VOLVER A LAS TRINCHERAS

Escribe: Milcíades Ruiz

Culminado ya el proceso electoral peruano con una nueva administración gubernamental se hace necesario retomar nuestros roles interferidos momentáneamente y continuar nuestro trabajo político con miras al empoderamiento popular. Son muchas las tareas a emprender en adelante tomando consciencia de nuestras limitaciones y las posibilidades de desarrollo político sostenible. Hay diversas opciones por los diferentes puntos de vista en la izquierda y en las alianzas con los “progresistas”. Los socialistas tenemos las nuestras.

Lo primero que podemos hacer es un repaso de las condiciones dentro de las cuales desarrollaremos nuestro trabajo. Partamos entonces de posicionarnos en el terreno en que nos encontramos como una introducción necesaria para la elaboración de planes y estrategias en la perspectiva de un desempeño eficiente que arroje resultados alentadores. Tomar consciencia del panorama general nos puede ayudar a mejorar el rendimiento de nuestras tareas.

0.png

  1. LA SITUACIÓN INTERNACIONAL:

Sucintamente, dada las condiciones de este medio de comunicación podríamos decir que, desde la última crisis del capitalismo, la economía mundial no ha logrado recuperar sus niveles de crecimiento. El modelo incontrolable de expansión capitalista tropieza con las restricciones de la defensa planetaria pues su desarrollo contaminante ha llegado a un tope que es ya incompatible con la existencia de la vida misma. Estas limitaciones generan corrientes capitalista hacia adentro buscando salidas a la expansión contenida. Las grandes corporaciones absorben a las más chicas y presionan sobre los derechos adquiridos de los más indefensos, forzando ajustes económicos, laborales y políticos.

En este escenario mundial, EE UU pese a sus problemas económicos mantiene la supremacía de poder planetario aplicando represalias a los estados que se resisten a sus mandatos. Lo hace por encima de la ONU utilizando a la Unión Europea como títere de sus planes y operativos militares. Aunque tiene grandes limitaciones para mantener su red de dominio planetario todavía mantiene su poderío aunque en declive. La economía china ha ganado posición mundial restando mercado a EE UU pero el dólar mantiene su poder comercial que le da la fortaleza de dominio. Todo el mundo demanda dólares como reservas o moneda de cambio y a mayor demanda tanto el precio como la rentabilidad aumentan. Todo aquel que usa el dólar le ayuda a mantener su poderío.

Su mayor problema está en el área árabe. Al igual que su intervención en Corea y Vietnam que terminaron en fracasos así también, sus invasiones militares a los países árabes han tenido efectos contrarios, despertando sentimientos patrióticos adversos en los pueblos avasallados cuyo desborde llega a los países de la Unión Europea que participan como aliados de los EE UU. El fervor patriótico de los jóvenes de ascendencia árabe en todo el mundo ha generado una mística que llega hasta la inmolación. Los desbordes sobrepasan lo que para occidente es racional. Son los costos de las guerras de agresión extranjera.

Todas las potencias capitalistas incluyendo Rusia han tratado de aplastar al Estado Islámico con grandes bombardeos y lo que han conseguido es una desesperada ola migratoria de refugiados que complica la situación europea con todos los riesgos y repercusiones que ello trae consigo. Y sin embargo, no han podido develar la rebeldía islámica. Europa está pagando su incondicionalidad ante EE UU que nunca ha tenido una guerra dentro de sus fronteras como si lo han tenido los europeos.

En nuestro continente, el predominio de EE UU es mucho más directo y tiene bajo su control a Latinoamérica. Aunque hemos tenido un bloque sudamericano rebelde a ese control y que, ha hecho prevalecer su soberanía política nacionalista, sin embargo nunca ha representado una amenaza real al poderío norteamericano. En un momento, los gobiernos de Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Uruguay, compartieron ideales de independencia pero esta fuerza se ha ido apagando por el sabotaje y desprestigio que los aqueja. La tendencia es hacia la baja.

Todo esto tiene que ver con el accionar de EE UU para eliminar focos “infecciosos” y lo viene consiguiendo en coordinación con las fuerzas derechistas de los países latinoamericanos que aprovechan los desaciertos de las izquierdas. Argentina y Brasil están ahora en manos de la derecha pero también el gobierno de Bolivia ha perdido fuerza popular y Venezuela se encuentra en grave riesgo ante el predominio alcanzado por la derecha. A la par con el desprestigio de los gobiernos populares sudamericanos hay una corriente derechista que avanza en nuestro continente.

Si bien el capitalismo atraviesa por una etapa de estancamiento que dificulta su expansión tampoco la oposición socialista ha recuperado los niveles del pasado. Sin embargo, la crisis irresuelta del capitalismo, con sus ajustes y reajustes, viene generando reacciones contrarias abriendo una etapa de conflicto social que de no encontrar salida podría agudizarse permitiendo el desarrollo político de las fuerzas populares y el ascenso socialista.

En suma, al 2016 la tendencia política mundial es de debilitamiento capitalista pero siempre bajo el predominio de EE UU. Las dificultades que afronta el capitalismo para recuperarse de la última crisis ha ralentizado la dinámica económica mundial, los negocios mundiales mantienen un nivel muy bajo y el descenso en la producción industrial afecta a los proveedores de materia prima y combustible cuyos precios han descendido abismalmente.

La baja dinámica económica mundial afecta el poder adquisitivo de la población, bajando la demanda de bienes y servicios con repercusiones negativas en las inversiones de capital, desempleo, delincuencia, corrupción y otros males sociales. Todos los países tratan de salir del estancamiento rebuscando oportunidades en el mercado internacional y ofreciendo su desnudez ante los inversionistas extranjeros pero estos no están dispuestos acorrer riesgos sin tener mercado asegurado.

Toda esta situación internacional condiciona la vida nacional inevitablemente y todo lo que se diga prescindiendo de esta realidad solo será alucinación. La economía mundial es una sola y sus repercusiones en el orden político, cultural, laboral y más, nos alcanzan inexorablemente. El momento de las promesas electorales ya pasó y la retórica de una nueva administración estatal no puede hacernos olvidar esta correlación. El engaño es insostenible y tenemos que afrontar nuestra realidad.

  1. LA SITUACIÓN NACIONAL

La situación económica de la que dependen las demás situaciones nacionales es el reflejo de la situación mundial debido a que nuestro país, carece de independencia respecto al engranaje del sistema capitalista. El Perú es un neto proveedor de materia prima para los países de mayor desarrollo industrial. No tenemos industria propia con capacidad auto sostenida, razón por la cual nuestra economía está subordinada y encadenada a las potencias industriales.

Por consiguiente, si la recesión económica mundial afecta a nuestros compradores internacionales no podremos venderles materia prima. Si la oferta de materia prima es mayor que la demanda entonces los precios caen, la baja rentabilidad acaba con los negocios y cae todo el andamiaje levantado sobre esta estructura. Esto es: baja el ritmo de producción, se desalientan las inversiones, cierran los empleos, el comercio decae bajando también la recaudación de impuestos que nutre el presupuesto nacional. En suma, decae el crecimiento nacional o PBI.

No está en nuestras manos controlar los factores externos que condicionan el crecimiento de nuestra economía y esto se refleja en imágenes como las siguientes:

GRÁFICO Nº 03 –Indicador Mensual de la Producción Nacional, 2008-2016- Informe técnico 07- INEI. (Variación porcentual anualizada – Año base 2007)

Captura de pantalla 2016-08-08 a la(s) 2.41.57 p.m.Captura de pantalla 2016-08-08 a la(s) 2.42.12 p.m.

SUNAT: Ingresos Tributarios del Gobierno Central: Junio 2016

En junio de 2016, los Ingresos Tributarios del Gobierno Central en el acumulado a junio de 2016, se registró una disminución de 3,5%. Al respecto, es importante indicar que la recaudación de los ingresos tributarios del Gobierno Central se ha visto afectada por tres grupos de factores exógenos a la Administración Tributaria:

  • Menores cotizaciones de nuestros principales productos de exportación (cobre, oro y gas) y de uno de los principales insumos que importamos (petróleo),
  • Medidas de política tributaria que implicaron una reducción en las tasas del Impuesto a la Renta tanto empresarial como del trabajo, reducción de aranceles y la racionalización de los sistemas administrativos (retenciones, detracciones y percepciones), y
  • Desaceleración de nuestra economía.”

Sin título.png

Se calcula que los factores externos que determinan la situación nacional constituyen el 55 % quedando un 45% como factores internos sobre los cuales podemos tener manejo como son la política fiscal, política monetaria, inversión pública, mercado interno, políticas de Estado, tributación. Nos ufanamos de ser un país rico pero el tamaño de nuestra economía en términos de PBI es menor que la de Colombia que no se sustenta en la minería, por debajo de Argentina que vive del agro en gran parte, inferior a la de Venezuela y de Chile y la sexta parte de México.

Pero lo más triste es que gran parte del PBI del Perú es ajeno porque nuestro país está invadido por inversionistas extranjeros de manera desproporcionada. Ellos se llevan no solo nuestras riquezas incluyendo nuestro dinero en efectivo y, toda la rentabilidad se va fuera no quedando para el país sino carroña tributaria. Muchos tienen la mirada solo en la minería que es dueña del 14 % de nuestro PBI, pero la inversión extranjera está succionando riqueza a través de los bancos, industria, agro exportaciones, comunicaciones, transportes, comercio (cadenas comerciales de todo tipo), etc.

Si sumamos lo ajeno, nuestro PBI se reduce considerablemente quedando el país discapacitado para desarrollarse por sus propios medios. El desarrollo de la patria está hipotecado. El exceso de inversión extranjera distorsiona toda nuestra economía y el desarrollo nacional.

12

INVERSIÓN EXTRANJERA EN MINERÍA

3.png

Como se podrá apreciar nuestra economía está en declive, cada vez hay menos ingresos estatales. China es nuestro principal inversionista, el que más materia prima se lleva del Perú, el que más nos vende productos manufacturados. Ahora nuestra dependencia económica está también anclada a China. Como quiera que este país ha cambiado sus planes económicos frente a la recesión capitalista que lo afecta, entonces nuestro país sufre las consecuencias de los ajustes en la economía china tanto como las que sufrimos a causa de las restricciones y maniobras de EE UU. Con solo elevar un punto en la tasa de interés del dólar todo el mundo les entrega más dinero sin siquiera protestar. China tiene la mayor reserva de dólares y todo lo que favorece a EE UU también le beneficia.

En la pirámide mundial, los más poderosos trasladan a los más débiles los efectos de las crisis. En estas condiciones, tenemos déficit en comercio exterior y por tercer año consecutivo déficit presupuestal. No obstante el gobierno entrante anuncia reducir los ingresos fiscales reduciendo el IGV, ofrece mayores gastos y aumentos salariales a personal estatal, crear nuevos ministerios, ampliar los programas sociales, aumentar la inversión pública, etc. Pero como no hay mucho margen para el manejo de factores internos lo más probable es que agote los fondos de contingencia, aplique reajustes y recurra a la deuda externa para financiar déficits y proyectos de dudosa recuperación de capitales.

En cualquier caso, no se podrá evitar el deterioro de la economía nacional que adolece nuestro país y cuyos efectos desatarán reacciones en cadena en lo político, laboral, social, comercial, salud, pobreza, hambre, y mucho más. En la crisis de 1929 el Perú solo pudo recuperar su nivel anterior tras 25 años (un cuarto de siglo) en que sus exportaciones alcanzaron un nivel concordante con anterioridad a 1929. En conclusión: Las perspectivas económicas para el pueblo peruano en los años siguientes son sombrías.

Sabemos bien que las condiciones económicas estructurales determinan las condiciones sociales y que los más indefensos cargan con el mayor peso de las crisis. Será necesario entonces analizar y sopesar los factores políticos del escenario nacional que pueden gravitar en el desarrollo de los acontecimientos sociales que se avecinan.

  1. LA SITUACIÓN POLÍTICA

Como ya se dijo, las condiciones económicas determinan las condiciones de la superestructura política, jurídica, cultural etc. En este engranaje, entran en juego los interese económicos que se traducen en injerencias políticas. Por consiguiente, todos los agentes que tienen intereses económicos en juego en el Perú intervienen en la política nacional de manera directa e indirecta. Los agentes extranjeros lo hacen soterradamente a través de fundaciones que donan dinero a sus títeres políticos y también, a través de las embajadas y sus organismos de espionaje. Las corporaciones transnacionales invierten otorgando sobornos a cuenta como está demostrado en los escándalos por corrupción.

a

Entonces tenemos en el panorama político nacional la intervención de fuerzas políticas ajenas al país, algunas de las cuales pueden ser muy poderosas. No aparecen por ningún lado en el escenario político nacional pero están allí, detrás de las cortinas. Solo aparecen los testaferros que asumen la defensa de los intereses económicos de los grupos de poder de un lado y de otro, sus adversarios. La pugna mayor se da siempre entre las fuerzas conservadoras del orden establecido y las fuerzas disconformes que buscan el cambio.

En términos generales, los sectores sociales que se benefician con el orden establecido estarán siempre del lado conservador aunque no formen parte de los grupos de poder. Pero también estarán de ese lado todos los agentes que parasitan a los grupos de poder viviendo a sus expensas como es el caso de las empresas mediáticas, subcontratistas y adulones de todo tipo. A estos se suman quienes ilusionan ser beneficiarios del sistema vigente convencidos de que es su mejor alternativa.

Por el contrario, los sectores sociales perjudicados por el sistema vigente buscarán modificarlo en diversos grados, desde los moderados hasta los radicales extremos. Pero también estarán en el lado opuesto al conservadurismo quienes aspiren a un régimen diferente siguiendo ideales correctivos. El abanico se abre desde la extrema derecha que no acepta ningún cambio hasta la extrema izquierda que busca el cambio total sin gradualismo y entre ambos extremos, los intermedios.

Esta pugna viene desde los albores de la república (liberales y conservadores) lo que ha determinado un sistema político acondicionado que guarda la apariencia de sistema democrático representativo pero que preserva la estructura de dominación sin alteraciones reales. En esta evolución histórica los partidos políticos han tenido el protagonismo principal logrando avances democratizadores pese al bloqueo conservador. Sin embargo, este modelo de participación política suplanta la representatividad social impidiendo la participación directa de los sectores de la sociedad.

Siendo beneficiarios del sistema, los partidos políticos llegaron a convertirse en traba democrática atribuyéndose la exclusividad en el acceso al poder. Los vicios de esta exclusividad han deteriorado el sistema hasta ser repudiable para la población. Los partidos políticos tradicionales han perdido credibilidad, sus líderes aparecen como traficantes de las necesidades populares y la corrupción es un denominador común. Aun así, el sistema electoral para acceder al poder político tiene además como requisito fundamental el dinero, haciendo que los partidos políticos compitan de manera desleal sin equidad.

En el afán de impedir el triunfo de las fuerzas políticas renovadoras este sistema eleccionario se ha convertido en un instrumento antidemocrático, fraudulento y arbitrario como ha quedado demostrado en las últimas elecciones generales. El resultado es una distorsión del concepto mismo de democracia y del sistema político nacional, obteniéndose resultados aberrantes en la calidad de los “representantes” elegidos, muchos de los cuales están ligados intereses oscuros, incluyendo el narcotráfico.

Aunque lo dicho es solo en términos generales por la necesidad de abreviar sin embargo, en lo concreto se puede observar históricamente la volatilidad electoral tras el desgaste de cada gobierno haciendo un movimiento de sig zag como sucede a nivel continental. Cada tipo de gobierno acusa un desgaste que hace al electorado virar en sentido contrario por desengaño y frustración.

b.png

ELECCIONES 2011: ROJO: Gana Perú, NARANJA: Fuerza 2011, VERDE: Alianza Perú Posible, AZUL: Alianza por el Gran Cambio, AMARILLO: Solidaridad Nacional, ROJO CLARO: Partido aprista

Al parecer, este movimiento pendular ha primado en el último proceso electoral. Tras las debilidades del gobierno de Humala, la suplantación de mando por su esposa, la disponibilidad de montos millonarios de origen desconocido, presuntos sobornos transnacionales, la incapacidad para contener la apremiante ola delincuencial y otros elementos de frustración social, alimentados por la prensa pro sistema, forzaron la voluntad del electorado llevándolo a preferir abrumadoramente una opción autoritaria representada por Keiko Fujimori.

No obstante, las autoridades electorales cuidaron que la segunda opción fuese también de derecha asegurando con ello la continuidad del reinado neoliberal. Como resultado, tenemos un poder legislativo abrumadoramente fujimorista (54%) seguido de otras fuerzas políticas que dan a la derecha 110 congresistas (85%) frente a 20 congresistas de la alianza izquierda -progresistas del Frente Amplio (15%). El desequilibrio es contrastante.

Captura de pantalla 2016-08-08 a la(s) 2.53.45 p.m..png

Quizá por ello el electorado buscó corregir este desequilibrio en la segunda vuelta favoreciendo con la posesión del Poder Ejecutivo al movimiento encabezado por Kuczynski, actual presidente de la república. Tampoco había otra opción.

Por su puesto que este enfoque del proceso político es muy a la ligera y hay muchos otros enfoques con mayor sustentación pero, lo que prima en el escenario del poder político nacional es una correlación de fuerzas políticas procedentes de un proceso electoral tan cuestionado que hasta el Jurado Nacional de Elecciones pide su modificación. Sin embargo, esta correlación de fuerzas por ser solo resultado de un proceso electoral fraudulento difiere de la real correlación real existente entre la población peruana. Esto también habrá que tener en cuenta.

Entonces tenemos por lo pronto ya, dos factores que pueden ser determinantes en el devenir político. El inevitable desgaste político que sufrirá la derecha en los siguientes años cuya capitalización podría favorecer la emergencia de fuerzas populares y de otro lado, el excesivo poder parlamentario del autoritarismo. Ello hace previsible reacciones adversas entre la misma derecha congresal y aunque tengan puntos en común, como puede ser la aprobación del acuerdo transpacífico, la soberbia fujimorista será foco de enfrentamiento con el Poder Ejecutivo en manos de una fuerza política divergente.

Por su parte la bancada del F A en el Parlamento está en situación muy desventajosa y sus iniciativas pueden ser anulada fácilmente por la derecha parlamentaria. No obstante, su presencia puede ser de mucha utilidad si actúa estratégicamente. La imagen que proyecte ante la opinión pública depende de su solvencia política, ecuanimidad y prestancia para luchar en condiciones adversas. No solo tiene que evitar actitudes bochornosas sino expresarse con calidad ideológica respetable. Pero quizá lo más importante sea utilizar su punto de apoyo como palanca de expansión para el empoderamiento popular aprovechando el previsible desgaste. En esto reside su ventaja. ¿Lo harán?

En cuanto al Poder Ejecutivo, las condiciones para la gestión gubernamental no le son favorables tanto por las dificultades económicas como por las dificultades políticas. Este poder es el que tiene que afrontar los conflictos sociales en los que suelen ocurrir muertes por represión. Las protestas populares ya están aflorando e irán en aumento. Todo indica que será un gobierno tecnócrata neoliberal que solo pretende ser más eficiente que su predecesor. Solo en este aspecto estaría la diferencia de manejo y no en la ideología de gobierno, que seguirá los designios del FMI.

Entonces, el desencanto puede presentarse más pronto de lo esperado. Empieza con un presupuesto desfinanciado que no puede modificar salvo que le parlamento adverso le apruebe créditos suplementario con cargo a mayores déficits. Los nuevos planes requieren financiamiento sin lo cual es muy poco lo que se puede hacer. De allí la pugna interesada por la presidencia en la Comisión de Presupuesto del Parlamento. Por otro lado, el cambio climático viene ocasionando ingentes gastos imprevistos en todo el mundo y Perú es uno de los países más vulnerables.

Independientemente de las divergencias en el análisis de esta temática, lo que aparece muy claro es el predominio de las fuerzas políticas de derecha en el Poder Legislativo y en el Poder Ejecutivo. Este predominio se traducirá en leyes y medidas de gobierno que, a no dudar responderán a los intereses económicos de los grupos de poder. Pero este predominio depende en gran parte de la resistencia que encuentre en su camino. La construcción de esa resistencia es la tarea de la izquierda. Si no nos preparamos para ello, la derecha arrasará libremente. Fue la resistencia la que paralizó el peligro de “Tía María” a pesar de tener al gobierno en contra.

Condición sine qua non es la reforma electoral que, es la clave para el acceso al poder. La izquierda propugna una nueva constitución pero de nada serviría convocar a un congreso constituyente si previamente no se modifica el régimen electoral pues tendríamos los mismos resultados electorales que ahora y la nueva constitución podría ser peor que la vigente. Esto también se aplica a los planes para las próximas elecciones municipales y regionales.

En el análisis político resulta pues contrastante el espejismo electoral de la izquierda y la aparente derechización electoral de nuestro pueblo al otorgar el Poder legislativo y el Poder Ejecutivo a las fuerzas de derecha por efectos del sistema electoral vigente. Todo el poder está en manos de la derecha pero esto puede ser su perdición. La tentación totalitaria y las pocas posibilidades de crecimiento económico le ocasionarán un progresivo desgaste y repudio popular. Esto crea condiciones para avanzar en el empoderamiento popular y el resurgimiento de la izquierda.

Un detalle importante a considerar es que la votación obtenida en las últimas elecciones por las fuerzas de izquierda, incluyendo el Frente Amplio, se debe en gran parte al campesinado en lucha contra la contaminación minera y a los jóvenes activistas. De modo que al analizar a las fuerzas de izquierda, sus fortalezas y sus debilidades necesitamos ser realistas tomando con cautela los resultados electorales recientes. No los esquemas de análisis teórico tradicional sino aterrizando nuestras apreciaciones en la realidad concreta.

La izquierda aún no ha superado su dispersión y si ha votado a favor de una opción eso no quiere decir que ya es parte de esta. El trabajo orgánico es una tarea crucial a emprender desde cero. Lo que tenemos está muy contaminado. Es necesario forjar una nueva fuerza política de izquierda sin el lastre de los viejos métodos causantes de la dispersión. Si no somos capaces de hacer una revolución en propias filas, menos lo seremos para una revolución social.

Entonces lo que se tenga que hacer en adelante para lograr el empoderamiento popular depende mucho de la certeza estratégica y de su aplicación práctica en el terreo de los hechos. Carecemos de una dirección centralizada que conduzca la estrategia y las operaciones tácticas pero podemos trabajar sobre la base de coincidencias, cada uno por su lado hasta encontrar las condiciones de integración orgánica.

Agosto, 2016

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s