HORIZONTE ECONÓMICO ACTUAL

Escribe: Milcíades Ruiz

En el libro RAZONANDO CON LA DIALÉCTICA indico los principios fundamentales que sustentan los acontecimientos pasados, presentes y futuros. Viene al caso, la situación en que nos encontramos actualmente por la incertidumbre económica y social que afrontamos sin que el gobierno lo encare por andar perdido en su laberinto. Aunque muchos no se den cuenta, los procesos siguen su curso y el horizonte no es alentador.Razonando2

En una sociedad como la nuestra, la economía condiciona los demás aspectos de la vida. Pero la economía depende de su movimiento, en su cantidad y calidad. En esta perspectiva, podemos advertir que el movimiento económico mundial se mantiene lento desde la última crisis capitalista, condicionando el comportamiento de la humanidad en su conjunto y en particular de cada país, según su capacidad.

Si no hay suficiente crecimiento de la producción, que proporcione los niveles de empleo y consumo requeridos por el aumento de población, entonces automáticamente, la migración se agrava, la delincuencia se expande y los ajustes arrasan con los más indefensos. La preocupación hace que la CONFIEP, como organismo representativo de los empresarios proponga al gobierno un paquete de medidas de reactivación económica, aduciendo que lo hacen por el país, cuando en realidad lo hacen por sus intereses solamente.

Ellos saben que la situación económica mundial no es propicia para sus negocios y que las puertas globales escapan a su manejo. Nada pueden hacer por ese lado, pero si, por el lado nacional que ellos siempre han manejado, recurriendo a diversas maniobras según las circunstancias. Allí concentran su accionar para lograr ajustes que les permitan mantener sus márgenes económicos.

¿Dónde ajustar y cómo hacerlo? En una situación en que hay dificultades económicas su lógica es ajustar en otros lados para salvar lo propio. Entonces, por un lado, se arriman al gobierno para salvar la situación a costa del Estado y por otro, se desprenden de obligaciones con la población trabajadora para bajar costos. Entran a la informalidad laboral mediante contratos temporales por horas, días y meses, aprovechando que los migrantes se ofrecen por miserias, sin beneficios sociales.

Pero la mayoría de empresas viven a costa de las arcas fiscales, ya sea como proveedoras de bienes y servicios, o como contratistas de obras en todos los sectores públicos y en todos los ámbitos territoriales. Entonces actúan sobre las autoridades nacionales, regionales, provinciales, distritales para festinar presupuesto público. Para ello, desarrollan una estrategia que siempre les da resultado: La prensa prepara el terreno, creando opinión ciudadana favorable y los testaferros políticos entran al ataque para forzar decisiones.

Por eso, cuando la derecha demanda mayor inversión pública, no lo hace “por amor al chancho, sino a los chicharrones”. No es que esté preocupada por las necesidades del pueblo. Lo que quieren es: contratos de obras y servicios, aun a costa de corrupción. Como es fácil advertir, estos días asistimos a una presión mediática de ablandamiento político en favor del proyecto minero “Tía María” y otros rubros de la propuesta de la CONFIEP. Ya le otorgaron a la Southern, la licencia de construcción y si no pasa nada, seguirán adelante con la destrucción.

El “Caballo de Troya” que se acostumbra utilizar como argumento es que para salir del estancamiento económico y generar empleo se necesita de la inversión minera. Pero bien sabemos que la gran minería no genera ni el 1% del empleo total, porque allí todo es maquinaria y más es el daño que el beneficio social, en tanto que el agro sobrepasa el 30% del empleo total. Pero claro, los pequeños inversionistas del agro que constituyen más del 99 % de los productores agrarios no son de la CONFIEP.

En verdad, el empresariado nacional en su mayor parte, es inepto para desarrollarse por sus propios medios, y por ello busca sobrevivir también, a costa de las transnacionales, enganchándose como empresas carroñeras subcontratistas. Para ejemplo, tenemos el caso de la empresa coimera ODEBRECHT con numerosas empresas consorciadas y subcontratistas. Este esquema empresarial sigue vigente. En el caso “Tía María”, las empresas carroñeras ya están pensando en colgarse como subcontratistas.

Pero aun cuando el gobierno respalde a la Southern contra la voluntad del valle Tambo, el problema es que los resultados no son inmediatos y si no hay quien compre los minerales no hay razón para producirlos en gran escala. Ya se sienten pasos de la recesión económica mundial, pues en el 2018, el PIB mundial creció solo un 3,6%, dos décimas menos que en 2017 y por debajo de los pronósticos. Esta situación continúa en el presente año con tendencia a la baja que obliga a reajustar pronósticos de crecimiento menor.PBI

La defensa del mercado norteamericano al constatar que China se había posesionado ya de gran parte del mismo, obliga al desalojo mediante medidas arancelarias generándose un conflicto de medidas restrictivas entre los dos bandos. Este conflicto complica más la situación económica mundial. En términos neoliberales, el que se posesiona de un mercado cautivo es el que decide por encima de la soberanía nacional. Entonces, como en una guerra EE UU ataca las importaciones chinas para defender su mercado y China contrataca con bombardeo arancelario similar.

Mientras este conflicto se mantenga sin resolver, no hay seguridad de invertir, producir y adquirir materia prima. China ya no puede vender acero en EE UU teniendo que reducir su producción, sus inversiones y sus compras mineras. Así por el estilo en otros rubros y los países que viven solo de la extracción minea sufren. Esto afecta a los países proveedores de materia prima y por ello el Banco Mundial ha tenido que rebajar sus pronósticos para América Latina al que ahora asigna un magro crecimiento de 1,7% para el año en curso.

Por su parte el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) también ha rebajado sus estimaciones para nuestro crecimiento económico este año (reporte de Inflación junio 2019). En marzo había bajado a 3,4% de crecimiento del PBI, pero a junio lo ha reajustado a 3,3% y probablemente lo tenga que reducir más porque la tendencia a la baja no ha variado y de allí la desesperación para que se ejecute ya el proyecto Tía María, creyendo que es la solución como por arte de magia. Pero la recesión aprieta todo.

Las razones del pesimismo del BCR se deben a la caída de la demanda interna y externa. La demanda interna cae cuando no hay liquidez para gastar, no hay mucha disponibilidad de dinero por falta de ingresos. La demanda externa cae por recesión. La minería, que se estimaba crecería 3,2% solo lo hará en 2,2%; y la manufactura primaria que proyectaba crecer 0,5% ahora caerá a -5,9%. El agro ya terminó su cosecha grande en junio y no habrá más producción hasta el próximo año. Solo Mandrake lo hará crecer en las estadísticas.

Bueno, pero esto son solo cifras, dirán muchos más interesados en pasarse el día divirtiéndose con su tableta telefónica. Pero son indicativos para la prevención de decisiones, al igual que hacen los agricultores ancestrales que tienen sus indicativos para prevenir un año productivo bueno o malo. Si las aves anidan fuera de lo normal o los insectos cambian de conducta, etc., toman sus medidas de precaución, juntan leña y “guardan pan para mayo”.

El ritmo de vida en las grandes ciudades, no nos dejan observar indicativos prácticos. Es probable que ustedes todavía tengan margen, pero los más indefensos ya están sacando su mesita a las veredas para vender cualquier preparado a los transeúntes. Otros se amparan en el creciente comercio ambulatorio. Muchos jóvenes buscan lo más fácil y cada vez hay más menores que ingresan a las filas delincuenciales. La migración masiva extranjera desplaza a los nuestros de los puestos de trabajo y todo se va complicando. Si no reaccionamos ante los indicativos, si somos indiferentes, no podremos advertir a nuestro pueblo para que tome sus medidas de lucha.

Los formadores de opinión estarán esperando el discurso rutinario anual del presidente ante el Parlamento, para divagar sobre el texto que es solo ceremonial y muy ajeno al padecimiento de la mayoría. Pero un discurso, por más prometedor que parezca, no resuelve el problema nacional. Es solo para salvar el momento político. Los procesos económicos y sociales seguirán su curso, al margen del discurso.

GRÁFICOS DEL BCR junio 2019BCR 2

BCR 29BCR 31Julio 2019

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LOS OLVIDADOS DEL BICENTENARIO

Escribe: Milcíades Ruiz

Nos han domesticado para tomar a julio como “el mes de la patria”, como antes nos habían domesticado para referirnos a España como la “madre patria”. Ahora nos introducen al cerebro la figura del Bicentenario de la independencia del virreinato del Perú, como eje central de nuestros actos y como autómatas lo repetimos. Pero, ¿qué significa tal Bicentenario para los peruanos ancestrales que son la amplia mayoría nacional?Incas

La lucha por la independencia del Tahuantinsuyo (no del virreinato), fue insistente en muchísimos lugares, durante toda la dominación colonial pero sus heroicidades fueron ocultadas por el poder dominante y nunca se las ha podido rescatar para la historia. Es que la versión histórica que recibimos desde niños responde a la ideología del grupo social que detenta el poder. Actualmente, los luchadores sociales somos lo peor en la versión dominante y los que nos reprimen, calificados como defensores de la patria.

Toda la historia oficial está tergiversada en función de los intereses dominantes. Otra es, la versión de los dominados de cada época y esta es la que nos hace falta para conocer la verdad completa. La única versión con la que nos educan (amaestran) desde la escuela primaria, proviene de los cronistas parcializados con los conquistadores y sus descendientes, colonialista y republicanos, de los que descienden los historiadores.

Se ha generado así, un proceso bicentenario de alienación social, que hace a la población autóctona celebrar como propia, una independencia ajena. De igual modo podríamos decir, ¿Qué motivos podrían tener los esclavos procedentes de África y sus descendientes para entonar el himno nacional de sus amos? Ni que decir de los peruanos ancestrales, cuya condición social seguía siendo la misma, aun después de declarada la independencia en 1821.

En este mes, también se recuerda la independencia de Estados Unidos, cuando los colonialistas lucharon con el apoyo de Francia y España para separarse del imperio británico, al mismo tiempo que Túpac Amaru, Túpac Catari y otros líderes nativos lo hacían contra la dominación colonialista para recuperar la patria cautiva. Dos corrientes distintas pero simultáneas.

Túpac Amaru II no tuvo el poder suficiente para triunfar, pero si los subversivos revolucionarios venidos del extranjero (hoy terroristas), que en 1821 declararon la independencia del virreinato del Perú. Hubo separatismo administrativo respecto al imperio español, pero sin devolver el territorio a la población autóctona. Los opresores colonialistas se lo apropiaron como lo habían hecho desde la conquista del Tahuantinsuyo y se posesionaron del poder político militar.

De este modo, la población nativa no pudo recuperar su patria y ella quedó cautiva de los usurpadores. Entonces, cuando el coronel José De la Torre escribió el himno nacional no estaba pensando en el Tahuantinsuyo ni en la población nativa, sino en los españoles criollos como él, segregados por los españoles peninsulares.

A esta situación y no a otra, se referían las frases: “Somos libres, seámoslo siempre.”, “largo tiempo el peruano oprimido, la ominosa cadena arrastró”. “Condenado a una cruel servidumbre, largo tiempo en silencio gimió”. “la indolencia de esclavo sacude, la humillada cerviz levantó”. Tales “peruanos oprimidos” del himno, no eran los nativos a quienes se les motejaba como “indios” o “naturales”, como tampoco los negros nacidos acá, pues ambos no tenían derecho a llamarse peruanos.

Los criollos se consideraban oprimidos por el régimen monárquico con sede en España, pero sin reparar en la opresión que ellos ejercían sobre la población autóctona. Sin embrago esta, cubrió los gastos y deudas contraídas por la independencia del virreinato, mediante la “contribución de indios” que era el mayor sostén del erario nacional en la naciente república.

Pero también alimentó a las tropas patriotas y puso su sangre esperanzada en que los amos se irían y la dejarían libre. No solamente estaban en la tropa sino también en las numerosas guerrillas andinas que hostilizaban a los realistas causándoles numerosas bajas. Pero estos guerrilleros independentistas no figuran en la historia y los que cayeron heroicamente pasaron al olvido. Los esclavos negros también fueron engañados y derramaron su sangre en la contienda.

De ellos no se hablará en el bicentenario. Tampoco de los morochucos ni de las atrocidades que sufrió el pueblo de Cangallo, incendiado por el sanguinario oficial realista Carratalá en venganza por apoyar la independencia. Solo se hablará de los criollos oportunistas que siendo del campo enemigo, se pasaron a las filas patriotas ocupando los más altos cargos de gobierno, de los tribunales de justicia y de las fuerzas armadas.

Ellos figuran en la historia como próceres y están en los textos escolares. De ellos se hablará. De los héroes nativos jamás. Es comprensible que a muchos no les agrade estas expresiones. Los enfermos mentales nunca creen que lo están. Los alienados tampoco. Por eso me adelanto a pedir disculpas, por la forma tan irreverente de escribir esta nota.

No obstante, me atrevo a sugerir que, en vez de pensar en celebraciones rimbombantes, ¿por qué no pensar en poner fin al despojo y la usurpación política devolviendo el poder político a los peruanos ancestrales? ¿Es que no tienen derecho al autogobierno? Es una locura dirán los intereses de clase como lo dicen los parlamentarios estadounidenses respecto a los países latinoamericanos.

No faltará quien diga que no están capacitados, como lo dijeron liberales y conservadores colonialistas, al inicio de la república. Lo mismo decían los amos y sus lacayos para evitar la reforma agraria. Con esta mentalidad nunca hubieran votado por Evo Morales, que mantiene en la cumbre económica a su país. Preferirán la reforma política planteada por el gobierno de Vizcarra para seguir con la predominancia actual y seguir postergando a los peruanos ancestrales, refugiados en los andes, su defensa natural.

Al igual que “El Día de la Alimentación” decretada por la ONU, en que los barrigones se banquetean en nombre de los desnutridos, así también, los peruanos más auténticos no tendrán ni gratificaciones, ni panetones, ni días de descanso, ni brindarán por una independencia ajena. Se escuchará por todos lados la frase “Feliz 28”, pero sus chozas seguirán en la más espantosa soledad, comiendo de su pobreza y trabajando para no morir.

La gesta de los revolucionarios republicanos encabezados por San Martín y Bolívar, es un hecho histórico de merecida recordación y nada de lo dicho en esta nota, puede empañarla. Pero es necesario reflexionar sobre una reparación histórica que nos corresponde asumir. Está en el ambiente, pero todos se hacen los desentendidos. No esperemos que explote de la peor manera. Hay que darle una salida.

Julio 2019

EN EL CINCUENTENARIO DE LA REFORMA AGRARIA

EN EL CINCUENTENARIO DE LA REFORMA AGRARIA

Escribe: Milcíades Ruiz

Se va acabando el otoño y nos acercamos a la fecha en que tendremos la noche más larga del año. Es el fin del año andino y el comienzo de uno nuevo. La dominación colonial impuso compulsivamente a la población aborigen la celebración del año nuevo europeo en que el solsticio de invierno ocurre cuando estamos en verano. Se van a cumplir 500 años de dominación y seguimos con el implante cultural que no corresponde científicamente a nuestra geografía, pues a diferencia del hemisferio norte, nuestro solsticio de invierno, ocurre cada 21 de junio.Chacra

El mundo entero a tenido que adecuarse a esa homogenización de dominio. En nuestro país, hasta la celebración del “año nuevo chino” que hacen los inmigrantes, es destacado por los medios de prensa, pero se ignora el año nuevo andino, como una forma de discriminación encubierta. Pero los peruanos ancestrales siempre han mantenido la tradición y muchas veces a escondidas del régimen vigente.

Lo mismo sucede con la expectativa de celebración de un bicentenario aciago para los peruanos ancestrales, quienes en esa fecha perdieron su patria originaria en forma definitiva. Los advenedizos se adueñaron de la conducción del territorio nativo, dejando de lado a la población autóctona. No es casualidad que actualmente tengamos en el Parlamento a un connotado descendiente de uno de los trece de la Isla del gallo como “padre de la patria”.

En todo el país, se añora el pasado porque el presente es aberrante. Basta ver los noticieros para ver toda la podredumbre que emana la sociedad actual. ¿Puede alguien negar que hoy, hay más desnutrición que en los tiempos prehispánicos? ¿Cuándo estuvieron mejor los campesinos: en la época prehispánica? ¿en el virreinato? ¿en la república? ¿Hubo más delincuentes que ahora? Es obvio que el modernismo ha traído muchos beneficios, pero los pueblos originarios han quedado rezagados por la maldición de una dominación que no los deja avanzar.

A diferencia de los países dominantes que trabajan la tierra con agricultura de precisión digitalizada, ahorrando costos y esfuerzos; en nuestros andes se trabaja todavía con herramientas prehispánicas. Vayan a las zonas rurales del sur y encontrará a los campesinos trabajando con chaquitaclla, transitando puentes artesanales de paja y durmiendo sobre piel de animales. ¿Es justo que los dueños de casa, desplazados por los advenedizos vivan es estas condiciones? Si no lo es, ¿Por qué permitimos tanta injusticia?

Sus ancestros hicieron Machu Picchu, que se conserva como una maravilla mundial, pero vemos a los descendientes sirviendo como bestias de carga a los turistas y son otros, los que se benefician de los millones de dólares que genera esta colosal herencia nativa. Se les moteja de “indígenas” a los campesinos de pura sangre autóctona, despectivamente, pero ellos llevan consigo la herencia genética que hizo posible el acervo arqueológico y cultural del cual todos los peruanos nos sentimos orgullosos

Cuanto más vil es el sistema que nos rige actualmente, mayor es el deseo de recuperar la patria perdida. Por eso, no se extingue la añoranza por el Tahuantinsuyo y se conserva el Inti Raymi como año nuevo andino que desde tiempos inmemoriales se festeja como culminación de todas las cosechas, coincidiendo con el solsticio de invierno. Siempre ha sido una fiesta de gratitud al sol por los beneficios recibidos en la producción de alimentos, salud, clima y otras bondades.

Pese a la segregación histórica, los nativos han preservado de una u otra forma, sus fuentes idiomáticas, sus cultivos y crianzas autóctonas y sus valores sociales. En Lima, se celebraba la “Fiesta de los Amancaes”, desde la colonia porque allí se reunían los segregados, en las estribaciones de los cerros aledaños teñidos de amarillo por la floración de esa planta silvestre en el mes de junio.

En reconocimiento de la inocultable tradición aborigen de esta fiesta, el presidente de la república, Augusto B. Leguía decretó en 1930, que el 24 de junio de cada año se celebre como “Día del Indio” y se rinda homenaje en escuelas e instituciones, a la población ancestral, estableciéndolo como feriado no laborable. Pero su condición como siervo feudal no cambió.

Lejos de devolverles sus tierras arrebatadas a la fuerza, seguían siendo despojados de su heredad por parte de los descendientes de la dominación colonial y republicana. El despojo de tierras generó una estructura feudal de tenencia. Los terratenientes tenían como vasallos a los despojados, obligados a trabajar gratuitamente en las tierras del amo. Las mujeres tenían que trabajar por turnos en la casa del hacendado. El señor feudal era conocido como el “gamonal”, en referencia a una planta parásita que vive a costa de otras.

Los que no han conocido esta realidad, no se imaginan los escalofriantes sufrimientos de los campesinos avasallados por los gamonales. La casta feudal tenía bajo su control a los jueces, con la complicidad de los sacerdotes que siempre reprendían a los nativos, parcializándose con los hacendados. Tenían sus propias cárceles en la casa hacienda y allí castigaban y torturaban a los nativos rebeldes. Los que reclamaban eran castigados sin misericordia.

Los gamonales y sus hijos, violaban esposas e hijas de sus vasallos sin que fueran sancionados. Cuando al gamonal le faltaba dinero, arrebatan bienes y ganado de sus vasallos con cualquier pretexto y les imponían castigos totalmente arbitrarios. La justicia era imposible. Muchos gamonales eran también senadores y diputados influyentes del Congreso de la República, como también algunos llegaron a ejercer la presidencia del Senado, de la Cámara de Diputados y hasta ocuparon la presidencia de la república.

Con todo este poder, se posesionaron de diversas empresas en todos los ramos de negocios constituyendo una oligarquía política y económica, que corrompía líderes de los partidos políticos para hegemonizar su poder. Estudiantes, intelectuales y personalidades progresistas reclamaban por las calles y plazas, una reforma agraria que reivindique al campesinado, pero los legisladores la impedían porque defendían los intereses terratenientes. No había salida.

El triunfo de la revolución cubana y su programa de confiscación de tierras y empresas extranjeras, nos mostró que había otra opción, y se generó en nuestro país una corriente política de optar por la lucha armada como solución frente al impase político. Los campesinos prorrumpieron en los latifundios tomando las tierras para recuperar lo que era suyo y la represión sangrienta no se hizo esperar. El Ejército de Liberación nacional- ELN, incursionó en 1963, por Puerto Maldonado para iniciar la guerra de guerrillas por una revolución agraria, y gobierno popular. Javier Heraud cayó en esta tentativa.

En 1865, precisamente en junio, se reiniciaron las acciones guerrilleras en la sierra y selva central, como también en la selva de Cusco por parte de los combatientes del MIR mientras los combatientes del ELN lo hacían en la selva de Ayacucho. El júbilo fue inmenso entre el campesinado ayacuchano cuando se tomó la hacienda Chapi, eliminando a los gamonales abusivos.

La represión fue cruel y fueron los campesinos los que mayormente derramaron su sangre. Pero este drama sangriento impactó la sensibilidad de los oficiales del ejército enviado a develar la rebelión para que la oligarquía mantuviera su poder total. Sorpresivamente, hicieron suyas las demandas de los guerrilleros caídos, y encabezados por el general Juan Velasco Alvarado, resolvieron derribar el poder de la oligarquía terrateniente. La insurrección se produjo el 3 de octubre de 1968, a un año de la muerte del “Che”, cuyo sacrificio también los impactó.

Asumieron el gobierno siguiendo un proyecto diferente, establecido en el “Plan Inca” con el fin de establecer una democracia de participación plena. En esos términos se dio lo que llamaron Revolución Peruana de la Fuerza Armada. Iniciaron de inmediato la recuperación y nacionalización de los recursos petrolíferos y minerales en manos de empresas extranjeras. En junio de 1969, Velasco promulgó la ley de Reforma Agraria con las siguientes palabras:

“Hoy, en el Día del Indio, día del campesino, el Gobierno Revolucionario le rinde el mejor de todos los tributos al entregar a la nación entera una ley que pondrá fin para siempre a un injusto ordenamiento social que ha mantenido en la pobreza y en la iniquidad a los que labran una tierra siempre ajena y siempre negada a millones de campesinos. Lejos de las palabras de vanos homenajes, el Gobierno Revolucionario concreta en un instrumento de inapelable acción jurídica ese anhelo nacional de justicia por el que tanto se ha luchado en nuestra Patria.

De hoy en adelante, el campesino del Perú no será más el paria ni el desheredado que vivió en la pobreza, de la cuna a la tumba, y que miró impotente un porvenir igualmente sombrío para sus hijos. A partir de este venturoso 24 de junio, el campesino del Perú será en verdad un ciudadano libre a quien la patria, al fin, le reconoce el derecho a los frutos de la tierra que trabaja, y un lugar de justicia dentro de una sociedad de la cual ya nunca más será, como hasta hoy, ciudadano disminuido, hombre para ser explotado por otro hombre.”

Nadie creyó que Velasco fuera capaz de esta proeza. Es más, se decretó amnistía para los guerrilleros y se les invitó a participar del proceso. La izquierda estaba desconcertada. No puede ser dijeron algunos y se pusieron en la oposición. Hoy lo lamentan. La revolución iniciada fue traicionada desde adentro del gobierno por acciones de la Central de Inteligencia Americana. Velasco fue depuesto y volvió la podredumbre que hoy, nos agobia.

De este modo, la reforma agraria quedó desactivada en sus inicios. Solo se cumplió la primera fase de expropiación y adjudicación. Continuaba con la tecnificación y gestión empresarial, conformando un enorme empresariado asociativo, en un nuevo ordenamiento territorial sobre la base de Proyectos Integrales de Asentamiento Rural- PIAR. Esta reforma fue saboteada y desvirtuada pero los enemigos de ella, no pudieron revertir la devolución de las tierras ya en poder de los campesinos. La derecha promovió la destrucción de las empresas creadas por la reforma agraria mediante la parcelación individual y Sendero dinamitó las instalaciones de las SAIS y Empresas de Propiedad Social, matando gerentes y dirigentes.

Al conmemorarse el 50 aniversario de la promulgación de la Reforma Agraria, expreso mi reconocimiento a todos los que la hicieron posible, luchando por años, desde abajo y desde arriba, en todas las formas, en todos los tiempos. Muchos fueron perseguidos, encarcelados y murieron por ella. Lo menos que podemos hacer, es rendirles el homenaje que se merecen.

Junio 2019

LA CUESTIÓN AGRARIA

Escribe: Milcíades Ruiz

Sin desarrollo agrario, no habrá desarrollo nacional. Esta es la experiencia histórica de los países que han alcanzado un alto nivel de desarrollo. Estos empezaron siendo economías agrícolas rurales antes de incursionar en la industrialización urbanizada para luego convertirse en potencias tecnológicas. Aun así, en este nivel, jamás han dejado de lado el sector agropecuario, por razones de equilibrio estratégico, interno y externo. Revisen la historia de cada país desarrollado y lo comprobarán.Razonando2

En el libro “Razonando con la dialéctica” podrán ustedes confrontar los principios que condicionan el desarrollo de las naciones y la explicación de todo cuanto sucede en la vida personal, familiar y social. Los procesos no ocurren porque sí, ni suceden aisladamente. Todo tiene su razón de ser y si en nuestro entorno, no logramos ver los orígenes de los problemas, entonces tendremos que ampliar la mirada más allá de lo evidente.

La agricultura es solo una parte del engranaje de una maquinaria que mueve un país. Esta maquinaria tiene otras partes y todas funcionan integradamente al mismo tiempo, de modo que, si no hay sincronización en la integridad, el resultado total se verá afectado. El siguiente ejemplo concreto nos permite entender esta situación en términos sencillos.

Cuando el agricultor tiene liquidez, mueve la economía local y nacional porque puede comprar semillas de alta productividad, herramientas, insumos, instalaciones, equipos productivos, maquinaria agrícola, fármacos agropecuarios, ropa, útiles escolares, uniformes, calzado para los niños, artículos para el hogar, consumir en un restaurante, consumir bebidas envasadas y hasta la bodeguita del pueblo eleva sus ventas obteniendo mayores ingresos para capitalizar y expandir sus negocios.

A la inversa, si el agricultor no tiene disponibilidad de dinero, los agricultores dejan de comprar y los proveedores dejan de vender. Vayan a un pueblo pequeño de nuestra serranía y comprobarán que en estos casos el movimiento económico es cero porque nadie compra y nadie vende. Las bodeguitas languidecen y los agricultores se ajustan al autoconsumo, no tienen para comprar ropa ni cuadernos para los hijos, menos para pagar médico, ni adquirir tecnologías. Los niños entonces tienen que caminar descalzos y curarse solo con hierbas. Toda la familia come menos y mal.

En el primer caso, los fabricantes y empresas comercializadoras, prosperan porque hay consumo de lo que producen y abastecen. La venta de semillas, herramientas, fertilizantes, insecticidas, envases y demás artículos hace que las empresas urbanas ganen dinero y crece el PBI nacional. En el segundo caso, las empresas proveedoras disminuyen sus ingresos y se ajustan a la crisis despidiendo personal, cerrando sucursales y produciendo menos, lo que hace reducir el PBI. Esto hace bajar los ingresos del Estado y si no alcanza para cubrir los gastos, acude al endeudamiento extranjero para salir del problema, pero nos pasa la cuenta de esa deuda.

Como se puede apreciar en el ejemplo descrito, la afirmación de que no hay desarrollo nacional sin desarrollo agrario, tiene fundamento comprobable. Pero si no tenemos un razonamiento dialéctico, vamos a ver los problemas del país de manera aislada. Vemos a los agricultores que, en su desesperación hacen paros y bloquean carreteras, pero nadie los entiende. La población urbana se muestra indiferente porque tampoco entiende y los políticos miran el problema como una oportunidad para sacar provecho.

El presidente de la república, el mismo que les ha rebajado la cuota presupuestal dice con desparpajo: “El agro ha sido olvidado y hay que atenderlo” pero solo es un decir político ya que el presupuesto es ley que no se puede variar pues constituye malversación. Entonces, para tratar los reclamos ofrece una “mesa de diálogo” que, en la práctica, es una “mecida de diálogo”. Solamente se baja la fiebre, pero la enfermedad sigue intacta.

Tratar el problema agrario, desvinculado del desarrollo nacional es pues, una ineptitud gubernamental. Pero no basta comprender el rol estratégico del agro en el desarrollo nacional sino también, saber que la conducción de un país, tiene que ser certera. Cada país que busca desarrollarse tiene un plan y una estrategia de desarrollo. Los países desarrollados se rigen por planes a treinta y cincuenta años para mantener su predominio y nos tratan como parte de sus feudos.

¿Hay alguien en el Perú, que sepa a donde nos dirigimos y lo que seremos dentro de cincuenta años? Eso solo lo saben los países dominantes que son los que nos llevan de las narices. Nosotros no tenemos desarrollo propio. Hoy el Estado vive de la carroña que nos deja los países desarrollados que explotan nuestros recursos minerales y petroquímicos hasta que se agoten. ¿Y después? La agricultura en cambio, es una actividad que genera riqueza renovable, porque no se agota.

El valor del sector agrario en el desarrollo nacional tiene muchos otros alcances que no los menciono para no extenderme demasiado. Pero la conducción del Estado tiene que distinguir lo que conviene a una estrategia de desarrollo y proceder aprovechando nuestras fortalezas para generar desarrollo propio. Un sector como el de salud puede ser muy importante desde un punto de vista, pero si solo está orientado al gasto, entonces es una carga que mayormente beneficia a las transnacionales que fabrican medicinas. En cambio, lo que se emplea en desarrollar el agro no es gasto, sino una inversión reproductiva que no solo recupera capital invertido sino genera riqueza, empleo, etc.

El manejo en la conducción de un país, es de suma importancia para alcanzar mejores niveles de vida y desarrollo. Venezuela y Bolivia son ejemplo de dos estilos de conducción gubernamental, con los resultados que todos conocemos. Pero también China, Rusia, EE UU y otros países desarrollados tienen una historia económica con respecto a su sector agropecuario. Vietnam es más pequeño que el departamento de Loreto y a pesar de haber salido del coloniaje recién en el siglo pasado, teniendo más de 90 millones de habitantes, exporta alimentos y tecnologías, calladamente sin alardear.

No miremos pues al agro peruano solamente como una isla donde sus pobladores son pobres, ni lo hagamos por compasión. Los campesinos son víctimas de un sistema irracional que nos tiene como cómplices del daño pues, aunque lo neguemos, los miramos como gente de inferior nivel y los discriminamos de una u otra manera, sin pensar en su enorme potencial como agentes de desarrollo, como lo tuvieron sus ancestros, antes de que los conquistadores europeos truncaran su desarrollo autónomo.

Junio, 2019

CUESTIÓN DE DESCONFIANZA

Escribe: Milcíades Ruiz

La “Cuestión de Confianza” presentada por el Ejecutivo ante el Legislativo nos ha mostrado la situación caótica de la vieja república. El vetusto sistema de gobierno ha sido trastocado generando desorden legalizado al amparo del cual se recurre a malas maniobras. El Ejecutivo quiere legislar y suplantar al poder electoral, supuestamente autónomo, pero lo hace de una manera torpe con mucha chabacanería que linda con la extorsión política haciendo que el Premier solicite al Poder Legislativo el voto de confianza o de lo contrario, se suicidaba con su gabinete llevándose consigo al Parlamento.Razonando2

Pero razonando con la dialéctica, este episodio es solo un eclipse pasajero que no debería hacernos salir del carril. Por algo dijo el presidente del BCR, que Vizcarra no estaba preparado para gobernar y el bajo peso político del gabinete que lo acompaña, podría ser una muestra de lo poco serio de asumir el gobierno. Como ya lo han advertido algunos estudiosos, este Jefe de Estado carece de horizonte y quizá por ello, se ha propuesto gobernar según sopla el viento, procediendo chabacanamente según la corriente de opinión callejera indignada por la podredumbre de la corrupción.

Pero este proceder chabacano podría generar mayor caos y la altanería de solicitar confianza para someter al Parlamento desprestigiado podría ser un “Ir por lana y salir trasquilado”, porque no ha obtenido lo que quería. El Premier disforzadamente buscó enfrentarse al Parlamento, exigiéndole que se dedique a trabajar los proyectos de ley del presidente a lo que llama, reforma política. Para ello, dejó de hacer lo que corresponde a sus funciones ejecutivas.

Ese comportamiento insolente de un funcionario administrativo contra el parlamento de la república, resulta inadmisible si comparamos con la organización popular donde el Presidente no tiene derecho a suplantar al Comité Electoral autónomo. ¿Se imaginan ustedes a un gerente de segundo orden desafiando al directorio de una empresa cooperativa? ¿Y qué podríamos decir del administrador de una organización social exigiendo con amenazas una cuestión de confianza a la Asamblea General de un sindicato, de una asociación, de una comunidad campesina?

La coyuntura asquerosa no justifica que, por ello faltemos contra los principios democráticos. El descuido de su trabajo por parte del premier, le cuesta al país un descenso de la inversión pública por más del 10% cuando más se necesita. La mayor caída desde 2016. Los ministerios están muy retrasados en su programa presupuestal. No se atiende los problemas del sector agrario pese al paro, los pescadores anuncian otro paro y la CGTP está convocando un paro nacional.

Hay descensos productivos en todos los sectores. El PBI del primer trimestre ha sido solo de 2.28% (INEI) y a este paso no se podrá alcanzar las metas para este año. Esto está bajo responsabilidad del actual gabinete que se dedica a la politiquería y no, a su labor administrativa. De nada habrá servido otorgarle la confianza solicitada si se comprueba la ineptitud ministerial.

Quizá para muchos sorprenda este cuestionamiento tan distinto a la visión generalizada. Admito que puedo estar equivocado y me hubiese gustado escuchar las orientaciones de un líder de izquierda al respecto, pero no lo encuentro. Estoy muy lejos de querer favorecer a la basura política de la derecha corrupta, pero si me preocupa ver a la representación parlamentaria de izquierda de actuar como furgón de cola de Vizcarra, sin tener una propuesta propia de nuestra ideología. ¿Es que la izquierda no tiene propuestas? O es que somos incapaces.

Pero como repito, este episodio coyuntural de la cuestión de confianza no nos debe distraer de nuestra misión. El Partido Aprista Peruano- PAP (no el APRA como se acostumbra decir), era un partido revolucionario que se levantó en armas, cayendo en esta lucha muchos heroicos militantes. Pero su cúpula, fue cediendo posiciones de coyuntura en coyuntura, buscando el mal menor y así, terminó en el otro bando. Este es el riesgo de los partidos de izquierda timoratos carentes de lucidez dialéctica. Se puede ceder en movimientos operativos, pero no en cuanto a principios ideológicos.

En Venezuela es el Parlamento el que le hace la guerra al Ejecutivo y la izquierda desarrolla argumentos en defensa de este. En el Perú es a la inversa y al menos las bancadas de izquierda se alinean con el Ejecutivo, el mismo que, impulsa el “Grupo de Lima” contra el Ejecutivo de Venezuela. ¿Se han puesto a pensar en el supuesto caso que la izquierda gane la mayoría parlamentaria teniendo al Ejecutivo en la oposición? ¿Aceptaría la izquierda, que el Ejecutivo chantajeara al Congreso con una cuestión de confianza? O defendemos los principios democráticos o nos dejamos llevar por la coyuntura.

Actuar dialécticamente, es la mejor garantía para la coherencia política con nuestros principios. Ustedes que dicen.

Junio 2019

LA DIVINA COMEDIA

Escribe: Milcíades Ruiz

Se abrió el telón y en el escenario aparecieron en sesión plenaria, todos los lavanderos (de activos) afiliados a la Confederación Interpartidaria de Mafiosos-COIMA. El primero en hablar fue un japonés en su condición de ex presidente genocida que, tras las ejecuciones extrajudiciales de niños, estudiantes, mujeres y ancianos como represalia anti subversiva alegó: “Soy inocente”.piratas-del-callao.jpg

 “No soy la señora K” dijo la hija. ¡Que quede bien claro! Fuerza Popular no ha recibido dinero de Odebrecht”. Intervino entonces el expresidente “Feli-pillo” para decir: “Oiga …… ¡No soy corrupto! Que me muestren una prueba, uuu…na, y me retiro de la política”. Le tocó el turno al expresidente indultador de narcotraficantes que muy horondamente dijo: “La corrupción no está en mi”. “Otros se venden. Yo no”.

Por su parte la jefa del gobierno de Humala exclamó: “Esa agenda y esa letra, no son mías”. Desde el lado izquierdo del salón se oyó decir a la ex alcaldesa: “Busquen, levanten la alfombra, a ver si encuentran algo que me vincule a la corrupción. No he recibido nunca un sol de la empresa Odebrecht”. En el extremo derecho, la lideresa de este sector se hacía la muertita, pero alegó: “Los aportes de campañas no son delito”.

Al instante, el corrupto pinocho gringo replicó: “Vamos a ser implacables contra la corrupción”. “Se afirma que, después de haber sido ministro, se me contrató como consultor financiero. Esta supuesta afirmación también es falsa”. Le tocó entonces hablar al presidente accidental que tras frustrarse el affaire Chincheros dijo “Yo no fui”. (…) hace 12 años, cuando era parte de la empresa, dio servicio de alquiler de maquinaria a unas empresas que hicieron la carretera Interoceánica Sur, pero ninguna fue Odebrecht” (Fue con CONIRSA, que consorciaba a Odebrecht y otros del Club de la Construcción).

De pronto, ingresó a la escena la fuerza de choque lanzando la voz de alarma: ¡“Viene la fiscalía”! Se oyó un disparo y alguien cayó. Todos salieron disparados: Políticos nacionales, regionales, provinciales, distritales, testaferros y demás, se camuflaron entre la gente. Se cerró este capítulo y Damián descendió a los infiernos, pero hay quienes dicen que, al tercer día, resucitó entre las ratas. Buscó el desagüe y salió por París. No lo creo.

Lo que sí creo, es que los partidos políticos son los organismos más corruptos del Perú, salvo desconocidas excepciones. Es la percepción popular recogida en diversas encuestas de opinión. Los partidos políticos son feudos privados. Es la comprobación sociológica. Los señores feudales, son caudillos políticos que deciden y distribuyen el botín de la conquista electoral. Estos, por ahora están bajo la persecución de la fiscalía hasta que, pasado el momento, sean amnistiados o indultados.

Pero el libreto de esta tragicomedia continúa con el siguiente capítulo porque los caudillos siguen manejando sus dominios, aunque estén presos. Con el cinismo al tope, los corruptos no cesan en repetirnos que están contra la corrupción. ¿No es esto una ofensa a la inteligencia popular? La política ha degenerado en politiquería, pero todo esto, es solo el reflejo de una estructura de dominación que insólitamente, lleva el nombre de “democracia”.

En el siguiente capítulo, desde el mismo seno de la corrupción ya se ha lanzado la propuesta de una supuesta “Reforma Política” para que la aprueben precisamente los políticos corruptos que deben su sitial al régimen vigente. ¿Se imaginan ustedes, a las bandas de delincuentes comunes haciendo desde sus guaridas, la reforma del código penal?

Pero así se gobierna la república, y lo mismo sucedió en la década de 1960 cuando la reforma agraria era un clamor nacional. La oligarquía terrateniente del Ejecutivo remitía timoratos proyectos de reforma agraria a la oligarquía terrateniente del Legislativo. Todos reconocían la necesidad de la reforma agraria, pero lógicamente, los oligarcas y sus testaferros politiqueros la hacían imposible, utilizando durante años toda clase de argucias, para evadir la medida.

Se gestó entonces la insurgencia armada que no cesó hasta que el gobierno de Juan Velasco Alvarado hizo la reforma agraria tras derrocar la putrefacta oligarquía. Con el retorno del anacrónico sistema político la población es obligada a optar exclusivamente por partidos políticos y estos, están obligados a corromperse para no quedar fuera.

Cuando Toledo fue denunciado al descubrírsele una masiva falsificación de firmas para la inscripción de su partido político, escuché decir a un alto dirigente de un partido de izquierda: “¡Pero si eso hacemos todos!”. Como ya lo he dicho, mi propuesta es eliminar dicha exclusividad y permitir el acceso directo a la administración estatal en un régimen equitativo multisectorial.

Pero en el caso del proyecto de reforma política propuesto por el Ejecutivo tampoco está dirigido a cambiar la naturaleza antidemocrática del sistema político imperante. Es solo un conjunto de refacciones administrativas del vetusto modelo, ocultando las fallas de la corruptela para hacerlo menos vulnerable al reclamo popular. No lo cambia. Lo perfecciona.

El escenario político ha sido interrumpido por el drama agrario pero la comedia trágica para el pueblo prosigue en los siguientes montajes del libreto. Los campesinos hacen un paro y el gobierno le dice: No hay problema. “Tenemos coincidencias. Estamos de acuerdo, el agro está olvidado”. Pero esto lo dice precisamente el gobierno que lo ha olvidado, relegándolo al 11 lugar en el presupuesto nacional, pues considera que los gastos militares tienen mayor prioridad que invertir en la producción de alimentos.

Otra vez la misma burla. Pero precisamente, es el engaño, el eje central de la desdicha impresa en el libreto de nuestra historia. Así, se gobierna el Perú. “No estamos aquí para repetir la historia sino para cambiarla” ha dicho el Premier, de profesión, actor. ¿Le vamos a creer?

Mayo 2019

RECORDANDO A JAVIER HERAUD

Escribe: Milcíades Ruiz

Está cercano el “Día de la Madre” y no pude evitar recordar a la madre de Javier Heraud, a la mía y a la del sindicalista Luis Zapata Bodero, que al enterarse de que su hijo querido había caído luchando en la guerrilla del ELN en Ayacucho, sintió el desgarro emotivo que la estremeció de tristeza y llanto. Luego del golpe, reaccionó con gran coraje y nos dijo: “Hay que seguir en la lucha”.

5Hace 56 años el calendario era como el actual. El día 12 de mayo de 1963 se celebró el Día de la Madre, pero ese día la mamá de Javier Heraud como de muchos jóvenes becarios que fueron a estudiar a Cuba, no recibieron el abrazo ni la llamada telefónica que toda madre espera. Todas se preguntaban ¿Qué habrá pasado?

Ese domingo, Javier Heraud, con uniforme verde olivo, dejaba atrás el río Manuripi en la selva boliviana y caminaba por un sendero “entre pájaros y árboles” cargando una ametralladora ZB30 rumbo a la frontera con Perú, cerca de Puerto Maldonado para iniciar la guerra revolucionaria por una patria socialista. Tres días después, el 15 de mayo, los medios de comunicación propalaban la noticia de la muerte de Javier acribillado en una canoa en el lecho del río madre de dios. El río era su otro yo, y expiró entre pájaros y árboles.

Es de imaginarse la sorpresa y el inmenso dolor de su madre que lo creía en Cuba estudiando para lo que había sido becado. Y las madres de quienes estábamos en la misma condición de Javier clamando al cielo porque sus hijos becarios no estuvieran en las mismas andanzas. “Tu hijo también está muerto y no va a volver” le decían a mi madre, pero ella se aferraba a su esperanza de fe, en medio de su tristeza. Ellas nos acompañan siempre en el pensamiento, asumiendo sufrimientos de toda índole.

Al recordar a Javier, pienso que tan solo somos un estado de la materia. Una glándula genérica que, al ser impactada por las condiciones del entorno, segrega pensamientos y sentimientos particulares. Es nuestra sensibilidad personal que se procesa desde nuestra gestación. Podemos ser distintos, pero nos acoplamos con nuestros similares. Espontáneamente nos nace cantar, reír o, luchar por un ideal, solos o en compañía. Javier Heraud lo hizo y se incorporó a la Ilíada revolucionaria de su época, sin saber que los dioses del Olimpo dialéctico le tenían reservada una epopeya heroica.

Pero los Apus de nuestra cordillera lo rescataron para nuestra historia y allí mora su ejemplo, como el más puro paladín de los precursores del socialismo peruano. Tenía apenas 2o años, cuando sus proezas poéticas ya eran reconocidas. Pero le faltaba completar la epopeya en su parte más dramática. Coincidimos en este escenario, junto con nuestras madres. Javier era un río y no tenía miedo de morir entre pájaros y árboles, pero se atrevió a desafiar su designio, como lo hicimos sus compañeros asumiendo el llamado histórico.

No estaba solo cuando en 1961, una bandada de jóvenes, se posaba en la casona de la Universidad de San Marcos para postular un mejor futuro, accediendo a una beca de estudios ofrecida por la triunfante Revolución Cubana. El jolgorio juvenil nos embargaba abrigando muchas ilusiones y partimos en el verano de 1962, rumbo a la Habana. Al llegar encontramos una gran euforia popular. Eran los primeros años de la construcción socialista y la efervescencia estaba en su punto más alto.

En este nuevo escenario, veíamos a todo el pueblo armado circular por las calles, ya como soldados uniformados de verde olivo, ya como milicianos con uniforme jean azul. Hermosas milicianas con pistola al cinto, boinas y botines militares, hablando de los logros, de la guerra de guerrillas, de los combatientes, de Fidel, de Raúl, del Che, Camilo Cienfuegos y muchas heroicidades.

Los afiches, carteles y retratos de los guerrilleros estaban por todas partes y multitudes llenaban extensas plazas para las conmemoraciones. Las delegaciones revolucionarias de todo el mundo expresaban su admiración y las brigadas de alfabetizadores recorrían los campos. Entre ellos algunos peruanos que llegaron antes. La torrencial lluvia de la Revolución Cubana hacía reverdecer las zonas áridas de la política Latinoamericana. Nosotros éramos los brotes y allí nos encontramos con otros jóvenes de países hermanos.

La reforma agraria, la nacionalización de los recursos naturales y de las industrias, la escolaridad gratuita, con libros y uniformes para todos, atención médica gratuita incluyendo medicinas. Ex trabajadoras domésticas estudiando medicina y otras profesiones. Todo nos conmovía profundamente, impactando nuestra sensibilidad. Imposible sustraerse a este escenario.

Fidel nos visitó en nuestro alojamiento y junto con él, nos sentamos en el piso para hablar de los estudios, de la revolución cubana, de la realidad peruana, preocupándose porque tuviéramos todas las comodidades. Hasta ordenó se le dieran zapatos nuevos al ver a un becario con las zapatillas rotas. Su sencillez, su solidaridad con nuestra situación nos daba confianza para conversar animadamente.

Por eso, cuando al despedirse nos ofreció su ayuda a los que voluntariamente quisiéramos prepararnos como combatientes de la revolución peruana, muchos becarios no dudamos en apuntarnos. Unos cuantos prosiguieron como becarios. Pero ver a Javier Heraud anotarse entre ente los aspirantes no podía pasar por alto. ¿Un joven miraflorino, con modales cultivados, pasaría la prueba previa?

Había que subir por las estribaciones a la montaña más alta de Cuba, el pico Turquino y recorrer los campamentos guerrilleros de “Sierra Maestra”. Pero Javier no solo se enroló, sino también animó a los otros poetas de su grupo de amigos hacer lo mismo. Ellos siempre estaban juntos compartiendo sus afanes literarios. Estaban, Mario Razzeto, Edgardo Tello, Pedro Morote, Rodolfo Hinostroza, Marco A. Olivera. Todos muy jóvenes.

La mayoría de becarios éramos de condición humilde, provincianos y acostumbrados a una vida ruda. Algunos becarios provenían de la serranía donde caminar cerros es común y sufrir los abusos gamonales no era raro. Teníamos sobrados motivos para abrazar la causa revolucionaria, aunque ello nos cueste renunciar a la soñada profesionalización y quizá, hasta la vida.

Mi procedencia era campesina y ya, llevaba años de estudios en la carrera de medicina. De modo que mi disyuntiva era: O solo lucho por mi beneficio personal o lucho porque todos los de mi condición accedan al profesionalismo en una nueva sociedad. Opte por lo segundo. Lo propio hicieron los demás al tomar su decisión respectiva. Pero en el caso de Javier Heraud, resultaba difícil entender su disposición a luchar por los pobres del Perú, abandonado sus enormes posibilidades personales.

Creo que la explicación está en su sensibilidad. Los poetas son los que expresan su sensibilidad de la manera más elocuente. Los insensibles opresores, jamás podrán ser poetas. Poetas hay muchos. Pero no todos tienen la sensibilidad diferenciada del amor por los indefensos a tal punto de dar la vida por ellos. Hace falta una fuerza conmovedora interior como la tenía Javier Heraud. Eso marcó su designio.

Al llegar a la frontera recibimos la mala noticia de que no tendríamos la ayuda comprometida para llegar al teatro de operaciones. Una traición institucional por ambición electorera puso en peligro la vida del conjunto guerrillero dejándonos en abandono. Los Apus de la cordillera discutieron las alternativas dialécticas, pero era necesario que Javier cumpla con su designio, o todos moriríamos en el intento.

Hicimos campamento en San Silvestre, y después de discutir soluciones, decidimos enviar un comando especial en una misión muy riesgosa. Pedimos voluntarios y Javier se apuntó. Traté de disuadirlo, pero todo fue en vano. Al despedirse me pidió mi pistola y se la di con 30 municiones. Iba camino a su inmolación. El designio se cumplió. Su muerte nos salvó de una masacre segura.

Los Apus de la cordillera hicieron que su pecho ensangrentado emanara una diáspora de flores de mil colores que se dispersaron elevándose para alojarse entre los más pobres del pueblo que amó. Su nombre apareció entonces en las promociones estudiantiles, en las solemnidades del mundo literario y muchos asentamientos humanos como también centros educativos, llevan su nombre.

Al igual que Mariano Melgar que respondió a su tiempo, Javier Heraud vive en el corazón de nuestro pueblo. No ha muerto totalmente y su ejemplo sigue animando a nuestra juventud. Está cumpliendo una misión de mayor alcance.

Este 15 de mayo, hagamos algo más que un minuto de silencio, como retribución a lo que Javier hizo por nosotros.

Mayo 2019