimos a acabar el “apartheid” andino. Si queremos ser libres, tendremos que lucharla. La libertad no llega por sí, sola. No basta reclamar al gobierno de los opresores. También, tenemos que reclamarnos por nuestra inacción. Túpac Amaru II se cansó de reclamar. Tenemos que honrar su legado histórico.

Se ha perdido la fe en los partidos políticos, por muchas razones válidas, pero estos son los pilares de nuestra seudo democracia. Si los insumos son de pésima calidad, no podemos esperar un producto final de buena calidad. Hay que mejorar o, cambiar los insumos para obtener una democracia de calidad auténtica. Los partidos políticos se han convertido en instrumentos del sistema, son exclusivos y excluyentes. Han monopolizado el acceso al gobierno del país, cerrando el paso a otras formas de representación.

Nos quejamos de todos los gobiernos, a todos les reclamamos lo mismo de siempre, y seguimos pidiendo que el próximo gobierno corrija los mismos problemas consuetudinarios. Pero seis presidentes elegidos a través de los partidos políticos tienen comprobadas acusaciones de corrupción y malos manejos. No obstante, seguimos insistiendo con el mismo sistema político, los mismos métodos fraudulentos y vicios antidemocráticos.

Si esta es la tendencia predominante, no podemos esperar de la próxima administración un viraje de esta tendencia. De allí, la desconfianza popular en los candidatos y los resultados electorales. En estas condiciones, existe mucho temor de que el próximo gobierno no tenga la solvencia requerida para afrontar la difícil situación que se avecina. No hay consciencia de la gravedad de la caída. Los candidatos hablan de corregir la situación pre pandemia, sin percatarse del precipicio post pandemia.

Las vacunas ayudan, pero no son las que determinarán la recuperación de la economía nacional, del empleo, nivel de vida de la población, equidad en la reactivación. Tener gobiernos ineptos es una maldición histórica. Salir del problema como sea, siempre ha sido lo más importante, sin visionar lo que vendría después. Eso podría suceder ahora.

La forma más fácil de salir de las crisis ha sido siempre el entreguismo, concesionando nuestras riquezas naturales para saldar apremios. Pasó con el salitre y, guano. A la Peruvian Corporation se le dio la concesión de ferrocarriles por 66 años. Lo hizo el fujimorismo con el neoliberalismo, para salir de la catástrofe en que nos dejó el primer gobierno aprista. Echó mano del patrimonio empresarial del estado para financiar déficit, dando origen a la Constitución vigente, que castra al estado, condenándolo a ser subsidiario de la inversión privada.

Entre 1990 y 2000, se ejecutaron 228 condenas de venta, concesión o liquidación de empresas públicas, algunas de alta rentabilidad. Se privatizó el 90% del patrimonio empresarial minero, el 85.5% de manufactura estatal, 68% en hidrocarburos, 68% en electricidad y 35% en agricultura. Se entregó al sector privado, a precio regalado, la Compañía Peruana de Vapores, Petrolera Transoceánica, Minero Perú, Centromin Perú, Entel Perú, Tintaya, Sider Perú, ENAFER, Electro Perú, AeroPerú, banca estatal y otras empresas estratégicas. (Fuente: Congreso de la República)

Si este hábito vende patria se usa ahora para salir de la crisis, no sería raro que se recurra a la privatización de las cuencas hidrográficas, pasando a ser administradas por inversionistas extranjeros en colusión con los nacionales, por 30, 50, o más años. De ser así, quedarán de lado las Juntas de Usuarios de Riego y Comisiones de Regantes de los campesinos peruanos. La puntería está puesta en el agua de nuestros valles para que se coticen en bolsa extranjera con contratos a futuro favoreciendo a los de mayor poder económico.

Ya casi todo el Perú está concesionado actualmente, incluyendo servicios básicos y rubros cuya infraestructura se levantó con nuestros impuestos. Peajes de autopistas, centros arqueológicos, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, minas, telefonía, electricidad, territorios petroleros y de gas, bosques amazónicos, y muchos otros rubros estratégicos. Desmontar lo que ha concesionado el neoliberalismo es una tarea patriótica pendiente.

Será difícil revertir esta invasión extranjera. ¿Lo hará el próximo gobierno? ¿Una nueva constitución recuperará la soberanía nacional? “Para muestra, un botón”:

The Carlyle Group es la más grande corporación multinacional en el mundo, con más de 180 empresas integradas. Al amparo del neoliberalismo, creó en el gobierno de Humala (2013), Carlyle Peru Fund, con un fondo de $ 308 millones administrado con Credicorp, el banco más grande de Perú. Sus inversiones incluyen salud, comercio minorista y consumo, servicios mineros, construcción, y educación. Es dueña de Liderman, la compañía de seguridad más grande de Perú, Hermes, para la movilización de caudales y muchos otros negocios.

Esta corporación, tiene la concesión del tren Cusco- Machu Picchu, a través de Inca Rail, empresa que está controlada por otra de sus dependencias, constituida en el paraíso fiscal Isla Caimán. El 20% de las acciones de Inca Rail pertenece a los anteriores concesionarios Juan A. Felipe Forsyth y su hijo. A fines del año pasado la población del Valle Sagrado de los Incas, se levantó contra esta empresa reclamando un precio justo por el boletaje abusivo.

Este poderoso grupo Carlyle, como es normal en EE UU, financia campañas electorales de parlamentarios que defienden sus intereses. Allá, los lobbies son legales. Entonces, un gobierno popular que intente recuperar la concesión ferroviaria señalada, tendrá que vérselas con las represalias norteamericanas y de sus aliados. Pero hay muchos otros negocios concesionados que nos exponen a la presión extranjera.

Muchos no entienden que esta es, la “madre del cordero” de las represalias y sabotajes contra Cuba y Venezuela. Los despistados se suman al ataque, favoreciendo a nuestros depredadores. El mayor concesionario en minería y petróleo es China, que también aplica represalias. Entonces, si llegáramos a gobernar y cambiar la constitución para recuperar lo nuestro, habrá que tomar en cuenta el terreno que pisamos.

Lo señalado nos da una idea del pasivo neoliberal que dejaremos como herencia a nuestra descendencia, si no cambiamos la tendencia gubernativa peruana. La mentalidad de los gobernantes es muy distinta y la mentalidad popular. Lo que quiere el pueblo no es lo que quiere el gobierno. Lo hemos visto en los últimos conflictos sociales. En el manejo de la pandemia, la Caja Fiscal se ha dispuesto según el enfoque de los gobernantes, con resultados deficientes en Reactiva Perú, Arranca Perú, FAE agrario, vacunas, etc.

Todo esto, nos hace ver que no habrá cambio si la población no se moviliza. Pero “no hay mal que por bien no venga”. Un nuevo gobierno inepto, no podrá manejar la situación post pandemia, en que todo se agravará: conflictos sociales, desempleo, delincuencia, recuperación económica, déficit presupuestal, alimentación, pobreza extrema, etc. Habrá entonces un campo propicio para el protagonismo de las fuerzas populares. La rebeldía crecerá. Si el gobierno no satisface, el pueblo tendrá que asumir su rol histórico.

Tenemos que levantarnos de los escombros. Actuar en conjunto como lo hacemos ancestralmente, será la mejor estrategia en la lucha social. La minca política, la mita y el ayni en la lucha social, serán nuestras armas para salir de la desgracia, rompiendo las cadenas de un estado de derecho adverso. No esperar con los brazos cruzados a que el gobierno lo resuelva todo. Nuestra mística ancestral será la clave del resurgimiento que soñamos.

Hay que actuar responsablemente en masa con o sin apoyo del gobierno, con o sin solidaridad de los partidos políticos. Salir por nuestros propios medios, aunque tengamos sufrir la criminalización de la protesta. No se precisa de la violencia para hacer prevalecer nuestros derechos actuando en defensa propia. No perdamos la oportunidad histórica. Nuestra redención solo será obra de nosotros mismos. ¿O no?

Febrero 13.2021