DEBATE PARA EL DESARROLLO DE LA IZQUIERDA

Escribe: Milcíades Ruiz

Estos días, el poder mediático salió en busca de la extrema derecha y les dio espacio protagónico en las noticias para que descarguen su odio visceral contra los extremistas de extrema izquierda que han cumplido su condena en exceso. Fueron en busca de la boca de congresistas rabiosos que no dudaron en mandarse la parte y hasta le jalaron la lengua al presidente que también se sumó al ataque.Inicio-de-asamblea

Todos concordaban en desconocer la ley que la propia derecha habían promulgado y presionar al poder judicial para que también la atropelle el Estado de Derecho al que tanto apelan los defensores del sistema. Pero los jueces no son los que dictan las leyes pues solo aplican lo que estas establecen. Los magistrados aclararon que hubo abuso de carcelería a pesar de lo cual buscaron a los vecinos del excarcelado principal para echar más leña al fuego y el ensañamiento prosigue contra los indefendibles.

Fue el japonés terrorista de Estado que como presidente manejaba a su antojo al poder judicial con su consabido asesor, el que impuso la máxima pena a los terroristas políticos. Coincidentemente la excarcelación de estos, viene a ocurrir cuando los seguidores de dicho genocida gobiernan el país. Por ello, el primero goza de indulto humanitario fingido y recibe un tratamiento mediático distinto.

Esta situación refleja la enorme manipulación de la opinión pública y de las decisiones de gobierno por parte del poder mediático. Todos callan porque nadie quiere comprometerse ni ser acusado de apología al terrorismo. Hay un miedo sordo como en los tiempos de la Santa Inquisición. Entonces, aquello de que la ley vale para todos no es tan cierto. Ya se cumplió el castigo pero la persecución prosigue involucrando a los familiares que nada tienen que ver con los desatinos de los condenados.

Todo esto nos hace pensar que hay una grave amenaza del extremismo de derecha que incuba el poder mediático creando condiciones políticas según su conveniencia sin que ningún freno lo detenga. El terrorismo mediático puede convertir la iconografía mochica y la iconografía andina de Sarhua, en el retrógrado delito de apología del terrorismo, cuya naturaleza jurídica es incompatible con el reconocimiento de los derechos humanos en la jurisprudencia internacional.

La izquierda es la que más daño ha sufrido a costa del terrorismo irracional y aún sigue perjudicada en su accionar, porque viene pagando culpas ajenas que coactan su libre expresión aunque no tenga nada que ver con el terrorismo. El saldo es de muchos dirigentes y militantes muertos, muchos torturados y desaparecidos, organizaciones destruidas, desarrollo político trunco, persecuciones de ambos lados, desprestigio indirecto, terror familiar, vecinal, comunal, etc. Repudiamos todo tipo de terrorismo, pero no deberíamos ser más irracionales que los irracionales.

Este es uno de los tantos asuntos sobre los que deberíamos debatir alturadamente. Si no hay resistencia ante el neonazismo y neomacartismo que criminaliza la protesta social le dejaremos el campo libre para el atropello. La fuente de inspiración del terrorismo senderista desapareció hace mucho tiempo con las reformas liberales introducidas por el partido comunista chino desde hace cuatro décadas, dejando de lado toda la ideología del internacionalismo proletario y los métodos compulsivos. Ese paradigma, ahora clama por el libre mercado capitalista en nombre del “socialismo con características propias”.

Vivimos en un momento histórico en el que, la economialogía prevalece sobre la sociología. La doctrina ya no se cultiva y los prácticos han dado pasos más efectivos adaptándose a las reglas de juego del sistema pues para ello ya no se necesita ideología sino, un simple programa electoral porque lo que manda es el dinero. Si no lo tienes acudes a la corrupción. La reforma electoral es pues, un tema prioritario a debatir y luchar por mejores condiciones.

Tampoco se trata de perder el tiempo en debates estériles ajenos a nuestra realidad y a nuestros desafíos concretos. Tenemos que aterrizar sobre la base de propuestas y alternativas de solución a nuestra problemática. Un diagnóstico certero otorga ventajas para formular planes de acción conducentes a obtener el resultado aspirado. Los beneficios de un debate de alto rendimiento son varios. Entre estos, el esclarecimiento ideológico de la militancia, el aprendizaje para la formación de cuadros políticos como nuevos líderes que tanta falta hacen ahora y el fortalecimiento orgánico de la agrupación.

Solo hubo un gobierno en toda la historia del Perú que permitió a las oficinas públicas, programar eventos de capacitación en los que se debatía sobre la realidad nacional y asuntos doctrinarios con la participación de civiles y militares. Fue durante el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada bajo el mandato presidencial del extinto Gral. Juan Velasco Alvarado quien, insurgió enarbolando las banderas de la Revolución Peruana como proyecto orientado a establecer una nueva sociedad autogestionaria de participación plena.

En los centros de capacitación se podía ver debatiendo a funcionarios del gobierno que eran del Partido Comunista, demócratas cristianos, trotskistas, apristas, miristas y elenos, junto con los ideólogos gobiernistas. Los jóvenes estudiantes de izquierda partían al trabajo voluntario de campo a compartir la vida productiva con cooperativistas, comuneros y, asentamientos humanos. Fue así como se gestó la Ciudad Autogestionaria Villa El Salvador con participación de promotores estatales. En esas condiciones, no tenía sentido la lucha armada. Esta reapareció con la vuelta del sistema político que nos agobia.

Con el influjo del velasquismo, muchos dirigentes políticos, gremiales y sociales de barrios marginales subieron a la palestra alcanzando gran notoriedad en el conglomerado de Izquierda Unida y conglomerados posteriores a 1980. Unos seis velasquistas del Partido Socialista Revolucionario –PSR, fueron parlamentarios constituyentes, luego diputados y senadores, como por ejemplo Enrique Bernales Ballesteros y otros. Aunque Velasco fue depuesto por sus compañeros de armas ganados por la CIA, la izquierda recogió la cosecha política que le dio auge en la década de 1980.

Este año se cumple el cincuentenario de la gesta histórica de Velasco y la ingratitud es muy grande porque hay mucha mezquindad entre nosotros. El gobierno de Velasco fue atacado por muchos izquierdistas que ahora defienden a los gobiernos de Venezuela y Bolivia aunque estos, no han hecho ni la reforma agraria ni entregaron el poder mediático a los sectores populares como los hizo Velasco. Lo menos que se puede esperar de los velasquistas y población beneficiaria de su gestión, es que le rindan los homenajes que merece. Fue un presidente que no se enriqueció con el poder y su esposa siguió llevando personalmente sus zapatos al zapatero. Lo digo porque lo vi.

Ya habrá oportunidad de recordar con mayor amplitud este momento histórico. Por ahora solo quiero remarcar la importancia de compartir el debate ideológico como método para que la izquierda se abra camino a su fortalecimiento y desarrollo. Traigo a colación, la iniciativa del socialista Jorge Quintanilla quien fuera alcalde de El Agustino, que organiza un foro plural para debatir sobre la realidad nacional y mundial, el próximo 26, invitando a todas las fuerzas políticas de izquierda.

Si esta iniciativa cundiera en todos los distritos del Perú, en cada localidad, el resurgimiento de la izquierda puede estar asegurado. Y no se necesita de mucho esfuerzo para reunirse porque se puede hacer en domicilios particulares y lugares públicos abiertos. La agenda da para todo el año semana a semana. Sembremos si queremos cosechar.

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LA CUESTIÓN SIRIA

Escribe: Milcíades Ruiz

Mucha gente hace su vida cotidiana como lo hacen los insectos tan solo con la preocupación de la supervivencia, ignorando los peligros que lo acechan. Solo ve su entorno y nada más. Conoce a sus depredadores políticos locales pero no a los globales. Por eso cuando escucha los noticieros justificando la agresión de EE UU a un país lejano como Siria, no entiende qué es lo que está pasando allí. ¿Por qué, la coalición EE UU, Inglaterra y Francia se toman la atribución de castigar a Siria, pasando por encima de las Naciones Unidas, violando impunemente el Estado de Derecho mundial, sin que un tribunal internacional haga justicia? Aquí va una versión distinta a la mediática.

Estoy seguro de que la gente se indignará por la cobardía de un grupo de grandotes pegándole abusivamente a un pequeño acusándole de algo que no hizo. Bueno pues, esta misma figura es la que calza con lo sucedido con la pequeña Siria bombardeada por esos tres países occidentales bajo la falsa acusación de que el gobierno ha empleado armas químicas contra su pueblo. “Eso no lo podemos permitir” dicen los grandotes y a través de sus cadenas informativas justifican este abuso sin tener autoridad para ello, al tiempo que los gobernantes de países acólitos de EE UU como el nuestro, repiten en coro: “Te respaldamos señor, alabado seas”.

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Si una comisión especializada de las naciones unidas estaba viajando a constatar la acusación verificando sobre el terreno, ¿Por qué bombardear un día antes de la llegada de esta comisión? No tiene sentido hacerlo y si no hay lógica es porque las razones son otras o quizá se trate solamente de una estratagema de pretexto. “Tenemos información de que el gobierno de Siria ha utilizado armas químicas contra su propio pueblo” dicen los grandazos sin tener prueba alguna, pero eso tampoco tiene lógica pues las fuerzas gubernamentales estaban acabando con sus enemigos usando armamento convencional. Entonces tampoco había necesidad de recurrir a armas vedadas.

Todo indica pues que se trata de un montaje ocultando el verdadero motivo. Este, sigue oculto para la población mundial. Pero por lo pronto, los gringos ya saben que el 70% de sus misiles han sido interceptados. Esto es muy importante para ellos. Era una prueba para medir capacidad de respuesta ya que con Irak y Afganistán fue muy fácil, pero estando allí los rusos los riesgos de un fracaso ante un proyecto de invasión podrían ser fatales. La manera de saberlo es probando, bajo cualquier pretexto. Esta razón militar si tiene lógica y encaja con los propósitos de derrocar a toda costa al presidente Al Assad.

Pero contraviniendo la acusación de Trump al presidente de Siria, Bashar Al Asad, al que tilda de dictador que envenena a su pueblo con gases químicos, otras fuentes periodística han difundido imágenes en la que se ve al líder sirio yendo al día siguiente del bombardeo a la zona de guerra manejando su auto al mismo estilo del uruguayo José Mujica, sin guardia de seguridad ni caravanas militares, siendo ovacionado por las tropas al grito de “Bashar, con nuestras armas y con nuestra sangre te redimimos” mientras que el pueblo salía a las calles multitudinariamente en marchas de apoyo a su presidente.

En cambio, la población de los países agresores ha salido a las calles a protestar contra el ataque a Siria. Pero también, el ataque a Siria sirvió para constatar la capacidad de los aliados y el hecho de que Inglaterra solo haya podido dispara solo 8 misiles da la sensación de una participación “deprimente” para el orgullo militar inglés. Francia disparó 12 y el resto de los 103 lanzados fueron lanzados por EE UU desde sus embarcaciones en Europa. Pero un centenar de misiles para tres objetivos que no era tropa sino inmuebles de investigación, francamente resulta ridículo militarmente a un costo político muy alto.

En efecto, los que han salido perdiendo son los gobernantes de los países agresores que tras el ataque soportan fuertes críticas de la oposición política respectiva y quedarán mal parados si la comisión de las naciones unidas no encuentra evidencia del supuesto uso de armas químicas. La sabiduría popular le llama a estos casos: “Ir por lana y salir trasquilados”.

Pero al igual que las bandas de delincuentes y asesinos en serie, que tienen una modalidad delictiva que los identifica, encontramos esa similitud en el caso de Siria: El típico estilo y métodos para derrocar a un gobierno que no se alinea con EE UU. Lo ha repetido en muchos países del mundo utilizando la CIA. Como en el caso de Venezuela empieza financiando a la oposición, proveyendo armas y explosivos a los opositores en sus marchas para desestabilizar al gobierno, soborna militares, contrata mercenarios, etc. En Siria hizo lo mismo, pero los opositores militarizados se salieron fuera de control optando por el terrorismo político religioso.

Estados Unidos y sus aliados se vieron precisados a reprimirlos bombardeando a los rebeldes desde territorios árabes invadidos con el apoyo de gobiernos árabes alineados. El surgimiento del estado Islámico complicó la estratega de EE UU, pero para este, lo importante era derrocar al presidente sirio aunque sea con terroristas. Siria acudió a Rusia y con el apoyo de este país ha aniquilado a los opositores armados recuperando el terreno perdido y esto fortalece al presidente Bashar haciendo más difícil su derrocamiento. Tanto esfuerzo de EE UU y sus aliados sin poder alcanzar el objetivo trazado. Es una frustración enorme.

Pero ¿Por qué ese afán de derrocar al gobierno sirio? Pues porque está en un lugar estratégico para el dominio mundial. Está en la franja petrolera más importante para el desarrollo de los países occidentales y un gobierno no alineado con ellos pone en grave riesgo esa franja de abastecimiento. ¿Se imaginan lo que podría pasar si esa franja le corta el abastecimiento de petróleo a occidente? El derrumbe sería fatal. Sometido Irak, Afganistán y alineados otros países de la franja petrolera podría estar asegurado el abastecimiento de este combustible imprescindible para la industria, navegación, transporte, etc. Pero mientras Siria no se alinee con occidente el peligro subsistirá.

Esta franja petrolera está en la frontera entre oriente y occidente desarrollado. En el mapa geopolítico lo que gana oriente lo pierde accidente y viceversa. El rechazo de los pueblos árabes a occidente es cada vez mayor y si los pueblos árabes recuperan la franja independizándola de EE UU entonces el dominio islamista prevalecerá en esa región con lo cual Israel corre grave peligro de existencia. Esto hace que la presión judía sobre los gobiernos de occidente sea determinante con lo cual, el dominio de Siria es doblemente estratégico.

Antes de la disolución de la URSS, Siria estaba lineada con el bloque soviético aun cuando no era un país socialista, pero muchos estudiantes sirios se educaron allá donde muchos cuadros políticos recibieron formación y luego fueron líderes antimperialistas. De modo que la resistencia siria tiene también este ingrediente.

En resumen, podríamos decir que el territorio en disputa sigue siendo de vida o muerte para occidente. Oriente ha avanzado bastante y su dominio ha traspasado esta barrera y lo tenemos posicionado en América Latina. Será difícil revertir esta situación y la tendencia en perspectiva es que occidente se va debilitando mientras oriente se fortalece. La tercera parte de las inversiones extranjeras en el Perú son de transnacionales chinas, EE UU y Europa crecen a un ritmo de 2% mientras que China lo hace a un ritmo mayor al 6%.

¿Nos afecta lo que sucede en Siria? Si tenemos en cuenta la situación global y nuestra dependencia de EE UU la cuestión Siria podría ser determinante. La derrota de EE UU puede marcar la decadencia de nuestro mayor depredador, facilitar la liberación nacional y recuperar nuestra soberanía. Pero ya es momento de acabar esta nota y aquí me quedo.

Abril 2018

CUMBRE BORRASCOSA

Escribe: Milcíades Ruiz

Como en la novela de la escritora británica Emilia Brontë “Cumbres Borrascosas”, la Cumbre de las Américas encierra contradicciones dramáticas latentes en nuestro continente. Latinoamérica ha sido maltratada por siglos por el potentado hacendado norteamericano. Es inevitable el rencor por tanta humillación, desprecio y falsos halagos, el atropello militar contra la soberanía de nuestros pueblos, el uso indigno de nuestros gobernantes adulones para sus planes hegemónicos, arrebato de territorios a Méjico, Cuba y Panamá, conspiración y financiamiento de golpes militares, castigos totalitarios contra la libertad de gobierno y mucho más.cumbre

La cumbre de las Américas a desarrollarse en Lima los días 13 y 14 de este mes, tiene como consigna política “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción” pero todos sabemos que los propósitos son otros primando los intereses estadounidenses que protegen a traidores corruptos como Toledo y a dictadores sangrientos de nuestro continente.

Será una edición más de esta escalofriante historia de sujeción que tiene como telón de fondo la doctrina Monroe de “América para los (norte) americanos”. EE UU está urgido de apoyo por la necesidad de recuperar el terreno perdido en su hegemonía. Necesita el respaldo incondicional de Latinoamérica pero ya es muy tarde, las condiciones han cambiado en su “patio trasero” haciendo irreversible la pluralidad de asociación comercial multipolar dejando atrás la unipolaridad que condiciona políticamente. El feudalismo político estadounidense está en los estertores de su agonía.

Ya desde 1885, cuando EE UU fracasó al tratar de imponer de contrabando la “Unión Aduanera” se encontró con resistencias legítimas a su enganche como comercio libre de un solo lado. José Martí alzó la voz para advertir que “tendría que declarase por segunda vez la independencia de América latina. Esta vez, para salvarla de Estados Unidos”.

Por muchos años utilizó a su antojo a la OEA hasta dejarla estéril. Lanzó entonces su proyecto “Cumbre de las Américas” – Miami 1994, al propio tiempo que ponía en marcha su estrategia de tratados de libre comercio para tener mercados cautivos. Empezó con México y Canadá creando el NAFTA y pretendió ampliarlo con el “Área de libre Comercio de las Américas” –ALCA, para el resto del continente, menos Cuba.

Pero esta jugada de sujeción tropezó con una fuerte corriente continental de gobiernos populares en Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia, Argentina, Nicaragua, Uruguay, Chile. Bajo el liderazgo de Hugo Chávez, la pretensión norteamericana fue rechazada desenmascarando el contrabando en la IV cumbre realizada en Argentina en el 2005.

Y Chávez fue más allá creándose el ALBA –Alternativa Bolivariana de las Américas” y posteriormente UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) y la CELAC- Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Todos estos organismos continentales sin la injerencia de EE UU. Se la tenía jurada a Venezuela.

Los países del ALBA resolvieron no asistir a la Cumbre de las Américas a realizarse en Panamá en el 2015 si no se admitía la presencia de Cuba. Obama cambió de estrategia con una hipócrita reconciliación y Raúl Castro acudió a la cita mostrando los documentos desclasificados de la CIA y sus métodos terroristas contra Cuba. A Obama le cayó toda una andanada de reproches y no le quedó otra que admitir como errores los sabotajes norteamericanos a la par que Raúl castro lo exculpaba de decisiones ajenas.

Se pensó que al fin de medio siglo volvía la paz con Cuba y se dejaba tranquila a Venezuela, pero no fue así. Todo fue solo una treta porque luego vendrían las represalias y sabotajes a Cuba y Venezuela. Entonces, ¿Qué podemos esperar de esta cumbre a realizarse en nuestro país impidiendo la presencia de Venezuela? ¿La gobernabilidad democrática del continente significa servilismo? ¿Qué beneficios vamos a obtener de esta mascarada? Si no nos sirve de nada, deberíamos repudiarla ¿No les parece?

Pero hay otro encuentro continental popular que va como contrapartida a la cumbre de gobernantes. Es la CUMBRE DE LOS PUEBLOS” a realizarse del 10 al 14 de este mes en la ciudad universitaria de San Marcos- Lima, como Gran Acto de Solidaridad que tiene como consigna: “Por la Articulación Social de Nuestra América” a la cual asistirán muchos movimientos populares de nuestro continente entre, organizaciones ancestrales, sindicales, estudiantiles, científicas, políticas, culturales, artísticas, trabajadores sectoriales, líderes de todos los ámbitos, etc.

Es una obligación moral que toda la izquierda esté presente y una exigencia la presencia de todos los parlamentarios identificados con las causas populares. Si no lo hacen, deberían recibir su merecido. Construir y potenciar el poder popular es nuestra opción si de verdad queremos vencer al imperialismo.

Abril 2018

EL LOCAZO DEL OCASO

Escribe: Milcíades Ruiz

EE UU está llegando a su 242 aniversario de su independencia, con una larga historia negra de pillaje. Siempre depredando, oprimiendo, dominando, abusando, atropellando, sometiendo por las buenas o, por las malas a los pueblos del mundo en nombre de la libertad. Nunca se imaginó que en nombre de su cacareada libertad caería prisionero de sus propias banderas, viéndose obligado a remar contra la corriente para salvarse del hundimiento. Por años consecutivos viene perdiendo patrimonio, lo que significa, perder poder.trump.png

En esta situación lo ha encontrado Trump, que alarmado despotrica desaforadamente y lanza manotazos al aire. ¡Nos están robando!, ¡Se están aprovechando de nosotros! ¡No daré plata para este programa internacional ni para otro! ¡Antes que todos, primero somos nosotros! ¡No a los tratados de libre comercio! ¡Fuera los inmigrantes! ¡Haré un muro fronterizo que lo pagarán los mejicanos! ¡Comercio justo sin competencia desleal! ¡Aranceles para proteger la industria nacional! ¡Facilidades para captar inversiones! En ese afán se enreda con su torpeza dando la impresión de ser un loco irracional.

No se da cuenta que al desparecer los migrantes la demanda laboral subirá súbitamente por encima de la oferta, incrementando los costos de los negocios, haciendo perder competitividad a los inversionistas pues no podrían competir con los bajos precios del mercado internacional. Asesta golpes diplomáticos arteros contra Rusia y recibe golpe por golpe. Golpea a China elevando los aranceles a las importaciones procedentes de este país para no seguir perdiendo patrimonio y recibe un golpe de respuesta que lo ha revolcado. ¡A mí, con represalias!

¿Qué cosa? ¿Al tío Sam? ¿Dónde están, Superman, Rambo y todos los superhéroes que luchan por la “libertad” contra rusos y chinos? No pues tío, ahora los abanderados de la libertad que tanto pregonabas son los chinos. La libertad de comercio los está haciendo ricos y son ellos los que ahora pregonan mercado libre. Las guerras mundiales empezaron siendo comerciales. ¿Guerra quieres? ¡Estamos listos! Le dicen del otro lado del planeta. ¡Mira lo que has hecho! dicen los empresarios yanquis afectados, mostrando las rajaduras económicas.

Es que al elevar los aranceles a la mercadería china los precios se elevan automáticamente no solo en los insumos y autopartes de los ensamblajes industriales sino también en los precios que pagarán los consumidores. Las empresas pierden rentabilidad y competitividad a la par que los ciudadanos pierden liquidez en momentos en que se necesita estimular las compras. Pero esto se agrava si los chinos en respuesta elevan aranceles a la importación de productos norteamericanos. Entonces, todos los negocios levantados a costa del comercio con China empiezan a perder dinero, lo que desalienta a los accionistas que optan por retirar su dinero antes de perderlo todo.

En efecto, esta semana los mercados de valores o de inversión en EE UU cayeron inusitadamente 480 puntos. Una corrida de inversionistas que no se veía desde la gran crisis de 1929 al anunciarse los aranceles chinos hasta del 25% a más de cien productos de los gringos en respuesta a la elevación de aranceles en contra por US$ 500 millones anuales, decretado por Trump. Ver https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-04-02/stocks-second-quarter-start-is-worst-since-great-depression. Entre los productos castigados por China están: soya, automóviles y químicos.

Ambos pierden mercado por un mismo valor pero a China le sobra la plata y a EE UU no. La tercera parte de lo que China le compra a EE UU son productos agropecuarios y los agricultores estadounidenses pagarán las consecuencias. China podrá comprarle ahora a Bolivia, Argentina, Perú y otros países ampliando los lazos comerciales con Latinoamérica, el patio trasero de los yanquis. Pero todo esto es el comienzo de un conflicto mayor en el que Estados Unidos lleva todas las de perder. El ocaso de su hegemonía es ostensible. La correlación de fuerzas en el planeta empieza a cambiar.

Hay un descuadre en la estructura mundial y el desbarajuste crea necesidades de reacomodo. Latinoamérica ya no es la misma, aunque el buitre defenestrado diga que es un “perrito simpático que no da problemas”. En el caso nuestro, existe el legítimo derecho de velar por los intereses nacionales en el manejo de comercio exterior. Pero esto es solo un decir, ya que no existe una política definida y lo que prima son los intereses de importadores como Alicorp que importa alimentos aunque no se necesiten perjudicando a millones de campesinos. La corrupción en comercio exterior es tan grande como lo de Odebrecht pero todo pasa desapercibido.

Tampoco hay una propuesta definida de parte de la izquierda. Pero en esta reestructuración mundial, ¿Cuáles son las perspectivas para nosotros? ¿Qué futuro nos espera? ¿Qué podemos hacer? ¿Solo mover la colita al nuevo amo? Ustedes que dicen.

Abril 2018

DEMOCRACIA DE LA CORRUPTELA

Escribe: Milcíades Ruiz

Gran consternación ha causado en la población peruana la explosión de la corrupción al más alto nivel. Se tenía la certeza del deterioro de la vieja república pero al levantarle el velo hemos podido ver descarnadamente la gusanera que la aqueja y la repugnante podredumbre que hay en todo su organismo. El proceso de deterioro es alarmante y es necesario cortar la infección. No obstante, al designarse un nuevo gobierno, el velo ha vuelto a cubrir la realidad. Se piensa que todo se arreglará cambiando solamente las personas y no, el modelo que ocasiona dicho cáncer político.corruptela.jpg

Se ha puesto en boga la tramposa palabrita “gobernabilidad” como pretexto para dejar pasar por alto las atrocidades del sistema y en nombre de ella, asumir el comportamiento de “perro simpático que no da problemas”, al decir de PPK. Por lo pronto, el vocero de la bancada de Nuevo Perú, Alberto Quintanilla, según consigna el diario La República del 30.03.18, “subrayó que hay entre los grupos políticos el ánimo de dejar atrás la confrontación para dar paso al trabajo por el bien del país, y que esa nueva voluntad se verá reflejada en el voto de confianza que otorgará a los nuevos ministros”.

“Asimismo, el legislador opinó que el gabinete debe impulsar la reforma política y un diálogo con las bancadas para fortalecer la gobernabilidad. Ratificó la disposición de su agrupación de apoyar al gobierno en temas sustanciales, como la reactivación económica, lucha contra la corrupción y cambios en la normativa electoral y política”.

La moción de la izquierda parlamentaria pidiendo la vacancia del defenestrado presidente gringo, ha culminado triunfalmente pero, no se debería aflojar el empeño tras la derrota del chupasangre. Se ha aprovechado bien las circunstancias para ganar pírricamente apenas un combate de una guerra en que la correlación de fuerzas sigue siendo desfavorable. La derecha está recomponiendo sus fuerzas y la izquierda tiene que seguir golpeándola en los puntos vulnerables.

Pero, ¿qué significa “fortalecer la gobernabilidad? Entiendo que se refiere al fortalecimiento del sistema de dominación que causa estragos en la vieja república. Esta consigna es diametralmente opuesta al de fortalecer el poder popular, en su lucha contra la opresión y la degeneración de los órganos de gobierno. La gobernabilidad de este sistema arroja por quinta vez consecutiva presidentes corruptos. ¿No es suficiente demostración de las fallas del sistema?¿Es lo que se quiere fortalecer? Esto plantea un deslinde en el seno de la izquierda pues el proceso degenerativo también alcanza nuestras filas.

El fraude electoral a través de filtraciones millonarias para tergiversar la voluntad del electorado ha encumbrado a personas corruptas que han perdido toda legitimidad tanto en la derecha como en la izquierda, aunque nos duela decirlo. Si como consecuencia de este fraude muchos líderes de izquierda se han beneficiado con una curul o cualquier otro cargo público en gobiernos corruptos, lamentablemente también, pierden legitimidad de origen. No solamente las personas sino también, los movimientos políticos que lideran.

En este sentido, el dirigente brasileño Lula no solamente es un corrupto sino también corruptor, pues claramente ha quedado confirmado por Odebrecht, que atendía pedidos del Partido del Trabajo para apoyar campañas electorales en Perú. Las donaciones millonarias son inversiones empresariales como lo manifiestan abiertamente los dirigentes de la CONFIEP. Es que los neoliberales tienen como principio aquello de que “No hay lonche gratis”. Solo es un adelanto a cuenta de (…). La factura se carga a los costos de los proyectos pero la empresa nunca pierde y lo que se invierte en apoyos electorales se recupera por otro lado, con adendas, peajes, etc.

Si como autoridad recibes tres millones de dólares en la forma que fuere, ya estás comprometido. Y si este favor lo retribuyes con reajustes en peajes o, en el costo de los proyectos, no lo sentirás en propio bolsillo porque son números en el papel del contrato pero brutalmente estás endeudando coactivamente a los sufridos contribuyentes que pagarán tu picardía por decenas de años. Nada justifica este daño a la población. Podrán decir: “Yo no tengo nada que ocultar”. “No hice nada ilegal”, “Nunca recibí dinero alguno”, “Yo no sabía, no manejé la caja de la campaña”, etc. Pero todos sabemos que son artimañas y, favor con favor se paga.

En un estudio mundial realizado por “Transparencia Internacional” antes del escándalo ODEBRECHT se hizo la siguiente pregunta a los pobladores de más de un centenar de países, para que en un rango de 1 a 5 calificara a las instituciones por su grado de corrupción (Nada corrupto  (1)… Muy corrupto (5) ¿En qué medida percibe Ud. que los siguientes sectores se ven afectados en su país por la corrupción? – Partidos políticos, parlamento, ejército, ONG, prensa, iglesias, empresas privadas, sistema educativo, poder judicial, sector salud, policía, burocracia.

De los 12 sectores mencionados, los partidos políticos tenían el más alto porcentaje de ser percibidos por la población como corruptos, con un promedio de 3,8. Pero en el caso de Perú, los partidos políticos se llevaban la bandera con un puntaje de 4.3, (cercano a muy corrupto) solo igualable por el Parlamento, que precisamente proviene de los partidos políticos. Fuente: https://webantigua.transparencia.org.es/barometro_global/barometro_global_2013/tabla_sintetica_barometro_2013.pdf. Sin embargo, todos los partidos políticos y parlamentarios dicen que luchan contra la corrupción. Los corruptos flagrantes también lo decían. ¿Es creíble este decir de los políticos?

No se debería generalizar pero las excepciones son muy escasas. Después de lo sucedido, es probable que la percepción de la población sobre los partidos políticos haya subido a 5 por encima de cualquier otra institución, pues se ha comprobado que casi todos los partidos políticos en el Perú han sido penetrados por la corruptela y han falseado información financiera para justificar gastos de campaña electoral tanto de los candidatos como del partido político en su conjunto. El dinero de la corrupción estaba destinado a la institución y es ella a la que también se debería castigar descalificándola como persona jurídica.

Podrán decir, yo no vi nada sospechoso a pesar de que el dinero corría por raudales frente a sus ojos. ¿No era para preguntarse, de donde viene tanto dinero? No hay peros que valgan y hay que reconocer que la corrupción estaba en el ambiente pero nadie decía nada. Entonces, de aceptarse la premisa de que todos los partidos están contaminados, llegaríamos a la siguiente conclusión: 1. La democracia en el Perú se sustenta en los partidos políticos. 2. Los partidos políticos son las instituciones más corruptas del Perú. 3. Los partidos políticos están descalificados para gobernar el país.

Siendo así, no deberíamos aceptar que los partidos políticos tengan el monopolio del proceso electoral y del poder político, suplantando la representación de los sectores sociales. Hay que acabar con los vientres de alquiler y las vallas de inscripción política. El alto número de firmas de respaldo ciudadano no garantiza para nada que un movimiento político sea representativo. Las firmas se compran. La experiencia descarta este procedimiento. Resulta absurdo conservar el foco infeccioso sin contrarrestar el mal. Tenemos que buscar alternativas de solución al problema.

En esta perspectiva, planteo una renovación del sistema político abriendo al abanico de opciones para una democracia más amplia y equitativa. Una alternativa es acabar con la exclusividad de los partidos políticos y permitir el acceso a otras formas de agrupación social al proceso electoral. Muchos partidos políticos son solo cascarón que solo cobran vida en época electoral. Pero hay organizaciones nacionales centenarias, colegios profesionales, federaciones de trabajadores de cada sector económico, asociaciones empresariales, asociaciones civiles y militares, gremios nacionales e integraciones sociales que sin ser partidos políticos son más representativos que estos.

¿Y Por qué no dejar que las regiones (no los ex departamentos) tengan autonomía política propia para la elección de sus autoridades?

¿Ustedes qué dicen? Nada impide formular sus propios planteamientos. Pero sería de mucha utilidad intercambiar ideas al respecto. En uno de mis libros, “Trazos para una República Equitativa” he tratado este asunto con mayor detalle. Por esta vía tengo que ser breve. Así que, dejo para otra ocasión mayores explicaciones sobre lo planteado.

Marzo 2018.

POR LA PATRIA ANDINA

El genoma andino está esparcido en todas los ecosistemas de los andes donde los apus moran desde tiempos inmemoriales. Desde los valles más profundos hasta las montañas cordilleranas, se mantiene latente la añoranza histórica de nuestras grandiosas culturas que contrastan con el actual sistema de opresión social. Este espíritu de recuperar la patria perdida está presente en todos los países hermanos que fueron parte del Tahuantinsuyo antes de que los “mistis” extranjeros se repartieran su territorio. Es el sello de garantía de que la lucha por la reunificación no será olvidada.Tahuantinsuyo

Sus ancestros habrán sido del Chinchaysuyo, Collasuyo, Antisuyo o Contisuyo, pero en todos los descendientes ancestrales amazónicos, collas, mochicas, chachapoyas, tallanes, waris, huancas, chancas, mapuches, tiahuanaco y demás sociedades autóctonas andinas, late el fuego de la reivindicación ancestral que no se extinguirá jamás, mientras no se recupere el dominio y los valores de nuestra heredad cautiva. Ni los más crueles y sanguinarios abusos de los expropiadores europeos que nos arrebataron nuestra patria ancestral, ni las brutales represiones de sus descendientes republicanos ante nuestras justas aspiraciones, han podido extinguir este sentimiento.

Hace miles de años, los pueblos andinos surgieron y se desarrollaron autónomamente habitando territorios donde trabajaban en armonía con la naturaleza. La familia fue la base de la organización social. Así surgieron los ayllus a partir de los apus ancestrales fundadores del árbol genealógico que se fue extendiendo por valles y cuencas, generando pueblos de la misma etnia, con un mismo leguaje, organización social y cultura. A partir de los ayllus, la parentela ancestral fue gestando nacionalidades étnicas con autonomía económica, idiomática, cultural y política.

El desarrollo de la agricultura fue la base económica que permitió asegurar el bienestar sostenido de toda la etnia. El trabajo mancomunado otorgaba el derecho social al disfrute comunitario. Todo se compartía. La asamblea decidía de la forma más democrática, con la participación de todos los miembros germinales de la sociedad. Aunque los pueblos fueron creciendo y expandiéndose, esta forma de autogobierno prevaleció siempre como gestión comunitaria.

Los valores sociales provenían del reconocimiento ancestral a los líderes, del respeto a los mayores, de la cooperación y la honestidad. Todos llevaban el apellido del jefe de familia que a su vez descendía del fundador del ayllu y de los ancestros legendarios identificados con el cóndor (Condori), con la serpiente (Amaru), con el puma (Pumacahua) o con otra deidad. El líder natural tenía lazos familiares con todos y era su responsabilidad velar por todos ellos. Al no existir la propiedad privada tampoco surgían las ambiciones personales y todo mejoramiento era compartido en sociedad.

Con este sistema de vida, nuestros ancestros lograron desarrollar muchos productos alimenticios entre granos, hortalizas, frutales, raíces, tubérculos, ganadería nativa y crianzas menores, como jamás hizo civilización alguna. Desde los orígenes de la civilización andina, la coca fue el alimento básico y se cultivó como planta sagrada pues no solamente los alimentaba con sus excelentes vitaminas y minerales, sino también, les daba mayor energía para el trabajo, evitaba la hambruna en los malos años agrícolas y hasta predecía la suerte. Gracias a la coca, pudieron salvarse del exterminio total. Cultivar coca nunca fue un delito y tampoco ahora lo es. La maldad de su uso indebido vino del extranjero.

La ganadería autóctona, proporcionaba carne sana para la alimentación y materia prima para la vestimenta, calzado y otros enseres de uso general. La crianza del cuy no solo proporcionaba carne de alto valor nutritivo sino también, permitía diagnosticar graves enfermedades internas. La manufactura de harinas y deshidratados complementaban la seguridad alimentaria. Las plantas medicinales otorgaban la seguridad de la salud.

Pero nunca lo hicieron por ambición individualista, toda vez que la economía giraba en torno al beneficio común, sin apropiación privada de los medios de producción. Sus proezas en medicina, arquitectura, ingeniería agrícola, textilería, cerámica, metalurgia y más, realizadas en faenas comunitarias, no tienen parangón con otras civilizaciones del mundo. Ninguna como la andina, ha aportado tanto al bienestar de la humanidad y alimentación mundial actual. La papa se come en todo el mundo, como otros alimentos de origen andino.

El profundo conocimiento de la naturaleza y sus principios, generó la filosofía de cosmovisión andina que se tradujo en ciencia astronómica y tecnologías de aplicación práctica en todas las actividades de la vida diaria. Crearon su propio sistema para medir el tiempo y un calendario anual completo. Con admirable exactitud, ubicaron el momento preciso del solsticio de verano y el de invierno así como, los equinoccios de otoño y primavera. La ciencia astrofísica lo ha corroborado.

El solsticio de invierno en el hemisferio sur de nuestro planeta ocurre indefectiblemente 21 de junio de cada año, fecha en que nuestro planeta cambia de inclinación (23,5° de inclinación) con respecto al sol, determinando la noche más larga del año, pues el sol tarda en aparecer. Es el año nuevo andino que marca el fin del ciclo anual y el comienzo de uno nuevo. De allí que, hasta hoy, celebremos la fiesta del sol o el Inti Raymi, como gesto de gratitud y esperanza.

Y cómo no estar agradecidos del astro sol, si todo en la vida depende de su presencia. Nos libra de la oscuridad eterna y engendra la vida que germina emergiendo de la madre tierra. La temperatura, las lluvias que traen agua, el clima en que se desarrolla todo ser vivo, la recarga de energía que nos provee diariamente, la protección de la salud, la madurez de los frutos, la prosperidad de las cosechas y en fin, todos los procesos vitales, se lo debemos a su influencia. Su veneración no era el resultado religioso de falsedades improbables sino, la convicción comprobada sustentada en la cosmovisión andina como fuente de sabiduría y filosofía.

Pero los ayllus originales evolucionaron y fueron inevitables las confrontaciones guerreras propias de toda expansión territorial. Se gestaron diversas culturas de integración regional cuyos restos arqueológicos generan hoy, asombro y admiración mundial. Sin embargo, las guerras de conquista entre andinos no cambiaba el sistema social imperante en los ayllus y naciones originarias. Los jefes ancestrales o, curacas seguían representando a los pueblos conquistados, manteniendo toda la estructura social y económica, aunque reconociendo la sujeción y tributación a la organización aglutinadora predominante.

Todo ese desarrollo autárquico se fue forjando hasta llegar al Tahuantinsuyo bajo el liderazgo de los Incas. El gobierno territorial generó un Estado político social que mantuvo el sistema de autogobierno, reconociendo la autonomía local de los ayllus y la autoridad de sus curacas. El intercambio de productos era bajo la modalidad de trueque y no, por afán de lucro. No había lugar para la corrupción ni para la apropiación del trabajo ajeno como negocio porque el sistema no lo permitía. El Tahuantinsuyo fue en su tiempo, el Estado más desarrollado de nuestro continente hasta el siglo XVI, sobre una base totalmente propia, autosuficiente y forma de autogobierno comunitario desde la base social.

Ese esplendoroso desarrollo autónomo se cortó a partir del año 1532, con la llegada de invasores del continente europeo que sometieron al Tahuantinsuyo con el poderío de sus armas de fuego. Ellos trajeron e impusieron otro sistema de vida, de organización social y de gobierno. El lucro como forma de vida, la propiedad privada de la tierra y medios de producción, el dinero como factor de clasificación social, la explotación humana a costa de la fuerza ajena. Superpusieron el individualismo sobre lo comunitario, estimulando la sustracción de riquezas minerales, el despojo violento de la propiedad ajena y la apropiación engañosa del intercambio desigual mediante el comercio. Sembraron la maldad de la usura y la codicia.

Los invasores provenían de sociedades que habían evolucionado a formas de poder de dominación con gran desarrollo de las armas de guerra, navegación, y acumulación de riquezas. Predominaba la acumulación de oro y plata como fuentes de poderío de un reino o monarquía. El rey o emperador era el gobernante todopoderoso de un sistema de dominación brutal sobre sus súbditos. Era el que otorgaba la posición social de cada cual según sus títulos de nobleza. Amparaba las creencias religiosas para afianzar su dominación, haciéndolas obligatorias para los gobernados, en colusión con los jefes de iglesias que atribuían al emperador origen divino.

La riqueza acumulada, daba a las monarquías europeas poder militar, comercial, y capacidad para prosperar en todos los aspectos. Este, era el objetivo de apropiarse de otros territorios para sustraerles sus riquezas como ocurrió con el descubrimiento de nuestro continente. Los enfrentamientos entre monarquías europeas eran frecuentes, haciendo prosperar el arte de la guerra que se desarrolló mucho más con las armas de fuego usando pólvora. Fue con esa ventaja que, los conquistadores españoles pudieron vencer y tomar posesión del Tahuantinsuyo, arrebatándonos nuestra patria ancestral.

Destruyeron el Estado Incaico y su autonomía de desarrollo comunitario. Desde entonces toda la población autóctona fue obligada a trabajar para el engrandecimiento de otro país en vez de hacerlo para el propio. Al perder su sistema de autogobierno, nuestro territorio fue anexado al imperio español y en cumplimiento del “Estado de Derecho Monárquico”, la vida de la sociedad autóctona pasó a depender de las decisiones de un gobierno lejano, situado en otro continente. La economía nativa perdió su desarrollo autónomo y cambió de orientación en función de la economía monárquica extrajera. Se dejó de lado la agricultura, priorizándose la producción metálica y el comercio. Nunca más la sociedad andina recuperó su autonomía y aún hoy, es una lucha pendiente.

El Tahuantinsuyo era la patria de nuestros ancestros y fue avasallada. El Estado de Derecho Incaico fue reemplazado por el Estado de Derecho Monárquico cuya aplicación en las colonias sometidas, se tradujo en virreinatos dependientes del imperio español. De este modo, los conquistadores e invasores posteriores se atribuyeron el derecho de apropiarse de las tierras de los ayllus, confiscar todo tesoro de oro y plata, imponiendo tributos a la población nativa para el sostenimiento del imperio español. Esa dominación colonial descuartizó el Tahuantinsuyo dividiendo a los pueblos andinos en diversos virreinatos. Aun hoy, existen naciones ancestrales de un mismo origen genético e idioma y sin embargo, habitan países distintos. La reunificación es también otra aspiración pendiente.

Pero además, la población autóctona fue obligada a sufragar los sueldos de las autoridades virreinales o, “corregidores” mediante el abusivo sistema de “repartimientos” de mercadería no deseada e inútil entre las familias nativas. Estas estaban obligadas a pagarles elevados precios bajo penas severas y despojo de sus pertenencias. Los colonialistas establecieron el trabajo forzado de “mitas” obligando a toda familia nativa a dar una cuota humana para el trabajo esclavizante en las minas y talleres manufactureros. Esta obligación abusiva causó el exterminio de gran parte de la población autóctona.

Nuestros ancestros lucharon sin cesar en todas partes, rebelándose contra los abusos virreinales, pero la historia ha ocultado siempre la heroicidad de los pueblos andinos. Solo la rebelión masiva encabezada por Túpac Amaru II, no pudo ser ocultada y su trascendencia histórica llega hasta nuestros días porque la liberación andina quedó inconclusa. Pese a las sangrientas represiones, las sublevaciones prosiguieron en todos los pueblos andinos durante todo el coloniaje y hasta nuestros días, porque es preferible morir por la libertad antes que seguir soportando tanta injusticia. Son muchas las rebeliones ignoradas por la historia oficial,  escrita a conveniencia de los opresores.

Nuestros ancestros fueron obligados a seguir las costumbres europeas y a vestirse a la usanza española eliminando toda veneración al sol, a la madre tierra y a los apus ancestrales pues eran consideradas como prácticas subversivas. Los ayllus fueron desarraigados de sus terruños y amontonados en campos de concentración conocidos como “reducciones de indios”. Por ser los curacas quienes lideraban las rebeliones se les despojó de su autoridad natural suplantándola con la de “alcaldes de vara” a la usanza española. Estos eran designados por el “corregidor” entre los traidores y adulones de la autoridad virreinal.

Es innegable que la cultura extranjera de la dominación colonial superpuesta sobre la nativa trascendió en la vida andina en muchos aspectos. Aunque el acceso a la escritura y la lectura fue escaso, la integración a un grado superior de desarrollo económico-social, elevó la base de los conocimientos andinos ya existente. Sin embargo, la crueldad de esa incorporación abrupta fue detestable por el procedimiento genocida de los invasores y la segregación racial absoluta durante siglos en la que los pobladores autóctonos eran apátridas en su propio suelo, tratándolos despectivamente como “indios” (que no lo eran) o, “naturales” sin nacionalidad. Esa segregación racial contra los andinos ancestrales se mantiene hasta nuestros días porque nuestros opresores todavía mantienen su poder.

Pero por otro lado, el sistema monárquico se hizo insoportable en Europa e incompatible con el progreso social. El descontento contra las arbitrariedades y privilegios de la nobleza imperial hizo surgir rebeliones sociales. Justicia, libertad, igualdad, se escuchaba por todas partes pidiendo la abolición de dichos privilegios. A pesar de la represión sangrienta esa lucha fue incontenible, haciendo estallar el régimen monárquico hacia finales del siglo XVIII. Una nueva fuerza social apareció enarbolando la libertad de comercio contra el monopolio de la nobleza. Era el engendro del capitalismo.

De este modo, en Europa se modificó el Estado de Derecho Monárquico entrando en vigor el Estado de Derecho Capitalista. Desde entonces, la persona vale por su dinero y no por sus títulos de nobleza. El nuevo sistema de gobierno tomó la forma de república representativa del pueblo pudiente económicamente, aunque no tuviese título de nobleza. Los caudillos de las demandas antimonárquicas pasaron a ser los políticos que desde entonces asumieron el gobierno de los países.

Esos ideales emancipadores fueron adoptados por los súbditos españoles nacidos en las colonias pues estaban resentidos por los privilegios otorgados en los negocios, a los españoles de origen europeo, ya que estos, tenían monopolio comercial y preferencia en los altos cargos virreinales. La ola de la independencia fue estimulada y financiada por reinados enemigos de España con cargo a obtener beneficios económicos de los nuevos países independientes. La lucha por la independencia de los virreinatos culminó con el establecimiento de nuevas repúblicas. Nació así, la República del Perú como estado independiente sin sujeción al Estado monárquico español.

Pero no se trataba de la liberación del Tahuantinsuyo. Era simplemente, la independencia del virreinato que se separaba de España en beneficio de los colonialistas que se adueñaron del Tahuantinsuyo sin devolver el territorio a la población nativa. Era la emancipación de los amos pero no de los nativos avasallados. El Estado virreinal solo cambió de nombre adoptando la forma republicana. La aristocracia virreinal pasó a gobernar el nuevo estado republicano conservando sus títulos de nobleza, esclavos y vasallos yanaconas indígenas. La aristocracia virreinal copó todos los cargos del poder político y militar de la república.

Para la población autóctona, su situación no cambió porque el Tahuantinsuyo no fue liberado de sus opresores y los descendientes colonialistas siguieron en posesión de la patria ancestral que arrebataron a la población nativa. Posesionados de la maquinaria estatal de dominación, el gobierno aristocrático republicano mantuvo la contribución indígena y la servidumbre feudal de explotación, arrebatando más tierras a los nativos para construir sus feudos. Los supuestos patriotas nos despojaron de nuestra heredad. Sus descendientes hoy, se aprestan a celebrar a lo grande, el bicentenario de esa independencia que no fue de los pueblos andinos sino de los opresores de estos.

Los colonialistas no devolvieron el territorio hurtado a la población andina ni devolvieron el gobierno del país expropiado. Los opresores colonialistas se disfrazaron de patriotas republicanos para seguir gobernado como hasta ahora, usurpando nuestros derechos legítimos como peruanos ancestrales. Esta república no la reconocemos como nuestra porque es espuria y contiene todos los vicios capitalistas que la hacen insoportable e indignante por el alto grado de desigualdad social, pobreza, corrupción y entreguismo de nuestras riquezas a la voracidad del capitalismo globalizado.

Todo es falso en esta república que mantiene en la postración a los andinos ancestrales y usurpa su representatividad. Su democracia representativa es falsa e hipócrita pues no refleja la composición social de nuestra sociedad. Los gobernantes y sus partidos políticos suplantan la representación de los sectores sociales, excluyéndolos del acceso al poder. Ellos se amparan en un sistema electoral fraudulento para usurpar la representatividad política de los sectores sociales a los que explotan. Es inaceptable que los opresores representen a los oprimidos. Es absurdo que sus lacayos políticos asuman la representación de los oprimidos andinos.

Esta república mantuvo las mal llamadas “reducciones de indios” cambiándolas de nombre como “comunidades indígenas” y luego “Comunidades campesinas” a las cuales mantiene hasta hoy en estado primitivo, en la más indigente situación de abandono. Parte de la población nativa se refugió en los lugares más altos de la cordillera huyendo de los abusos de los opresores, y cuando ya se creían libres de los codiciosos opresores aparecen de pronto ahora como inversionistas extranjeros ambicionando las riquezas de nuestro subsuelo.

El saqueo de nuestras riquezas prosigue como en el virreinato con la complicidad de nuestros gobernantes. Nos dicen que los inversionistas extranjeros traen progreso, trabajo, carreteras y otros anzuelos. Lo que nosotros vemos, es que nos dejan daños ambientales, envenenan nuestras aguas, contaminan alimentos cultivados y pastos para los animales. Nuestra salud se deteriora con los gases y residuos mineros al paso que nuestro hábitat natural es destruido.

Mientras las riquezas están bajo suelo, somos los dueños, tenemos aire puro y ambiente natural sano. Tan luego son extraídas estas riquezas ya no nos pertenece. Se lo llevan los inversionistas mineros al extranjero como en el virreinato, en tanto que, los pueblos de las rutas mineras siguen padeciendo pobreza como puede verse en los asientos mineros más antiguos. Entonces si los beneficios no compensan los daños, ni las pérdidas de recursos y vidas humanas, es preferible que nuestros cerros se queden como están ya que así, nuestro hábitat se mantiene limpio en estado natural.

Actualmente, un nuevo tipo de colonialismo impera en el mundo. Son las grandes corporaciones capitalistas las que invaden nuestro territorio y nos esclavizan sustrayendo nuestras riquezas con la complicidad de los políticos tradicionales corruptos y vende patria. Seguimos siendo colonias dependientes de las potencias económicas que mediante tratados onerosos, intercambios desiguales, inversiones para sustracción de riquezas e intervenciones políticas y militares nos imponen su dictadura internacional.

Pero, por nuestra visión cósmica ancestral sabemos que, al igual que la etapa monárquica, también el capitalismo se acabará. Todo lo que nace, se desarrolla hasta alcanzar su plenitud, tras lo cual, decae y se extingue. La etapa capitalista de la humanidad ha entrado al ocaso de su vigencia y será reemplazado por un nuevo sistema acorde con las aspiraciones sociales contrarias a la dominación del dinero, donde los intereses comunitarios primarán sobre los intereses individualistas, como en nuestra patria ancestral.

No será para siempre que los descendientes del colonialismo y la opresión capitalista mantengan secuestrada a nuestra patria ancestral. No cesaremos en nuestra lucha por la reivindicación de nuestros valores ancestrales y la recuperación de nuestra heredad. Los tiempos buenos volverán, también el autogobierno sin intermediarios, en el que primen los interese comunitarios sobre los intereses particulares. Hemos resistido por siglos la oprobiosa maldad de los invasores europeos y sus descendientes, pero no han logrado eliminar nuestra rebeldía ni nuestro propósito de recuperar lo que es nuestro. Tampoco han podido eliminar nuestras lenguas nativas ni la visión cósmica heredada de nuestros antepasados.

La veneración a nuestro pasado andino, al grandioso Túpac Amaru II y a nuestros héroes ancestrales ocultados por la historia oficial, sigue firme como la piedra labrada que nos dejaron nuestros antepasados. En nuestros genes llevamos la aptitud y capacidad para crear maravillas mundiales como Machu Picchu. Somos de la misma cantera genética de Túpac Amaru, Túpac Catari, Tomasa Condemaita, Micaela Bastidas y demás patriotas tahuantinsuyanos.

Nuestra utopía no consiste en retroceder en el tiempo. Sino en un sentimiento nacional de justo derecho, de reivindicar nuestros valores de bien común y asumir el gobierno de nuestra heredad a la luz de nuestro tiempo. Acabemos con la postergación de los peruanos ancestrales, sean estos de pura sangre, cholos o mestizos. Reconocemos que en el Perú actual existe una pluralidad étnica y muchos peruanos provienen de etnias de otros continentes que llegaron como esclavos durante el coloniaje, como jornaleros cautivos, como inmigrantes de toda forma. Todos somos peruanos con los mismos derechos y deberes.

Pero lo que reclamamos es equidad. No es justo es que los nativos sean oprimidos por los inmigrantes, que las minorías gobiernen, posterguen y discriminen a la mayoría, como son los peruanos ancestrales. Por justicia nos asiste el derecho de representación mayoritaria en toda instancia de gobierno. Los peruanos ancestrales estamos en la ciencia como también en todas las especialidades profesionales y tecnológicas. Estamos capacitados para dirigir nuestra heredad y compartir equitativamente con todas las etnias. No necesitamos que intermediarios políticos nos representen porque lo podemos hacer directamente por mandato de nuestras asambleas.

No solamente reclamamos nuestros derechos de identidad ancestral, también la autenticidad histórica que acabe con la segregación de nuestros héroes andinos. Nuestra aspiración va mucho más allá del simple indigenismo. Nuestras prácticas milenarias y costumbristas no pueden ser pretextos para mantenernos bajo sepultura sin salida a la modernidad. Tenemos el mismo derecho de todo humano de acceder al disfrute del nivel de vida de las sociedades desarrolladas. Es preciso erradicar toda segregación a los pueblos originarios y a sus descendientes ancestrales en todos los aspectos del desarrollo humano. El actual “Estado de Derecho” es segregacionista, genera injusticias y desigualdad social. No habrá paz social mientras este, no sea cambiado profundamente.

Reclamamos equidad política porque el actual sistema electoral determina una democracia fraudulenta que suplanta la voluntad popular. Esta seudo democracia es la que por casi dos siglos mantiene en la postergación a los peruanos más auténticos. Esto debe terminar. Lucharemos por un sistema político distinto donde la democracia no sea solo nombre sino, la expresión auténtica del pueblo gobernando con la participación de todos los sectores sin discriminación racial, religiosa o de poder económico. Nosotros no buscamos la violencia. Son las injusticias y los abusos de nuestros opresores los que la generan. Solo actuamos en defensa propia.

El actual sistema electoral es antidemocrático. Por ello propugnamos un nuevo sistema sobre la base de la representación directa de los pueblos mediante nuestras asambleas locales, distritales, provinciales y nacionales. Queremos gobernar nuestros valles y cuencas por elección directa sin injerencias afuerinas. Con autonomía de desarrollo y libre disposición de nuestros recursos naturales. Queremos un nuevo Estado democrático en que todas las etnias tengan acceso al poder según la proporción de su masa poblacional en cada ámbito geográfico.

Queremos una nueva república que se rija por los valores ancestrales de honestidad y de beneficio común. Los intereses del conjunto deben estar por encima de los intereses particulares. Pero la única manera de garantizar una democracia verdadera es mediante una república popular que reemplace a la decadente república del dinero. El actual Congreso de la República no es representativo de la ciudadanía peruana sino de la corrupción, narcotráfico y de intereses deshonestos. La Asamblea Nacional de representantes del pueblo deberá ser la máxima autoridad de nuestra sociedad.

Atte.

Milcíades Ruiz

Marzo 2018

RECUPERAR LA MAJESTAD DEL PODER POPULAR

Escribe: Milcíades Ruiz

Disculpen si interrumpo vuestra concentración en las expectativas coyunturales que el  poder mediático nos pone en escena. También es importante mirar a otros lados de nuestra madriguera como hacen los suricatos para sobrevivir al acecho de los depredadores. ¿Hay peligro allá afuera? Solo vemos hasta donde la visión alcanza. Pero nuestras vidas y desarrollo en comunidad, depende también de lo que hagan nuestros depredadores. Es una cuestión de vida o muerte. Es la ley de la naturaleza. Es la lucha de poderes.OCUIVIRI 1 (1).JPG

El poder de nuestros depredadores es planetario y su preocupación central es, cómo mantener su predominio sobre la humanidad depredada, pues si los depredados desarrollan poder, peligra el orden establecido. Todo intento del dominado para adquirir poder es una amenaza a los intereses del poder predominante. EE UU lo dice abiertamente: Los pueblos que se rebelan son una amenaza a los intereses de este país. Solo ellos tienen derecho a tener poder nuclear.

Para el imperialismo, ningún país tiene derecho a tener soberanía porque atenta contra el orden establecido. El país que no acepte esta sentencia quedará sujeto a represalias económicas, militares y otros castigos. El gobierno del país rebelde deberá ser depuesto, debiendo ser reemplazado por otro que convenga a los intereses imperialistas. Esta ha sido la historia del dominio capitalista mundial hasta la actualidad.

¿Y por qué un país dominador se atribuye el derecho de aplicar represalias a un país que se atreve a ser soberano? Pues porque tiene poder para hacerlo. Entonces, mientras exista esta condición veremos las arbitrariedades más absurdas ejecutadas por el imperialismo pasando por encima de las organizaciones internacionales de las naciones. Muchos gobiernos aceptan a espaldas de sus pueblos estas arbitrariedades del amo imperialista porque comparten ideologías e intereses. Pero es detestable la conducta política de adular al poderoso para merecer su apoyo, aun a costa de traicionar a países hermanos.

Entonces vemos al poderoso imperio proceder al igual que los depredadores salvajes cuando separan de la manada a la presa apetecida para aislarla y cogerla desprotegida. Eso es lo que se viene haciendo con Venezuela de la manera más burda y miserable. Busca separar al gobierno del pueblo mediante maniobras desestabilizadoras que, ocasionan penurias en la población para obligarla a ponerse en contra. Pero también, busca separar a Venezuela del bloque latinoamericano y de conjunto continental para aislar a este país, dejándolo indefenso.

Impotentes, observamos esta salvajada en la cancillería peruana actuando rastreramente contra un país hermano solo para adular al amo imperialista, lo que encuentra eco en la señora Mendoza y su movimiento “Nuevo Perú”, pues para estos, lo que hay en Venezuela es una dictadura (Diario UNO 27.02.18). Pese a todo, nuestras protestas no impiden la barbarie de quienes están posesionados del poder de gobernar. Este es el punto al que quería llegar para preguntar: ¿Cuántos están conscientes de este crucial asunto del poder? ¿Y cuántos están dispuestos a hacer algo más que protestar?

Nuestro país se debate en una crisis estructural pero se la ve solamente como un asunto de personas. ¿Cambiando a las personas será suficiente para que cambie el país? ¿No tenemos capacidad para darnos cuenta que la vieja república está colapsando debido al obsoleto sistema político, que le ocasiona aborto de gobernantes degenerados? La fábrica nacional arroja como productos elaborados, monstruosidades nauseabundas. Padres que violan a sus hijas, sicarios en masa que matan por dinero, jueces que absuelven delincuentes pese a las pruebas, policías en bandas criminales, oligopolios de prensa y de alimentos fraudulentos, lobistas de toda calaña que parasitan a la patria, zánganos que succionan la caja fiscal, criminales de lesa humanidad indultados, trata de menores, pedófilos, etc.

¿Todos estos males sociales de una infinita lista, no son suficientes para hacer entender a la gente que la sociedad peruana está podrida y es urgente hacer cambios determinantes? Más de seis mil violadores detenidos en el 2017. ¿Y los que no son detenidos ni denunciados? ¿Cuánto más de todo esto, tiene que pasar para decidirnos a actuar contundentemente? ¿Nos falta coraje para decir basta ya? La ineptitud, inmoralidad e impunidad han avasallado a nuestra patria que ha quedado cautiva de los corruptos. Liberarla de estas ataduras es una obligación patriótica que no deberíamos eludir. ¿Cómo hacerlo? Hay, infinidad de maneras pero hace falta resolución política. Actuar es el paso más importante.

Pero no lo hagamos aislándonos de nuestro pueblo porque cometeríamos el mismo error de las víctimas de los depredadores salvajes cuando estos logran separarlas de la manada. Aislados de la masa seremos presa fácil. Para sobrevivir políticamente, tenemos que estar protegidos por las masas. Desde que la izquierda se separó de la masa popular hemos perdido muchos cuadros valiosos y su precariedad orgánica ha quedado reducida a su mínima expresión. Aislados de las masas muchos partidos políticos, agrupaciones y colectivos son solo rótulos. Aislarse del pueblo facilita el propósito de nuestros depredadores.

En nuestro calendario político, están las próximas elecciones de autoridades locales, provinciales y regionales. Para participar en ellas sobra voluntad. La gente se reúne en torno a esta oportunidad y los partidos políticos hacen planes aunque no hayan hecho trabajo de base. Conscientes de esta debilidad buscan agruparse invocando nuevamente la palabra unidad. Otra vez la misma cantaleta. Pero, ¿A qué unidad se refieren? ¿A la unidad electorera? ¿A la unidad de las cúpulas aisladas de las masas? ¿A la unidad ocasional y pasajera? ¿O a la unidad sostenible de la izquierda en torno a la lucha popular? Vaya uno a saber.

La gente se pregunta: ¿Por qué hay tantos candidatos para cada cargo? La respuesta es obvia y no podemos evitar la malicia. La campaña electoral puede costar 40 mil dólares pero si la plata no viene sola, entonces ¿Quién la pone? ¿Y cómo recuperar esos fondos más la rentabilidad de la inversión? Nadie invierte en un negocio que no es rentable. En estas condiciones los dirigentes populares nunca podrían ser candidatos porque no son pudientes. Pero no faltarán otros que sin tener arraigo popular tienen arraigo pecuniario. Para estos, lo demás, es lo de menos.

No saben nada de las funciones del cargo para el cual postulan pero no les importa porque no es un requisito saberlo. El requisito es el dinero. El dinero se hace, dicen algunos, mientras que otros dicen: “del mismo cuero sale la correa”. Es así como está tácitamente establecido en el régimen electoral. Por eso vemos a muchos alcaldes empeñados en hacer obras de cemento o “elefantes blancos” en municipios paralíticos cuyo vecindario es rural. Dan preferencia al gasto y no a la inversión reproductiva. Prefieren entenderse con proveedores fantasmas y contratistas de construcciones más no, con los de proyectos de desarrollo rural aunque el vecindario sea agrícola.

Jamás piensan en el crecimiento económico del municipio, en el PBI local, provincial o regional. La inmensa mayoría de autoridades a elegir están en áreas rurales alejadas. Revisen las propuestas electorales y se darán cuenta de lo desfasadas que están de las necesidades del vecindario. Si la economía del municipio es agrícola o ganadera, si la economía provincia es rural, si la economía regional es agropecuaria: ¿Por qué las gestiones de estas jurisdicciones tienen que estar divorciadas de sus realidades? ¿En qué se benefician los campesinos de la construcción grandes coliseos, estadios olímpicos y otros locales públicos de varios pisos?

Los gobernantes locales, provinciales o regionales pueden ser de izquierda pero quizá sus gestiones no. En nada se diferencia de sus colegas de derecha. Hasta en la corrupción. Ante la vista de sus gobernados no hay motivo para decir: “un gobierno de izquierda es otra cosa”. Pasan por los cargos sin pena ni gloria, perdón, sin gloria y con penalidades judiciales. Los ejemplos sobran. La izquierda ha tenido el gobierno de la capital de la república, gobiernos regionales y gobiernos municipales en el interior del país. ¿Cuánto ganó la izquierda con la gestión de tal o, cual, autoridad izquierdista? ¿Cuál es el prestigio que han dejado? Pero a los aludidos, eso les resbala, porque igual siguen integrando frentes de izquierda con fines electorales sin vergüenza alguna. Revisen las agrupaciones y allí los encontrarán.

No es por falta de atribuciones, que si las hay en la legislación respectiva, ni por falta de presupuesto pues ni siquiera llegan a utilizar lo programado. Entonces, ¿Cuál es el objetivo de participar en las próximas elecciones? ¿Lo saben ustedes? No me refiero a la finalidad, que es el ¿para qué? Sino a los ideales aspirados que se expresan en modo infinitivo. Esto nos lleva reflexionar sobre si obtener el poder municipal o el poder regional es un fin, o es un medio para lograr un ideal. Aunque no necesariamente tenemos que ser esquemáticos sabiendo que todo es relativo, siempre es importante tener claridad en los objetivos que se persiguen. Sin objetivos definidos no habrá mística de trabajo.

Decir todo esto, puede ser motivo para ser tildado de negativo, quizá con justa razón. Pero por lo observado en algunos grupos, el empeño está centrado en ganar las elecciones a como dé lugar, prescindiendo de los objetivos y sin entrar en detalles para evitar tensiones. Sea como fuere, es de desear que todos actúen con buenas intenciones, que el dinero gastado es por amor al arte, que no haya ambiciones personales, que la unidad sea sincera, que no lo hacen por acomodo ni por interés particular…. ¡Ya pues, no se rían!

He puesto énfasis en la cuestión de “poder” porque quería plantear que el objetivo de participar en las próximas elecciones sea empoderar al pueblo. Que no es lo mismo que empoderar a la izquierda como tampoco, empoderar al partido. Tampoco son excluyentes. De modo que, todo se puede conseguir al mismo tiempo, trabajando con honestidad política. Eso significa que nuestra perspectiva debería estar orientada a lograr que el pueblo tenga el poder realmente. Esto es, que la gestión municipal y regional tenga como base fundamental dar al pueblo la soberanía en las decisiones de gobierno.

Que no sea el alcalde o el Concejo Municipal quienes decidan a espaldas del pueblo. La autoridad elegida no debería mandar sobre el pueblo pasivo. Hay que recuperar el rol de máxima autoridad que se le ha sustraído al cabildo, o asamblea popular representativa. Que la autoridad administrativa haga lo que el pueblo determine en cuanto a la política de gobierno, la distribución del presupuesto y el control de la gestión administrativa. Las asociaciones civiles funcionan teniendo a la asamblea general como la máxima autoridad, no hay razón para que no lo hagan los gobiernos de todo nivel.

Si logramos el reconocimiento del poder popular desde la célula básica del Estado hasta las altas instancias todo podría ser diferente. ¿No les parece? Disculpen la impertinencia.

Febrero 2018