REPENSANDO EL SOCIALISMO PERUANO

Escribe: Milciades Ruiz

Una de las ventajas que nos proporciona el materialismo científico es la comprensión de los hechos. Estos no suceden espontáneamente porque sí. No existen los hechos aislados. Todos tienen antecedentes y consecuencias. Por consiguiente, si queremos juzgar un hecho y evaluarlo, no deberíamos verlo aisladamente. Tendremos que considerar las circunstancias en que ocurrieron y los factores que lo determinaron para tener un concepto cercano a lo real. Para ciertos socialistas, estamos ya en el centenario del socialismo peruano considerando las gestiones iniciales del líder José C. Mariátegui en 1918. Será necesario entonces, ubicar los hechos en su contexto histórico para valorar cada tramo de esta trayectoria.lenin.jpg

Son cien años del ejercicio ideológico pasando por diferentes momentos en el tiempo histórico con sus episodios de luchas, traiciones, desengaños, frustraciones, fracasos y desesperanzas. Pero también de mucho entusiasmo, heroicidad y mística por la fe en la doctrina. No me refiero a un partido en particular sino al movimiento socialista de todas sus vertientes. Actualmente, no estamos en un buen momento político pero sabemos las razones de ello. Pero la conmemoración del centenario quizá sea el soplo de vida para reactivar el fuego del volcán que tarde o temprano, erupcionará inexorablemente.

Podremos decir mucho en este centenario comentando su largo recorrido y recordar los grandes momentos que ha tenido el socialismo peruano. Los conocedores seguramente lo harán. Pero quizá lo más importante será extraer lo mejor de esta experiencia y trasmitir a las jóvenes generaciones las enseñanzas aprendidas. Ser socialista en un mundo anticomunista no es fácil. Solo la convicción de estar en el buen camino nos da el aliento a seguir los ideales de una nueva sociedad equitativa y justiciera. Mirar el pasado tendrá valor si eso nos sirve para emprender el futuro en mejores condiciones de preparación.

En la década de 1960 nos parecía que el socialismo peruano estaba cerca, pero después de la década de 1990, con la disolución del bloque socialista europeo, las posibilidades se fueron apagando hasta llegar a la actualidad en que la palabra socialismo está proscrita hasta en nuestras filas. Se prefiere utilizar otras palabras como mecanismo de autodefensa, como táctica para evitar desventajas o, por conveniencias oportunistas. Así, los jóvenes no reciben el mensaje del socialismo sino un entrevero con consignas “progresistas” que lejos de esclarecer desorienta, impidiendo su acceso a la riqueza ideológica del materialismo dialéctico.

De este modo, el socialismo peruano viene perdiendo identidad, autenticidad, protagonismo y personalidad. No todos los izquierdistas son socialistas pero si, todos los socialistas son de izquierda. No obstante, muchos prefieren ocultan su ideología socialista para permitir el acercamiento con las fuerzas no socialistas por táctica coyuntural. En esta situación nos encontramos ahora y así, iremos perdiendo protagonismo histórico si es que no reaccionamos y rompemos los temores que nos sujetan. Ser socialista es un orgullo por muchas razones. Tenemos fundamento científico y la historia está de nuestro lado. Deberíamos decirlo resueltamente.

Ya hemos pasado la época en que el Ministro del Interior de Belaúnde (Alva Orlandini) ordenaba las batidas allanando las casas de los socialistas para acusarlos alevosamente de subversivos, mostrando como pruebas los libros marxistas, los de J.C. Mariátegui, de Vallejo y hasta del cura Bolo. Los libros eran quemados en vía pública y prohibida su venta en las librerías. Hoy, eso nos parece una barbarie repudiable como años más tarde se verá la arbitraria “apología del terrorismo”. Es la misma práctica que aplicaban las autoridades virreinales para combatir las luchas por la independencia contra el colonialismo, pero no pudieron detener la historia.

Es verdad que el fanatismo terrorista nos ha hecho mucho daño y de eso tenemos que cuidarnos porque es incompatible con el socialismo. Imitar ciegamente el modismo chino y el modismo soviético ha sido perjudicial. Hoy que todo ha cambiado nos parece ridículo lo que hacían los seudo chinos vestidos a la usanza oriental desfilando uniformados al interior de las cárceles marchando con las banderas rojas, como nos parece repudiable la conducta de los seudo moscovitas abogando por la coexistencia pacífica con el enemigo que nos oprime (¿Reconciliación?). Hay que ver en qué han terminado estas poses ahora que ambos paradigmas, han tomado un curso indeseable.

No debemos perder nunca la personalidad propia. El colonialismo ideológico nos quita identidad dejando de ser lo que somos, por imitar poses impropias, ajenas a nuestra realidad. Los conquistadores europeos nos quitaron la personalidad del Tahuantinsuyo para imponernos la suya. Durante siglos nos hicieron adoptar el idioma, religión, vestimenta, y modo de pensar a la europea como más tarde se nos indujo a tener poses estadounidenses. Los nombres nativos han sido sepultados y aunque apelliden Mamani los nombres de los hijos suelen ser: Maicol (Michael), Yoni (Jhony), Yesica (Jessica).

La ciencia vale para todos como que dos más dos son cuatro, pero sin desconocernos. El socialismo peruano debería tener su propia personalidad emanada de nuestra peculiaridad. Lo peculiar nos identifica. Los patriarcas del socialismo científico tuvieron la virtud de aplicar las leyes de la naturaleza al estudio de la sociedad de su época dentro de la realidad en que vivían. Pudieron entonces determinar sus tesis de que el capitalismo genera de por sí, intrínsecamente, su anticuerpo con el que entabla una lucha a muerte por el predominio. La negación del capitalismo es el socialismo que finalmente prevalecerá cumpliéndose la ley de la naturaleza. Ese método sigue siendo válido pero aplicado a nuestra peculiaridad, a nuestro tiempo y a nuestro lenguaje, tiene otras características que no lo desmerecen.

El capitalismo del siglo XIX estaba en su etapa primitiva pero entró a una revolución industrial con la proliferación grandes fábricas de trabajo intensivo. La rentabilidad del capitalista descansaba casi totalmente en la fuerza de trabajo humano. Para competir en el mercado, los dueños de las fábricas pagaban el salario más bajo posible haciendo trabajar a los obreros (hombres, mujeres y niños) la mayor cantidad de horas posibles (hasta 18 horas diarias). En esas condiciones, los obreros eran realmente proletarios. Es decir, solo tenían su fuerza de trabajo y nada más. Su situación era paupérrima, extremadamente pobre.

Era natural que esos obreros lucharan por mejores condiciones de vida y su principal arma de lucha fue la organización. Capitalistas y obreros se enfrentaron como dos bando opuestos. Los obreros recibieron el sustento ideológico de los patriarcas del socialismo con el enfoque de que, así como los burgueses habían derrotado a las monarquías ahora le correspondía al proletariado derrotar a la burguesía. A la dictadura de los burgueses le seguiría la dictadura del proletariado como resultado de esta lucha de clases. Había otras clases sociales como la de los campesinos que luchaban contra los señores feudales, pero el enfoque se centró en solo dos: burguesía y proletariado (los obreros también vivían en los burgos).

Era una forma didáctica de llevar el mensaje a los trabajadores con un lenguaje sencillo y así se redactó el manifiesto Comunista. Solo al proletariado le correspondía la misión de hacer la revolución socialista por su consciencia de clase y se descartaba a otras clases. La contundencia de las tesis al respecto, generó una corriente ortodoxa como una verdad inobjetable. Pero lo que era un esquema didáctico fue tomado como un dogma sagrado que se viene repitiendo de generación en generación como una verdad absoluta.

Sin embargo, la primera experiencia socialista no fue obra del proletariado ni ocurrió en un país industrializado, sino en un país monárquico de economía rural sin mayor industrialización (solo el 15% de la población vivía en las ciudades) y por la acción del partido político socialdemócrata cuya rama bolchevique lideraba Lenin. En las sublevaciones contra el despotismo zarista participaban obreros, soldados y campesinos organizados en soviets.

Otros factores como la guerra mundial de 1914 influyeron para el aumento del descontento social y así se fueron dando las condiciones para la revolución bolchevique de 1917. Tampoco la revolución china ni la cubana fueron obra del proletariado a pesar de lo cual, hay socialistas que siguen pegados a la letra y quieren encontrar proletariado y burguesía en nuestro país como dos clase exclusivas. Pero el materialismo dialéctico nos enseña que a cada época corresponde sus respectivas condiciones. Nuestra realidad siempre ha sido y es muy distinta a la realidad en la que Marx hizo sus investigaciones.

Sus postulados científicos siguen vigentes pero las condiciones no son las mismas por razones dialécticas. Los obreros de hoy ya no son proletarios y muchos hasta se identifican con la patronal exprimiendo al consumidor para tener mayor participación en las utilidades. Los obreros de construcción civil gana más que los profesores y otros profesionales. Tengo junto a mi domicilio vecinos obreros con viviendas de cinco pisos, pensión de jubilación, servicios y beneficios sociales diversos, ganados mediante la lucha organizada legalmente. Ninguno tiene consciencia proletaria ni profesa el socialismo.

Estoy ingresando entonces al terreno polémico que siempre ha dado lugar a debates interminables. El socialismo es una doctrina viva y creo que es necesario que nos actualicemos a la luz del materialismo dialéctico sin temor a ser calificado como revisionistas. No deberíamos entonces permanecer estáticos frente a una realidad cambiante alardeando un discurso fuera de contexto. Se ha perdido la noción del término proletariado y se lo usa indiscriminadamente al antojo de quienes pretenden ser ortodoxos. Con ello, la voceada “creación heroica” de la doctrina acorde con nuestra realidad queda de lado.

En torno a este asunto se ha debatido durante estos cien años. No faltan los que se consideran clasistas que condenan a todo aquel que no tenga una ideología de clase. No son obreros pero dicen profesar la ideología del proletariado. Al igual que las sectas religiosas se consideran los genuinos socialistas. El sectarismo también ha hecho mucho daño al socialismo. Pero que se sepa, los que hicieron la revolución en los hechos y no en las palabras, tales como Lenin, Mao, Fidel y el Che nunca se jactaron de ser “clasistas”.

Cuando se tergiversan los principios doctrinarios se llega a extremos irracionales. Se fomenta el odio de clase sin ningún miramiento, como si los niños fueran culpables de que sus padres pertenezcan a las clases altas. Si seguimos la lógica sectaria, ni Marx, ni Engels saldrían bien librados por haber pertenecido a clases sociales acomodadas. Con este dogma tendríamos que haber aborrecido a Javier Diez Canseco tan solo por ser descendiente directo de uno de los trece de la Isla del Gallo que conquistaron el Tahuantinsuyo. No pues. Los socialistas luchamos contra el sistema y no contra una clase social en particular. Es el sistema el que genera clases sociales de intereses contrapuestos. Eliminado el sistema automáticamente desaparecen sus productos sociales.

Desnaturalizaciones del materialismo dialéctico hay muchas y sería largo enumerar pero, podemos aprovechar la ocasión para reflexionar sobre nuestros métodos de lucha, el lenguaje político que utilizamos, el sectarismo, las tergiversaciones doctrinarias, nuestros errores, nuestras fortalezas y debilidades para afrontar el futuro con efectividad. No deberíamos continuar con las discusiones estériles por años y años. Nuestro rendimiento político se mide por los logros obtenidos y no por discursos demagógicos.

Es de esperar que lo dicho en este texto, genere las iras de quienes se sientan aludidos, pero estoy dispuesto a asumir las consecuencias. Estoy acostumbrado a peores riesgos. Pero abrigo la esperanza de que los socialistas racionales reflexionen honradamente y trasmitan a los jóvenes las tesis socialistas sin tergiversaciones ni fanatismo.

Enero 2018

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FELIZ DAÑO NUEVO

Escribe: Milciades Ruiz

Tal parece ser el mensaje de la corrupta derecha gobernante para el pueblo trabajador. No me refiero solamente a la administración estatal conocido como Poder Ejecutivo sino también al Poder Legislativo que es el que aprueba lo que el primero debe ejecutar. “Voy a cambiar la manera de gobernar” dice el mentiroso, a sabiendas de que nada puede hacer sin autorización del legislativo manejado desde afuera. El nuevo gabinete en ciernes en nada cambiará la sujeción del Ejecutivo al Legislativo, ensoberbecido con su poder. Abdicar posiciones aduciendo una aparente reconciliación será darle más poder y someterse. Así funcionaban las mafias del siglo pasado por el control de un territorio de negocios turbios.

Estamos siendo gobernados por bandas de mafiosos que utilizan el Estado para hacer negocios turbios. Difícil encontrar en el poder legislativo alguna bancada cuyo partido esté libre de sospecha de corrupción. Por eso se justifica el slogan; “QUE SE VAYAN TODOS”. Esto es cada vez más urgente. He aquí algunas señas del fracaso del gobierno de la derecha según cifras oficiales:

  1. A pesar de los desajustes por cambio de gobierno el 2016 tuvimos un crecimiento económico 4 %. En cambio, en el 2017, el BCR estima que solo llegaremos a 2.7%. Este retroceso significa que a menor producción los peruanos han tenido menores ingresos, menos empleo, han perdido capacidad adquisitiva y hay mayor pobreza. Los gastos estatales han sido mayor que los ingresos por lo que las cuentas terminan en rojo, con un déficit fiscal mayor de -3 % y la deuda pública seguirá creciendo.

Al bajar los ingresos hemos perdido poder adquisitivo. Pero al mismo tiempo todo ha subido de precio incluyendo la tarifa de los servicios básicos de agua, luz, gas. En detalle, según el INEI, los precios han subido en educación 4,85%, matrícula enseñanza estatal (secundaria 5,6%, primaria 4,6%, inicial 4,3%); No estatal (inicial 8,3%, primaria 7,6%, secundaria 7,2%); pensión escolar (inicial 7,6%, primaria 7,1% y secundaria 7,0%). la pensión y matrícula en universidades particulares con 3,5% y 2,5%. Ni hablar de los útiles escolares, uniformes, etc.Daño1

Bebidas en restaurantes una alza de 4,2%, comidas en restaurantes 4,0%, agua potable doméstica 10,2% (subió en 14 ciudades); gas natural por red 7,3%, gas propano doméstico 2,9%, alquiler de vivienda principal 1,3%. GLP vehicular 10,8%, petróleo diésel 8,2%, gasolina 5,2%, pasaje interprovincial 2,5%, taxi 4,8%, moto taxi 4,3%, ómnibus y micro 1,8%. Cerveza 8,2%, cigarrillos 5,5%. La lista es larga pero lo dicho es suficiente para demostrar la difícil situación que viene pasando la población con este gobierno.

Daño2.pngLa población campesina que, en su mayoría vive en nuestra serranía, es la que más viene sufriendo la indolencia de la derecha. Lo que más se siembra en el Perú es la papa, pero sus precios han caído drásticamente. El precio de la papa: blanca cayó -45,2%, la de color -38,8%, huayro -34,8%, amarilla -32,2%. También cayeron los precios de hortalizas y granos diversos.

Pero a lo que voy es a lo siguiente: Si bajan los ingresos de la población por menor producción, si pierde capacidad adquisitiva y suben los precios, entonces lo primero que se piensa es en ajustar presupuestos privándose de muchas compras. Esto ocasiona una caída de las ventas en los establecimientos comerciales y de servicios que acusan el deterioro por baja demanda. Entonces pierden solvencia para cumplir el pago de créditos y se desalienta la inversión. Escasean los puestos de trabajo y aumenta la delincuencia. Cada problema arrastra a otros y por efecto dominó ocasiona caídas en cadena.Daño4.pngDaño3.png

La meta del BCR era una inflación del 3% para el 2017 pero por la recesión se ha quedado en 1,5. Debido al mal manejo gubernamental de la derecha corrupta la población se ha visto obligada a ajustar sus economías, deja de comprar, cae la demanda y la inflación. Pero en el caso de los campesinos ese ajuste significa menos comida para la familia, ojotas en vez de zapatos, no ir al médico sino al curandero, no enviar los hijos a la escuela, remendar la ropa por falta de dinero, etc.Daño5.png

En estas condiciones económicas, complicadas por las condiciones políticas de desgobierno y los destapes por nuevos implicados en la red de corrupción gubernamental, el desprestigio internacional por el indulto al genocida y los conflictos sociales en curso, será muy difícil que el gobierno de la derecha recupere credibilidad. Es momento entonces que la izquierda aproveche la oportunidad para recuperar terreno salvo que no esté en condiciones de hacerlo. Ustedes qué dicen.

Enero 2018

MEJOREMOS NUESTRO DESEMPEÑO EL 2018

DESEMPEÑO EL 2018

Escribe: Milcíades Ruiz

Entramos al año 18 del siglo XXI. Un momento histórico de la humanidad, de nuestro planeta y del universo en general. Para muchos, será un año más como los otros porque consideran que su vida seguirá igual. Es la visión de los resignados. De los cobardes que se rinden antes de haber luchado. Del ignorante sin panorama que no ve más allá de su persona. Pero aunque muchos no se den cuenta, nada se detiene y todo evoluciona en la infinita diáspora de las interacciones en proceso constante.mejoremos.jpg

La dirección que tomen los acontecimientos en el 2018 en nuestro país, en nuestras regiones, en nuestras localidades y en nuestras familias dependerá en gran parte de lo que suceda en los diversos ámbitos señalados. Desde el punto de vista social, tenemos que buscar el mejoramiento personal, familiar, local, regional y nacional. Pero también, el mejoramiento de la humanidad entera. Todo está relacionado y aunque no nos percatemos, todo influye. La lucha contra el sistema que oprime a la humanidad es de todos y cada uno de nosotros.

Lo que suceda en China, Rusia, medio oriente, África, Norteamérica y en cualquier parte del planeta, nos afecta como lo hace el cambio climático, pues la estructura de la dominación está globalizada. No podemos ser indiferentes a lo que le suceda a Cuba, Venezuela o, Bolivia, ni a los pueblos más remotos en sus luchas contra el sistema de dominación capitalista. Como tampoco ante las actividades dominadoras de los países que sostienen al sistema que nos oprime.

La lucha árabe nos concierne tanto como la guerra comercial entre China y EE UU, pues al igual que otros acontecimientos son fuerzas en pugna de cuyo desenlace dependen los resultados que nos afectarán para bien o, para mal. Lo que hagamos en nuestro suelo, también repercutirá en la lucha global y en el sistema de dominación. Y si a nuestra fuerza se une la fuerza de otros pueblos los efectos serán de mayor gravitación e influencia en la evolución de la humanidad.

Hoy tenemos en nuestro país, una coyuntura política en la que las fuerzas dominantes de la derecha que gobierna el país, han colisionado estrepitosamente en sus afanes de prevalecer. Para la masa dominada, es una lucha en las alturas en la que la derecha legislativa bajo el mando de una lideresa pura sangre extranjera ha sometido a la derecha del Poder Ejecutivo encabezada por otro extranjero de pura sangre. En cierto modo, es la misma escena histórica de siempre, con el pueblo al margen. Nada que ver. Menos, los peruanos ancestrales. De ellos será su patria, pero el país no les pertenece.

Así sucedió con la independencia del virreinato en que la población nativa veía esa pugna como un lío entre blancos, en el que no tenía incumbencia pues de ambos bandos, recibía cruel opresión. También en la Guerra del Pacífico, a la que los nativos eran llevados amarrados como ganado para servir de carne de cañón sin saber contra quién luchaban porque sus enemigos eran los gamonales y no, “el general Chile”. Esto ha sucedido tantas veces en nuestra historia como ahora, que los usan como carne electoral amarrados mediáticamente. Sin embargo, será el pueblo el que pague las consecuencias de este lío entre bandas de corruptos.

Por ser un pleito interno dentro de la derecha corrupta, los gringos no movilizan a los agentes de la CIA (Central de Inteligencia Americana) como lo han hecho en Venezuela, porque ambas fuerzas defienden el sistema de dominación, son neoliberales, proimperialistas y corruptas. Otra sería la situación si fuese un gobierno popular enfrentado a la derecha. Por eso repito lo escrito en agosto del 2016 https://republicaequitativa.wordpress.com/2016/08/08/volver-a-las-trincheras/

… “Entonces tenemos por lo pronto ya, dos factores que pueden ser determinantes en el devenir político. El inevitable desgaste político que sufrirá la derecha en los siguientes años cuya capitalización podría favorecer la emergencia de fuerzas populares y de otro lado, el excesivo poder parlamentario del autoritarismo. (…) Todo el poder está en manos de la derecha pero esto puede ser su perdición. La tentación totalitaria y las pocas posibilidades de crecimiento económico le ocasionarán un progresivo desgaste y repudio popular. Esto crea condiciones para avanzar en el empoderamiento popular y el resurgimiento de la izquierda”.

El asunto es ¿Cómo hacerlo? El indulto del “pinocho” al genocida, nos ha permitido ver nuevamente en acción a la juventud como abanderada de las luchas en las calles. Es la que pone el pecho de la indignación general. Allí está la semilla del nuevo liderazgo popular que germina en la protesta pero sin tener el alimento ideológico que los fortalezca políticamente. Una juventud que puede ser flor de un solo día, sino se le da el cultivo ideológico que sustente sus convicciones. El material está. Pero hay que trabajar con ellos ayudándoles a desarrollarse en toda su potencialidad sin los malos hábitos de la vieja izquierda.

Hay una oportunidad de trabajar organizadamente en el 2018 con motivo de las elecciones municipales. Quedan pocos meses de intenso trabajo pero mucho dependerá del enfoque con que se emprenda la tarea de capturar la célula básica del estado: El gobierno local. Muchos lo hacen por el botín buscando el provecho personal y de partido, como si ese, fuera el objetivo político final. Hay que combatir radicalmente esta mala práctica política. No se trata de empoderar a las cúpulas ni a los buitres golondrinos. De lo que se trata es de empoderar el liderazgo surgido de la misma población y no usurpar su representación.

Obtener el gobierno local no para saquearlo ni parasitarlo, sino como base de expansión del poder popular democrático. Este es el objetivo político. Ello requiere un cambio revolucionario en la metodología de trabajo, en la concepción del poder local donde la máxima autoridad no es el alcalde sino la asamblea del pueblo, el cabildo permanente. Se hace lo que el pueblo determina y no, lo que la argolla del concejo municipal decide a la espalda de la población. Si la izquierda asume la campaña electoral municipal en los mismos términos que la derecha, entonces el pueblo no verá la diferencia.

Gobierno popular local, puede ser una consigna factible. Pero los programas de oferta electoral tienen que tomar las demandas de los vecinos. En los municipios rurales el electorado es mayoritariamente agrario y sus demandas son muy concretas. En estos lugares la mejor gestión municipal no es aquella que siembra cemento para obtener diezmos, sino aquella que responde a la problemática del vecindario rural. Si el distrito vive de la agricultura el gobierno local tendrá que velar por el desarrollo agrícola.

El crecimiento económico del distrito depende de la inversión pública y privada. A mayor crecimiento habrá mayores ingresos para el vecindario, mayor movimiento económico y mayor capitalización para reinvertir. Se deberá impulsar los capitales locales y prioritariamente los comunales o solidarios. Hay mucho que decir para reformular una nueva visión del gobierno local pero será en otra ocasión porque por esta vía tengo que ser breve. Debemos dar ese gran salto de gobernar para el crecimiento económico local. Salvo mejor parecer.

Enero 2018

RECONCILIACIÓN MASOQUISTA

Escribe: Milcíades Ruiz

El párrafo de un bolero decía: “Y qué más da/ La vida es una mentira/Miénteme más/ Que me hace tu maldad, feliz”. Lo iban a vacar por mentiroso, pero Ay. El cadáver siguió mintiendo. Y dio el indulto al asesino mintiendo que lo hacía por humanitario pues solo cometió algunos excesos y errores, nada más. El asesino respondió: “Pido perdón por que solo los he defraudado pero también hice cosas buenas”. Mientras que por otro lado una periodista preguntó: ¿Cómo pueden ahora protestar contra el indulto si ustedes lo salvaron al retirarse y no votar por la vacancia? “Lo hicimos por defender la democracia (¿?), por la institucionalidad” fue la respuesta.

Si estás luchando contra el sistema, lo estás haciendo contra el statu quo, contra la institucionalidad del régimen opresor, contra la democracia del dinero y la corrupción que margina al pueblo. Sin embargo, para otros esto no es cierto. Se burlan diciendo que nos hacen los cholitos. Ahora dicen que, los asesinatos masivos, no son genocidio sino “excesos”. La matanza de campesinos inocentes, mujeres y niños considerados proyectos de terrorismo son solo “errores”. El terrorismo de Estado, el robo de dinero en efectivo para no dejar huella, las esterilizaciones forzadas para que no nazcan más niños pobres, el olvido del avión presidencial cargado de droga, son simplemente defraudación política que se compensa con lo bueno que hizo el dictador.

Siendo así, entonces ahora no hay que mirar atrás y empezar una nueva etapa, de la reconciliación y la paz. Reconciliación entre los victimarios y sus víctimas, entre torturadores y torturados, entre ladrones y despojados, entre violadores y violados, entre corruptos, corruptores y denunciadores, entre depredadores y depredados, entre traidores y traicionados. “Hay que pensar en el país y no en odios”, “Hay que mirar hacia adelante pensando en el Perú y olvidarse de recordar el pasado”. “Dios perdonó a sus enemigos”. ¿Por qué no indultar a Toledo, Humala y Kuczynski? La democracia es lo primero, la honestidad y los principios morales están después. Sigamos en lo mismo. Feliz año nuevo.

¿Nos dejaremos avasallar por la mentira, el cinismo y la manipulación mediática? Eso es lo que persiguen nuestros depredadores y, si nosotros lo permitimos será porque adolecemos del masoquismo político. Protestamos, gritamos, exigimos y amenazamos pero luego diremos: “Bueno, ya me pasó la cólera. Caballero nomás, hay que aceptarlo. Nada podemos hacer”. ¿Es cierto esto? Creo que no. Siempre se puede hacer algo o mucho. La resistencia puede ser ahora muy débil pero si trabajamos para fortalecer nuestra resistencia contra las atrocidades de nuestros opresores entonces podremos inclinar la balanza en sentido contrario.

¿CAIGA QUIEN CAIGA?

Escribe: Milcíades Ruiz

El debate por la vacancia del presidente lobista y probadamente corrupto nos ha mostrado la conducta política de ciertos congresistas cuando hay que tomar decisiones cruciales. Algunos no pudieron evitar que descubriéramos sus dos caras, su indignidad e hipocresía política. Toda actuación se juzga por sus resultados y lo que han obtenido los que sabotearon la vacancia no solo ha sido la continuidad del corrupto sino además el indulto a Fujimori. No solo los delincuentes comunes son productos del sistema. Todos somos hechura de la sociedad en que vivimos pero mientras unos mueren heroicamente luchando por el cambio estructural otros no quieren desprenderse de nada porque el sistema los beneficia.caiga quien caiga.jpg

¿Cómo creer en las personas que dijeron que hay que luchar contra la corrupción “CAIGA QUIEN CAIGA” pero a la hora de la sentencia se retiran para no votar y así evitar que el norteamericano corrupto no caiga? ¿Cómo creer en los que dicen ser antimperialistas y se rasgan las vestiduras para rechazar a Fujimori pero en la votación por la vacancia se ausentan permitiendo que los corruptos se salgan con la suya? ¿Cómo creer en aquellos que teniendo como blanco de tiro el pedido de vacancia del gringo, apuntaron a otro blanco?

¿Cómo creer en un partido cuya lideresa en febrero pasado dijo: “No queremos más corrupción, no queremos que la plata que los peruanos necesitamos para escuelas, hospitales, obras de agua potable, termine en negociados y corruptelas” pero que a la hora de la verdad, su bancada se ausentó precisamente para no votar contra el corrupto y sabotear la vacancia? ¿Cómo creer en congresistas que justificaron al Congreso derechista venezolano en su intento de vacar a Maduro mientras que aquí hacen todo lo contrario? A Maduro si, pero al gringo no.

“Fuera Odebrecht y las demás empresas corruptas del país” dijeron en comunicado del 13 de junio pasado los miembros del bloque parlamentario de Nuevo Perú pero a la hora de vacar al gringo del bailecito, se fueron en tropel ignorando los vínculos de la empresa de este, con la red de corrupción. ¿No era que estaban contra la impunidad? Dijeron que vacar al presidente sería dejar que Galarreta nos gobierne mientras se convoca a nuevas elecciones. ¿Esto es más importante que el voto de consciencia? O quizá, oculte el temor de perder el status en nuevas elecciones al no ser electos por su ineptitud e inconsecuencia.

¡Que se vayan todos! dijo el pueblo pero esos parlamentarios se hicieron los sordos y no quisieron escuchar el clamor popular al que dicen representar. Esa es la clase de gente que dice ser izquierdista. ¿Para esto fueron elegidos? ¿Cómo defender a la izquierda peruana si sus representantes se comportan igual que la derecha? ¿Nos sentimos representados por estos parlamentarios? Aunque digamos no, ellos seguirán negociando y traficando en nombre nuestro.

Justificarán de algún modo su nefasta actuación y hasta dirán en falsa autocrítica que fue un error involuntario pero una izquierda que favorece a los corruptos se convierte en cómplice. Seguirán en las mismas buscando aliarse con otros oportunistas con miras a las próximas elecciones y así seguirán traficando con la fe popular engatusando incautos. Entonces, no nos queda sino hacer la revolución dentro de la izquierda cambiando todo para una renovación total. Es indispensable una poda total de rejuvenecimiento para que su brote sea una planta nueva libre de contaminaciones y de plagas.

Diciembre 2017

CHE: HÉROE DEL SOCIALISMO

Los humanos somos insumos de los procesos históricos. Respondemos de diverso modo a los retos de nuestro tiempo. Nos indignamos por las atrocidades antihumanas inmanentes del sistema capitalista pero no todos estamos dispuestos a arriesgarlo todo cuando la oportunidad se presenta para cambiarlo de una vez por todas. Lo hizo el Che y sus compañeros cuando en 1967, emprendieron una lucha continental con el propósito de derrotar al imperialismo e instaurar el socialismo mundial como la nueva sociedad de nuestros ideales.Che Revolution

En la década de 1960, todo el planeta estaba convulsionado por guerras de liberación en África, Asia y Latinoamérica, con guerrillas revolucionarias en diversos países. En la disyuntiva de tomar las armas o dejar pasar la oportunidad, muchos seudo revolucionarios se escudaban en pretextos falaces para ocultar su cobardía e inconsecuencia. Es comprensible. Pero la pasión por los ideales crea la necesidad de luchar oportunamente y esto es lo que muchos no entienden cuando se busca una explicación a la sacrificada resolución del Che.

Tenía yo 22 años cuando esa vorágine revolucionaria mundial me alcanzó. Era estudiante de medicina cuando en 1962 llegué a Cuba como becario para continuar mi carrera allí juntamente con otros jóvenes peruanos. Había euforia revolucionaria. Veíamos de cerca al Che, en las concentraciones al lado de Fidel, ya como ministro o como pueblo, yendo con los pies colgados en la carrocería de los camiones al trabajo voluntario en la zafra, dando el ejemplo en el cumplimiento de las consignas revolucionarias.

No imaginé que su personalidad influyera en mi trayectoria de vida, pero ese mismo año decidí alistarme como guerrillero con la aspiración de emprender un proceso revolucionario en mi patria. Lo social estaba por encima del beneficio personal. Lo primero que leí en mi entrenamiento fue su libro “Guerra de Guerrillas”, en el que el Che daba instrucciones sobre estrategia, tácticas guerrilleras, el trato humanitario al enemigo rendido, etc. Sus enseñanzas en cierto modo, forjaban mi temple como combatiente revolucionario.

Su escuela humanitaria fue seguida en todos los movimientos guerrilleros latinoamericanos y con esta moral revolucionaria nos preparábamos cuando fundamos el Ejército de Liberación Nacional- ELN. Fidel nos visitó en nuestro centro de entrenamiento y nos habló de la simpatía del Che por nuestro grupo, lo cual nos llenó de orgullo. Los muchachos en su mayoría llegados como becarios celebraban este halago diciendo: “Es nuestro padrino”.

Después de nuestro frustrado ingreso armado por Puerto Maldonado en 1963, volvimos a la carga en 1965 alzándonos en armas en la selva de Ayacucho. Hacia finales de ese año nuestra guerrilla sufrió muchas bajas en combate quedando desarticulada. Esto sucedía cuando Juan Pablo Chang, Jefe de la Red Urbana del ELN, partía hacia Cuba para participar en la I Conferencia Tricontinental de La Habana (15 de enero de 1966), conjuntamente con líderes de movimientos revolucionarios armados de Asia, África y Latinoamérica.

Ignoraba el c. Chang los sucesos en Ayacucho cuando el Che lo contactó en La Habana para incorporarse a nuestra guerrilla. Por eso cuando en febrero de 1966 J. P. Chang llegó a Lima procedente de la Tricontinental trayendo la noticia de que el Che estaba en camino para que lo condujéramos a nuestra guerrilla esta posibilidad ya no era factible. Decidimos entonces abrir un campamento en la selva fronteriza con Bolivia, con un corredor hasta el otro lado para proteger con seguridad al Che para que llegue a salvo a nuestra nueva zona guerrillera en Puno.

Se me encomendó esa misión y Chang viajó a Bolivia para coordinar con el Che esta alternativa. Se empezó a trabajar en paralelo en el lado boliviano para lo cual se adquirió una finca en Caranavi, cerca de Apolo a donde saldríamos nosotros (1). En La paz trabajaba en el proyecto nuestro c. Julio Dagnino (“Sánchez”). No obstante, al Che se le presentó la alternativa de la cuenca del Ñancahuazú y opta por esta, más cerca de la frontera con su país que era el próximo paso.

Nosotros continuamos con nuestro proyecto en Puno, pero seguimos apoyándolo con nuestra gente incluyendo combatientes que como él, lucharon hasta morir compartiendo sus ideales. Héroes como él, los compañeros Edilberto Lucio Galván Hidalgo – “Eustaquio”, Juan Pablo Chang Navarro-Lévano – “Chino” y Restituto José Cabrera Flores – “Negro”, lo dieron todo por esa causa continental e internacionalista del socialismo. Mucho más que nuestro homenaje pasajero, la historia de la humanidad los tiene ya, como revolucionarios ejemplares.

Para orgullo del Perú y del ELN nos queda la satisfacción de haber compartido con el Che, en el marco del internacionalismo proletario esta gesta histórica que será recordada por siempre. Pudo ser determinante, lo arriesgamos todo y aunque no lo logramos, podemos decir con la frente en alto: ¡Al menos lo intentamos! Honores revolucionarios al Che y nuestros compañeros, héroes precursores y próceres del socialismo.

  1. Allí, se estableció una granja a cargo de Julio Méndez “Ñato” militante del PC boliviano que en 1963 nos ayudó mucho como guía en toda la travesía de ida y repliegue cuando intentamos ingresar por Puerto Maldonado en 1963. Murió en combate, después de acompañar al Che en toda su campaña guerrillera.

“EUSTAQUIO” EL GUERRILLERO HUANCA Y EL CHE

Escribe: Milcíades Ruiz

“Eustaquio” es el nombre de combate con que ha pasado a la historia Lucio Edilberto Galván Hidalgo, el guerrillero huanca que combatió junto al Che Guevara, en la gesta revolucionaria continental que se emprendió en Bolivia en 1967. Había sobrevivido al combate en la quebrada del Churo el 8 de octubre, rompiendo el cerco militar del enemigo y se dirigía con otros sobrevivientes a una zona de escape cuando días después tropezaron con un destacamento militar perdiendo la vida en el combate el 12 de octubre de 1967. Tenía 30 años.eustaquio

Han pasado 50 años desde entonces, pero este suceso fue la culminación de una heroica trayectoria de lucha en la que también cuentan los avatares de la incursión guerrillera por Puerto Maldonado de 1963 al lado de Javier Heraud, el poeta guerrillero, con quien compartió ideales, sacrificios y riesgos. Estuvo entre los fundadores del Ejército de Liberación Nacional- ELN en 1962.

Natural de Chupaca- Junín, accedió a una beca de estudios universitarios para estudiar en Cuba, pero su vocación de lucha contra la opresión de nuestra patria pudo más. Dejó los estudios y se alistó como guerrillero. Allí lo conocimos como un joven de tez blanca, de poca musculatura pero muy decidido y disciplinado, ganándose el respeto de sus compañeros por su alta responsabilidad al asumir sus tareas.

Una anécdota ilustra su personalidad. En nuestro entrenamiento en Cuba subimos a las montañas de Sierra Maestra, recorriendo los campamentos guerrilleros de los revolucionarios cubanos. Después de una agotadora marcha bajando las estribaciones fuimos a parar a un pueblito a las orillas del mar de nombre Uvero. Los compañeros se lanzaron al mar para refrescarse y nadar, causando alarma en los encargados cubanos que gritaban para que salgan del agua pero nadie hacía caso.

Inmediatamente Lucio rastrillo su arma y empezó a disparar al aire obligando severamente a que salieran en el acto. Los bañistas ignoraban que esas aguas estaban infestadas de tiburones. Como corolario se quedó con la chapa de “Uvero”. Le gustaba jugar ajedrez. ¡Carajo! ¡Ya me ganaste otra vez! le decía Pedro Pinillos, un guerrillero trujillano que después murió combatiendo en la selva central en la guerrilla del MIR.

En mayo de 1963, Lucio hizo toda la travesía por la selva boliviana hasta la frontera con Perú, en nuestra incursión guerrillera que se frustró, al ocurrir los sucesos de Puerto Maldonado. Y también, pasó todas las peripecias del repliegue por selva virgen soportando hambre y sed. Terminó esta campaña en mal estado pero lejos de amilanarse persistió en continuar la lucha preparándose en el área de comunicaciones de combate y en esta condición se incorporó a la guerrilla del Che, en cuya escuadra se mantuvo hasta el final.

Eustaquio y CheEn la foto: Al centro el Che y a su izquierda los peruanos Juan P. Chang, Restituo J. Cabrera y Lucio Galván.

Lucio llegó al campamento de Ñancahuazú en marzo de 1967, con el nombre de “Eustaquio”, tal como lo anota el Che en su diario. Llegó junto con Juan P. Chang, el médico Restituto J. Cabrera, el francés Regis Debray, el argentino Ciro Roberto Bustos, Haydee Tamara Bunke (Tania) y un grupo de bolivianos. Allí volvió a encontrarse con el “Ñato” Méndez, miembro del partido comunista boliviano que tanto nos ayudó como guía en la intrincada selva a la ida y vuelta en la campaña de Puerto Maldonado en 1963.

Lucio pasó a formar la escuadra del centro donde estaba el comando. En uno de los momentos críticos de la guerrilla, el 8 de agosto el Che reunió a toda la gente y les dijo: “Estamos en una situación difícil….. la situación debe pesar exactamente sobre todos y quien no se sienta capaz de sobrellevarla debe decirlo. Es uno de los momentos en que hay que tomar decisiones grandes. Este tipo de lucha nos da la oportunidad de convertirnos revolucionarios, el escalón más alto de la especie humana, pero también nos permite graduarnos de hombres. Los que no puedan alcanzar ninguno de estos estadios debe decirlo y dejar la lucha”.

En su diario, el Che escribió: “Todos los cubanos y algunos bolivianos plantearon seguir hasta el final; Eustaquio hizo lo mismo” ….. Efectivamente, Lucio llegó hasta el último combate y murió heroicamente, consecuente con sus convicciones revolucionarias. Sus restos fueron rescatados y llevados a la Cripta de los Héroes (memorial) que se ha erigido en Santa Clara -Cuba, donde reposa el Che y sus combatientes continentales. En ese conjunto arquitectónico escultórico con una inmensa plaza y una estatua del Che de casi siete metros de altura, Eustaquio ha recibido ya cinco millones de visitantes.

eustaquio memorialPero hay otra cripta en el corazón del pueblo peruano que los opresores no podrán derrumbar ni podrán impedirnos rendir el homenaje sincero a quienes reconocemos que murieron por salvar a la humanidad de la opresión sistémica que nos mantiene en precariedad permanente encadenados como esclavos de los grupos de poder..